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RAMÓN LÓPEZ VELARDE (1888-1921) by Mind Map: RAMÓN LÓPEZ VELARDE (1888-1921)
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RAMÓN LÓPEZ VELARDE (1888-1921)

APROPIACIONES

Manuel Gutiérrez Nájera (México, 1859-1895)

Los críticos señalan a Manuel Gutiérrez Nájera, junto con José Martí, como iniciador del Modernismo. Entre sus obras más famosas están el poema "La duquesa Job", Cuentos frágiles (1883) y Cuentos de color de humo (1894). Los primeros acercamientos de Ramón López Velarde con el modernismo hispanoamericano se dan a través de sus lecturas de Gutiérrez Nájera, quien representaría para Velarde lo aceptable del modernismo –frente a la rama decadentista– y el encuentro con la capital.

Modelo de poesía capitalina

Manuel José Othón (San Luis Potosí, 1858-1906)

Figura, al lado de Manuel Gutiérrez Nájera y Salvador Díaz Mirón, en la primera generación de modernistas mexicanos. Pertenecen a este poeta Ensayos poéticos (1875), Poesías (1880), Nuevas poesías (1883) y Poemas rústicos (1902). Para Ramón López Velarde, Manuel José Othón representa lo salvable del academicismo. Othón y Nájera encarnan el encuentro entre la provincia y la capital en la producción poética de Velarde.

La extrema vigilancia estética en la elección de las palabras

Modelo de poesía provinciana

Amado Nervo (Tepic, Nayarit, 1870-Montevideo, Uruguay, 1919)

Según la crítica literaria, Amado Nervo representa el segundo modernismo que gira en torno a la inquietud del espíritu, la angustia de vivir, la preocupación de la muerte, la interrogación de la interioridad, el erotismo y el misticismo. Lo anterior puede encontrarse en sus obras Perlas negras y místicas (1898), En voz baja (1909), Serenidad (1914), Elevación (1916), El arquero divino (1919), El estanque de los lotos (1919) y La amada inmóvil (1922). Quizá el título de Zozobra fue concebido por Velarde en respuesta a Serenidad de Amado Nervo. Asimismo, Fuensanta puede verse como una prefiguración de la Damiana de Nervo (Los jardines interiores, 1905).

La dualidad erotismo-fe religiosa, sentimiento-espíritu.

Misticismo

Andrés González Blanco (Cuenca, España, 1888- Madrid, 1924)

Escritor español que se inscribe en el movimiento modernista con su obra Poemas de provincia y otros poemas (1910). Ramón López Velarde descubre el tratamiento poético de la provincia gracias a la lectura de González Blanco en revistas de la época.

El tema de la provincia

Vida morosa

Fascinación por la liturgia

Atención a lo cotidiano

Efrén Rebolledo (Actopan, Hidalgo,1877-Madrid, 1929)

Ha sido considerado como parte del Modernismo mexicano, aunque algunos críticos prefieren ubicarlo, junto con Ramón López Velarde y José Juan Tablada, como parte del Posmodernismo. En su primera época sus versos de Cuarzos (1902) e Hilo de corales (1904) tocan la temática modernista. Si bien las primeras lecturas modernistas de Ramón López Velarde se limitaron a Nájera, Nervo y González Blanco, entre los posteriores autores que determinaron su salto cualitativo estaría Efrén Rebolledo.

El acercamiento al erotismo

Charles Baudelaire (París, Francia, 1821-1867)

Precursor del simbolismo y guía de los "poetas malditos". Es conocido por su famosa obra Las flores del mal (1857). Clara influencia de Baudelaire en López Velarde son los poemas "La lágrima", "Treinta y tres", "Gavota", "Si soltera agonizas", "Qué adorable manía", "Te honro en el espanto" y "Hormigas".

Desilusión irónica del placer

Conciencia del pecado

Dualidad erótica amor-muerte

Límite del bien y del mal, de la vida y de la muerte

Atmósferas: agonía, vacío, espanto y esterilidad

Fluctuación entre la nostalgia de lo paradisíaco y la presencia de lo infernal

Horror ante la corrupción del cuerpo

Imágenes olfativas

Jules Laforgue (Montevideo,1860 – París, 1887)

Poeta simbolista, introductor del verso libre en Francia, junto con Rimbaud. Su innovadora poética contenida en Las lamentaciones (1885), La imitación de Nuestra Señora la Luna, según Jules Laforgue (1886) y Últimos versos (1890) influiría no solamente en escritores modernistas, sino también en surrealistas e ingleses del siglo XX. Ramón López Velarde conoce la obra de Laforgue a través de Lugones y traducciones de la época, la cual influyó en su innovadora estructuración poética.

La tristeza y la ironía

Fusión de lo prosaico y lo poético

Oscilación entre lo metafísico y lo cotidiano

Desdoblamiento del yo poético

Innovación del tema, del estilo, la forma y la expresión

Giros violentos

Palabras rebuscadas

Forma del poema que imita la marcha del monólogo

Verso suelto y rima inesperada

Leopoldo Lugones (Córdoba, Argentina,1874 -Buenos Aires, Argentina,1938)

El libro Crepúsculos del jardín (1905) es el primer acercamiento de Leopoldo Lugones tanto al modernismo hispanista como a las nuevas corrientes literarias francesas del simbolismo, decadentismo y parnasianismo, cuya máxima expresión se observa en su Lunario sentimental (1909). Ramón López Velarde leyó y admiró a Lugones. Su influencia es clara e incluso el mismo Velarde lo declara en su artículo "La corona y el cetro de Lugones".

La rima inesperada

Imagen autosuficiente

Prosaísmo

Disonancia

Adjetivación insólita

Julio Herrera y Reissig (Montevideo,1875 -1910)

Introductor de la vanguardia modernista en Uruguay. Sus obras Canto a Lamartine (1898), Las pascuas del tiempo (1902), La vida (1903), Los éxtasis de la montaña (1904-1907), Los parques abandonados (1902-1908), Las clepsidras (1909) y La torre de las esfinges (1909) son un claro recorrido por las estéticas de la época: simbolismo, parnasianismo, decadentismo. Al igual que Efrén Rebolledo, la lectura de Reissig determinó en Velarde un salto al modernismo, en este caso a la audacia tanto de la forma como de la palabra poética.

Experimentación rítmica

Humor melancólico

Metáfora insólita

Sinestesia

Georges Rodenbach (Tournai, Bélgica, 1855 -París, Francia,1898)

Autor de El hogar y el campo (1877) y Las tristezas (1879). La influencia de este escritor simbolista en López Velarde se da gracias a la traducción de trece poemas que hiciera Andrés González Blanco en la Revista Moderna de julio de 1906. A partir de este simbolista tardío, López Velarde conoce una nueva manera de tratar la temática nativista de la provincia.

Lo meláncolico-religioso

Nativistmo

Émile Verhaeren (Sint-Amands, Amberes,1855-Ruán, 1916)

Al igual que Maurice Materlinck, su poesía se inclina a lo espiritual, a la resonancia interior. Algunos de sus poemarios que exponen lo anterior son Las tardes (1887), Los desastres (1888) y Las antorchas negras (1891). Entre los poetas que proporcionaron a Ramón López Velarde las bases para tratar poéticamente el vivir provinciano se encuentra Verhaeren.

Renovación espiritual

Virgilio (70 a.C.-19 a.C.)

Poeta latino famoso por sus obras Las Bucólicas, La Eneida y Las Geórgicas. Ramón López Velarde leyó y tradujo a Virgilio durante su estancia en el Seminario.

La estrofa inicial de "La suave Patria" se asemeja a la estrofa con que abre La Eneida

Francisco González León (Lagos de Moreno, Jalisco, 1862-1945)

Autor de Megalomanías (1908), Maquetas (1908) y De mi libro de horas (1937). En 1917 López Velarde escribe el prólogo a Campanas de la tarde (1922) de González León, de quien extrae también el tema de la provincia.

La provincia

Unidad psicológica del poema

Nacionalismo

Rubén Darío (Metapa, Nicaragua, 1867-León, 1916)

Iniciador y máximo exponente del Modernismo en lengua española, a partir de su obra Azul (1888) marcaría un parteaguas para toda una generación de escritores. Entre su vasta producción poética, además de Azul, destacan Prosas profanas (1896) y Cantos de vida y esperanza (1905). Algunos poemas de López Velarde en La sangre devota hacen eco de los "Nocturnos" de Cantos de vida y esperanza.

Verso monorrimo

Dístico

RASGOS

Versos monorrimos

"Fábula dística" es un poema de versos monorrimos: «No merecías las loas vulgares/ que te han escrito los peninsulares./ Acreedora de prosas cual doblones/ y del patricio verso de Lugones».

Metáfora insólita

El poema "Tierra mojada" es un ejemplo claro: «Tardes en que el teléfono pregunta/ por consabidas náyades arteras/ que salen del baño al amor».

Adjetivación de signo contrario

"Anna Pavlowa" es un acierto en este sentido: «melómano alfiler sin fe de erratas».

Cruce de lo erótico y lo religioso

Léase por ejemplo "A las vírgenes": «¡Vírgenes fraternales: me consumo/ en el álgido afán de ser el humo/ que se alza en vuestro aceite/ a hora y a deshora,/ y de encarnar vuestro primer deleite/ cuando se filtra la modesta aurora,/ por la jactancia de la bugambilia,/ en las sábanas de vuestra vigilia!».

Obsesiones amorosas: Fuensanta y Margarita Quijano

Mientras que Fuensanta (Josefa de los Ríos), primer amor del poeta, es la inspiración de La sangre devota, Margarita Quijano es de Zozobra.

Vocablos esdrújulos

Véase por ejemplo el poema "Día 13": «Día 13 en que el filo de tu rostro/ llevaba la embriaguez como un relámpago/ y en que tus lúgubres arreos daban/ una luz que cegaba al sol de agosto».

Rima consonante

En "Treinta y tres" leemos: «Me asfixia, en una dualidad funesta,/ Ligia, la mártir de pestaña enhiesta,/ y de Zoraida la grupa bisiesta».

Alusión elíptica a objetos, personajes o hechos

En "Disco de Newton" encontramos, por ejemplo, «Omnicromía de la tarde amena.../ El alma, a la sordina,/ y la luz, peregrina,/ y la ventura, plena,/ y la Vida, una hada/ que por amar está desencajada».    

Nostalgia de lo lejano perdido e inaccesible

Léase "Rumo al olvido": «Y pensar que extraviamos/ la senda milagrosa/ en que se hubiera abierto/ nuestra ilusión, como perenne rosa./ Pudieron deslizarse,/ sin sentir, nuestras vidas/ con el compás romántico/ que hay en las músicas desfallecidas./ Y pensar que pudimos/ enlazar nuestras manos/ y apurar en un beso/ la comunión de fértiles veranos».

Sistema de imágenes duales

En "Ánima adoratriz" el poeta dice; «Mi ángel guardián y mi demonio estrafalario,/ desgranando granadas fieles, siguen mi pista/ en las vicisitudes de la bermeja lista/ que marca, en tierra firme y en mar, mi itinerario».

Lucha entre este sistema de oposiciones: carne-espíritu, capital-provincia, posibilidad-imposibilidad, renuncia-derrota, arrepentimiento-desencanto

El poema por antonomasia que expresa esta lucha es "Me estás vedada tú": «¿Imaginas acaso/ mi amargura impotente?/ Me estás vedada tú... Soy un fracaso/ de confesor y médico que siente/ perder a la mejor de sus enfermas/ y a su más efusiva penitente».

Búsqueda frustrada de equilibrio y satisfacción de la dualidad pureza-erotismo.

"Todo" es un poema representativo de esta búsqueda: «A pesar del moralista/ que la asedia/ y sobre la comedia/ que la traiciona,/ es santa mi persona,/ santa en el fuego lento/ con que dora el altar/ y en el remordimiento/ del día que se me fue/ sin oficiar./ En mis andanzas callejeras/ del jeroglífico nocturno,/ cuando cada muchacha/ entorna sus maderas,/ me deja atribulado/ su enigma de no ser/ ni carne ni pescado».

Cercanía entre Eros-Thánatos

"Te honro en el espanto" ilustra a la perfección este par: «Ya que tu voz, como un muelle vapor, me baña/ y mis ojos, tributos a la eterna guadaña,/ por ti osan mirar de frente el ataúd; /ya que tu abrigo rojo me otorga una delicia/ que es mitad friolenta, mitad cardenalicia,/ antes que en la veleta llore el póstumo alud;/ ya que por ti ha lanzado a la Muerte su reto/ la cerviz animosa del ardido esqueleto/ predestinado al hierro del fúnebre dogal;/ te honro en el espanto de una perdida alcoba/ de nigromante, en que tu yerta faz se arroba/ sobre una tibia, como sobre un cabezal;/ y porque eres, Amada, la armoniosa elegida/ de mi sangre, sintiendo que la convulsa vida/ es un puente de abismo en que vamos tú y yo,/ mis besos te recorren en devotas hileras/ encima de un sacrílego manto de calaveras/ como sobre una erótica ficha de dominó».

Deseo siempre insatisfecho

En "Un lacónico grito" el poeta confiesa: «siempre que inicio un vuelo/ por encima de todo, / un demonio sarcástico maúlla/ y me devuelve al lodo».

Representación del bien y lo bueno en los motivos provincianos y de la infancia

El poema "Ser una casta pequeñez" es un buen ejemplo de esto: «Fuérame dado remontar el río/ de los años, y en una reconquista/ feliz de mi ignorancia, ser de nuevo/ la frente limpia y bárbara del niño.../ Volver a ser arrebol, y el húmedo/ pétalo, y la llorosa y pulcra infancia/ que deja el baño por secarse al sol...».

La capital como paraíso del pecado-la provincia como paraíso perdido

Véase por ejemplo "A la gracia primitiva de las aldeanas": «Hambre y sed padezco: Siempre me he negado/ a satisfacerlas en los turbadores/ gozos de ciudades —flores de pecado—./ Esta hambre de amores y esta sed de ensueño/ que se satisfagan en el ignorado/ grupo de muchachas de un lugar pequeño./ Vasos de devoción, arcas piadosas/ en que el amor jamás se contamina».

Claroscuro

Por ejemplo, en el poema "Huérfano quedará": «en la noche de mi vida/ como la luz de la esperanza muerta».

Sinestesia

En "Por este sobrio estilo", por ejemplo: «Esta manera de esparcir su aroma/ de azahar silencioso en mi tiniebla».

Oscilación permanente entre pecado y pureza

"Anima adoratriz" es un buen ejemplo: «Mi única virtud es sentirme desollado/ en el templo y la calle, en la alcoba y el prado./ Orean mi bautismo, en alma y carne vivas,/ las ráfagas eternas entre las fugitivas».

Conciencia dividida

Véase "El perro de San Roque": «Mi carne es combustible y mi conciencia parda;/ efímeras y agudas refulgen mis pasiones/ cual vidrios de botella que erizaron la barda/ del gallinero, contra los gatos y ladrones».

Misterios de la religión, objetos y símbolos de la liturgia católica

En "Hoy como nunca": «Ya mi lluvia es diluvio, y no miraré el rayo/ el sol sobre mi arca, porque ha de quedar roto/ mi corazón la noche cuadragésima».

Verso blanco

"A la patrona de mi pueblo" expone este tipo de versificación libre: «Señora: cuando ingreso en la comarca/ que riges con tus lágrimas benévolas,/ y va la diligencia fatigosa/ sobre la sierra, y van los postillones/ cantando bienandanza o desamor,/ súbita surge la lección esbelta/ y firme de tus torres, y saludo/ desde lejos tu altar».

Ecuación psicológica

Este interés por autoanalizarse y crear una representación de sí mismo lo podemos encontrar, entre otros de sus poemas, en "La última odalisca": «Gozo...Padezco...Y mi balanza/ vuela rauda con el beleño/ de las esencias del rosal:/ soy un harén y un hospital/ colgados juntos de un ensueño».

Métrica original

Léase, por ejemplo, "Mi prima Águeda", silva arromanzada que, al presentar los versos sonar intermitente de vajillas y luto, pupilas verdes y mejillas, interfiere en la cuenta de los pares rimados de esta variedad métrica modernista: «A la hora de comer, en la penumbra/ quieta del refectorio,/ me iba embelesando un quebradizo/ sonar intermitente de vajilla/ y el timbre caricioso/ de la voz de mi prima./ Águeda era/ (luto, pupilas verdes y mejillas/ rubicundas) un cesto policromo/ de manzanas y uvas/ en el ébano de un armario añoso».

Pseudónimos

Marcelo Estebanez

Esteban Marcel

Álvaro de Momprez

Teófilo

Tristán

Ricardo Wencer Olivares

OBRA

Crónica

Don de febrero y otras crónicas (1907-1917)

Poesía

La sangre devota (1916)

Zozobra (1919)

El son del corazón (1932)

Prosa

Periodismo político (1907-1919)

Tres cuentos (1908, 1913, 1914)

El minutero (1923)

Crítica literaria

Crítica literaria (1907-1921)

Epístola

Cartas (1896-1921)

ESTÉTICAS

Neorromanticismo

Corriente literaria surgida a principios del siglo XX que retoma y adapta las temáticas y técnicas del Romanticismo del XIX. Se caracteriza por una vuelta cuidadosa al ideialismo y a la ingenuidad inmaculada, de gran hondura intelectual y filosófica. Asimismo, por la búsqueda de la belleza en el lenguaje; construcción de imágenes innovadoras y figuras retóricas inusitadas. Maurice Maeterlinck, una de las lecturas formadoras de López Velarde, formó parte de este movimiento.

Parnasianismo

Movimiento literario francés surgido a mediados del siglo XIX en oposición al Romanticismo y el subjetivismo. Se caracteriza por su orientación clásica, objetiva e impersonal. El nombre de la corriente hace referencia al Parnaso, monte donde, según los griegos, residían las musas de la inspiración. Su estética intenta cultivar y restautrar la perfección de la poesía grecolatina. De igual manera, su estética retoma la mitología griega, romana y oriental. Uno de los poetas más representativos en lengua española es José María Heredia. López Velarde aprende del parnasianismo la versificación y la perfeccion formal del poema.    

Simbolismo

Movimiento literario que surge en Francia contra del Parnasianismo. Se sustenta en la noción de que hay un orden detrás del mundo sensible, especialmente en la naturaleza. Para expresar esto se utiliza el símbolo, que apela a los sentidos antes que a la razón, y el verso libre, que permite una nueva musicalidad. El poema "Correspondencias" del francés Charles Baudelaire condensa esta estética, de la cual abreva López Velarde: del simbolismo aprende a valorar la imagen y la musicalidad del poema en el verso libre.

Criollismo o nativismo

Movimiento iniciado en Francia y Bélgica que se extiende por Hispanoamérica. Recrea los espacios íntimos de la provincia. El nativismo representa un regreso a la nacionalidad. Los escritores nativistas, como Jammes, Rodenbach, Verhaeren y Maeterlinkc, lecturas de Velarde, describen el campo con lenguaje culto y moderno, a las cosas de la provincia con lenguaje de la ciudad.  

Posmodernismo: Puerta de la vanguardia

Movimiento literario que agrupa a escritores que descollaron en la segunda década del siglo XX. Los autores posmodernistas impugnan las ideas estéticas del modernismo y en su lugar proponen una innovación en los parámetros estéticos que trasciendan las normas vigentes de aquella corriente. A la postura esteticista de los modernistas, oponen una actitud ética y una preocupación moral. A partir de las ideas de Xavier Villaurrutia, se ha considerado a Ramón López Velarde, Enrique González Martínez y José Juan Tablada como los introductores del posmodernismo literario en México.

PUBLICACIONES

El Nacional Bisemanal (1880-1918)

Periodico literario fundado por Gonzalo Esteva. Velarde escribió en esta publicación de 1915 a 1916.

El Mundo Ilustrado (1894-1914)

Primer semanario ilustrado con fotografías, dirigido por Rafael Reyes Spíndola. En 1913, Velarde escribe para esta revista su primer cuento "El obsequio de Ponce".

El Observador (1900-1908)

En 1904, Velarde inicia su carrera literaria publicando poemas, crónicas y artículos políticos en la columna titulada "Lira aguascalentense" en El Observador. Entre mayo de 1907 y junio de 1908 pasa a la columna “Semanales", también en El Observador de Aguascalientes, bajo la dirección de Eduardo J. Correa. Este periódico se fundó el 7 de abril de 1900, desapareció en 1903 y en 1906 reapareció convertido en bisemanal hasta 1908.

Kalendas (1904-1908)

Editada por Mariano Azuela en Lagos de Moreno, Jalisco. López Velarde escribe para esta revista en su etapa inicial como poeta y prosista.

Bohemio (1906-1907)

Revista literaria que fundan Ramón López Velarde, Enrique Fernández Ledesma y Pedro de Alba. Aquí el poeta escribió bajo el seudónimo de "Ricardo Wencer Olivares".

El Debate (1908)

El Debate fue fundado por Correa como continuación de El Observador en 1908. López Velarde escribe para esta publicación hidrocálida de 1908 a 1909.

Nosotros (1909)

Publicación dirigida por Correa en Aguascalientes. Velarde colabora en el año de 1909.

Cultura (1909)

Fundada por José Luis Velasco, Arturo Gómez y Fernando Navarro y Velarde. En 1909 López Velarde publica versos y prosas en esta revista tapatía cuyo tiraje duró sólo un año.

El Regional (1909-1914)

López Velarde escribe de 1909 a 1914 en El Regional y en el suplemento de éste, Pluma y Lápiz, ambos dirigidas también por Eduardo J. Correa en Guadalajara.

Revista de Revistas (1910)

Revista fundada por Luis Manuel Rojas en 1910, continúa hasta la fecha. Radicado ya en la Ciudad de México, López Velarde escribe para una serie de revistas y periódicos. Una de estas sería Revista de revistas, de 1914 a 1917. La sangre devota, primer libro de Velarde, es editado por Revista de revistas en 1916.

La Nación (1912-1913)

López Velarde comienza su colaboración en las secciones "Instantáneas" y "Vidrios de colores" de este órgano del Partido Católico, de nueva cuenta dirigido por Correa, cesado de la dirección del periódico en 1913.

El Eco de San Luis (1913-1914)

A su regreso a San Luis Potosí, Ramón López Velarde escribe para este diario de la tarde, auspiciado por Manuel Sancho y Melchor Vera, sus "Renglones líricos" con el pseudónimo de "Tristán".

La Ilustración Semanal (1913-1915)

Aquí López Velarde publica una crónica titulada "Dolor de inquietud" en 1914.

Vida Moderna (1916)

Semanario ilustrado dirigido también por González Peña. López Velarde colabora en éste de 1915 a 1916.

Diario Libre de la Noche (1916-1918)

En 1916 López Velarde redacta crónicas para este diario, una vez más bajo la dirección de Correa.

El Universal Ilustrado (1917-1941)

Semanario artístico popular dirigido en un primer momento por Carlos González Peña. El periodo en que Velarde escribe para este semanario va de 1917 a 1920.

Pegaso (1917)

En 1917 Ramón López Velarde dirige el semanario Pegaso junto con Enrique González Martínez y Efrén Rebolledo. La revista de actualidad y literatura dura solamente cuatro meses. En ella patriciparon ilustradores ateneístas famosos como el propio Saturnino Herrán, Alberto y Alfonso Garduño, Germán Gedovius, Antonio Gómez, Leandro Izaguirre, Carlos Neve, Roberto Montenegro, Francisco de la Torre, José Tovar, Ángel Zárraga y el grabador Álvarez Tostado.

México Moderno (1920-1923)

La revista mensual de letras y arte México Moderno, dirigida por Enrique González Martínez y Genaro Estrada, edita en 1919 Zozobra, segundo libro de Ramón López Velarde.

El Maestro (1921-1923)

El Maestro fue una "Revista de Cultura Nacional" impulsada por José Vasconcelos. En ella Ramón López Velarde colaboró como redactor y publicó dos obras fundamentales: el ensayo "Novedad de la patria" y el poema "La suave Patria".

INSTITUCIONES

Reconocimientos

En honor, Premio Nacional de Poesía Ramón López Velarde, Premio Iberoamericano de Poesía Ramón López Velarde, Museo Casa del Poeta Ramón López Velarde (D.F.), Casa Museo Ramón López Velarde (Jerez, Zacatecas), Casa del Poeta Ramón López Velarde (San Luis Potosí), Instituto Zacatecano de Cultura Ramón López Velarde

Estudios

Colegio Particular de Niñas de Nuestra Señora de Guadalupe

Colegio Particular del Señor San José para varones

Seminario Conciliar y Tridentino de Zacatecas

Seminario Conciliar de Santa María de Guadalupe

Academia Latina León XIII

Instituto Científico y Literario de Aguascalientes

Instituto Científico y Literario

Cargos

Editorial Cvltvra

Escuela Nacional Preparatoria

Escuela Nacional de Altos Estudios

Partido Potosino Anti-Reeleccionista

Juez de Primera Instancia en Venado, estado de San Luis

ÁMBITO

La obra de Ramón López Velarde se circunscribe en un contexto que propiciaron los modernistas, pricipalmente Manuel Gutiérrez Nájera, Salvador Díaz Mirón, José Othón, Amado Nervo y José Juan Tablada, continuado por el Ateneo.

Generación del Ateneo

Asociación civil de jóvenes mexicanos cosmopolitas de inquietudes literarias y estéticas, también conocida como Generación del Ateneo o del Centenario. Inició el 28 de octubre de 1909 y se disolvió hacia mediados de 1914. Algunos de sus miembros, pues llegó a contar con cien, fueron José Vasconcelos, Antonio Caso, Pedro y Max Henríquez Ureña, Isidro Fabela, Carlos González Peña, Roberto Argüelles Bringas, José Escofet, Nemesio García Naranjo, Mariano Silva y Aceves, Alfonso Teja Zabre y Alfonso Reyes, así como Martín Luis Guzmán, Julio Torri, Ricardo Gómez Robelo, Alfonso Cravioto, Rubén Valenti, Jesús T. Acevedo, Efrén Rebolledo, Enrique González Martínez, Antonio Mediz Bolio, Genaro Fernández MacGregor, Igancio Bravo Betancourt, Manuel M. Ponce, Diego Rivera, Dr. Atl, Roberto Montenegro, Francisco Goitia y Saturnino Herrán. Si bien López Velarde no pertenece propiamente a este grupo, sí es contemporáneo y participan de un mismo movimiento: la revolución intelectual que no pierde de vista el ser nacional. Una vez instalado en la ciudad, a partir de 1914, asiste a los cursos de filosofía de Antonio Caso y conoce a Saturnino Herrán, Artemio del Valle Arizpe, Balbino Dávalos, Rafael López, Enrique González Martínez, Alfonso Cravioto y Jesús B. González, entre otros. López Velarde incluso dirige Pegaso junto con Enrique González Martínez y Efrén Rebolledo, revista en la que colaboran algunos ateneístas como José Vasconcelos, Alfonso Reyes, Antonio Caso, Julio Torri, Manuel M. Ponce, Alfonso Cravioto, Pedro y Max Henríquez Ureña.

Generación de 1915

Grupo de jóvenes estudiantes en principio conocidos como Los Siete Sabios de México. Marcados por la situación política del país durante el periodo de Revolución e inspirados por la Generación del Ateneo, buscan colaborar en la edificación de una nueva nación. Para ello asumen el papel del intelectual en la sociedad y la política, no sólo desde la reflexión, sino también en la práctica. De esta Generación, formada en 1916 y disuelta a finales de los veintes, destacan Vicente Lombardo Toledano, Manuel Gómez Morín, Alfonso Caso, Teófilo Olea y Leyva, Miguel Palacios Macedo, Alberto Vázquez del Mercado, Manuel Toussaint, Narciso Bassols, Antonio Castro Leal y Daniel Cosío Villegas. López Velarde entabló amistad con Gómez Morín, pues ambos asistían a las tertulias intelectuales de Antonio Caso y provenían de familias de fuerte raigambre católica. Al igual que Gómez Morín, Velarde se había mudado a la ciudad de México, donde su cosmovisión católica entró en crisis. Morín fue quien presentó a Velarde con María Magdalena Nevares Cázares, otras de las imágenes femeninas de Zozobra. Además, en el semanario Pegaso codirigido por López Velarde, colaboran algunos miembros de esta generación como Manuel Toussaint y Antonio Castro Leal.

Segunda generación modernista

En esta segunda etapa el poeta modernista adquiere conciencia de una expresión personal, una voz propia y auténtica, inmersa en una nación que, a su vez, forma parte de un continente. Se interesa por la reflexión metafísica y la contemplación de la huella divina en la naturaleza sin dejar por ello el trabajo en el lenguaje. Se puede identificar con la aparición de la Revista Moderna (1898-1903) y posteriormente la Revista Moderna de México (1903-1911). López Velarde se nutre de este segundo modernismo, especialmente el de Amado Nervo y González Blanco, para posteriormente comenzar, junto con José Juan Tablada, una nueva etapa que los críticos denominan "posmodernismo".

Pintura nacionalista

Una vez finalizada la Revolución, el país se vio en la necesidad de establecer y consolidar una nueva identidad nacional. Con el fin de crear una conciencia de integración nacional que ayudara a la lucha contra el dominio y la invasión extranjera (principalmente de los Estados Unidos), la pintura nacionalista se construiría en respuesta a este nuevo proyecto, cuya ideología se basaba en el pasado, en una mirada retrospectiva hacia lo prehispánico, las costumbres, tradiciones y todo aquello que se consideraba propio de México. Entre los exponentes principales de este movimento se encuentra Saturnino Herrán. López Velarde publica La sangre devota con portada de Herrán, quien además influye en el ímpetu nacionalista reflejado en el famoso poema "La suave Patria".

CONTEXTO

Porfiriato (1876-1910)

Periodo de marcados contrastes durante el cual Porfirio Díaz gobernó México. A lo largo de los 31 años que estuvo en el poder promovió la modernización de la infraestructura del país. La llamada "paz porfiriana", impuesta por el General Díaz y avalada por la introducción del positivismo, pemitió el desarrollo de la cultura, especiamente en la literatura y la educación. Gracias a esta pax porfiriana se produjo una restauración del catolicismo mexicano, lo que permitió la expansión y renovación de su organización e influencia. La infancia de Ramón López Velarde transcurre en estos años de "orden, paz y progreso" que las familias de posición acomodada, educadas en la ortodoxia y la moral católica como la suya, gozaban.

Revolución mexicana (1910-1917)

Movimiento popular armado contra el régimen latifundista y el gobierno de Porfirio Díaz. Algunos jóvenes intelectuales del Ateneo de la Juventud, como José Vanconcelos y Antonio Caso, y de la Generación de 1915, como Alfonso Caso y Alberto Vásquez del Mercado, se unen a la causa revolucionaria desde sus distintas posiciones. Por su parte, López Velarde se adhiere a la propuesta antireelecionista de Francisco I. Madero y funge como secretario del Partido Potosino Anti-Reeleccionista. Colabora con el grupo de maderistas que aboga por su libertad, aunque no hay constancia de que interviniese en el Plan de San Luis, ya que no se suma al levantamiento.

Gobierno de Francisco I. Madero (1911-1913)

Francisco I. Madero quiso lograr un gobierno democrático que conciliara la Revolución con el antiguo régimen. Sin embargo, sus decisiones de conservar miembros porfiristas en su gabinete, perdonar la vida al General Díaz y confiar en Huerta, además de la división del movimiento revolucionario, puso fin a sus planes. Si bien Madero estableció un régimen de libertades y de democracia parlamentaria, no satisfizo las aspiraciones de cambio social de las masas revolucionarias. Durante este tiempo, Ramón López Velarde viaja brevemente a México y ve frustrada su esperanza de ser recompensado por su apoyo al maderismo: obtiene un puesto de secretario de un juzgado en el que sólo se desempeña unos días.

Gobierno de Venustiano Carranza (1917-1920)

El gobierno de Carranza intentó pacificar la situación político-social del país y hacer valer la Constitución de 1917. En este periodo se gestaron la vanguardia y el nacionalismo. El carrancismo se distinguió por su política nacionalista-latinoamericanista basada en el reconocimiento de los valores y costumbres tanto propios como de los otros pueblos, así como por la búsqueda de una identidad mexicana distinta a la anglosajona. En estos años Ramón López Velarde trabaja como secretario particular de Manuel Aguirre Berlanga, quien fuera su compañero de estudios y de maderismo en San Luis, ahora Subsecretario de Gobernación de Carranza.

Gobierno de Álvaro Obregón (1920-1924)

Durante su presidencia, Álvaro Obregón impulsó la reforma agraria y educativa; estableció la Secretaría de Educación Pública y nombró a José Vasconcelos Secretario de Educación Pública, quien no sólo promovió la educación en todos los niveles, sino también apoyó a los intelectuales y artistas mexicanos con el fin de infundirles entusiasmo por participar en la reconstrucción nacional. Asimismo desarrolló un amplio programa de publicaciones, bibliotecas y alfabetización. Precisamente la revista El Maestro fue uno de los órganos de cultura patrocinados por Vasconcelos, donde Ramón López Velarde publicó su poema "La suave Patria" en 1921.