ASPECTOS PSICOLÓGICOS DEL DELINCUENTE: PROCESOS COGNITIVOS Y CONDUCTA DELICTIVA

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ASPECTOS PSICOLÓGICOS DEL DELINCUENTE: PROCESOS COGNITIVOS Y CONDUCTA DELICTIVA by Mind Map: ASPECTOS PSICOLÓGICOS DEL  DELINCUENTE: PROCESOS  COGNITIVOS Y CONDUCTA  DELICTIVA

1. Única; individuo irrepetible y diferenciado de los demás. · Estable, se desarrolla a través del ciclo vital. · Interna, no es directamente observable, aunque puede ser inferida en base a constructos externos operativos como la conducta. · Consistente, porque si existen unos elementos internos o estructura subyacente de personalidad, se supone que el repertorio conductual de una persona será esencialmente regular, pudiendo predecir su actuación en diversos contextos o situaciones a pesar de las fluctuaciones del ambiente.

2. La disposición del sujeto es el elemento permanente de la personalidad, se ordena y manifiesta la vida anímica particular en lo que respecta a espontaneidad, receptividad y modo de reaccionar distintivos.

3. Déficit intelectual y violencia. Hay reducida lateralización del hemisferio izquierdo, lo que podría explicar su manifiesta incapacidad para autorregular su conducta a través de diálogos internos. El déficit intelectual puede ser una importante limitación para la adaptación social del individuo, los planteamientos más recientes sugieren que las diferencias individuales en agresión, están más relacionadas con aspectos cognitivos que con un bajo nivel intelectual, en el sentido de que los primeros pueden estar sesgando las interpretaciones de las situaciones interpersonales y potenciando modos de reaccionar violentos (Sanmartín, 2000, 2002).

4. La teoría de Akers (1997), formulada en un primer momento junto a Burguess en 1966, define, describe e integra los mecanismos de aprendizaje delictivo y los combina con el concepto de reforzamiento diferencial.

5. Aproximaciones en principio sociológicas se han dado explicaciones sobre la delincuencia en las que se incorporan aspectos cognitivos a considerar. Estas aproximaciones han sido reformuladas desde la perspectiva psicológica, mostrándose muy valiosas para la psicología criminal: por ejemplo, ciertas versiones de la teoría subcultural que han especificado actitudes, valores y creencias personales favorecedoras de la actividad criminal.

5.1. Las técnicas de neutralización de Sykes y Matza.

5.1.1. Estas neutralizaciones resaltan la importancia del rol de la cognición en la delincuencia mostrando que es posible que ciertos procesos ‘desactiven’ las cogniciones que inhiben la conducta criminal. Un individuo puede haber aprendido principios prosociales pero no llevarlos a cabo si usa técnicas de neutralización que actúan a modo de cortocircuito del razonamiento y los valores morales.

5.2. La teoría de la asociación diferencial de Sutherland y Cressey.

5.2.1. Se destacan especialmente dos variables que han sido estudiadas por la psicología en su relación al crimen: las actitudes antisociales y las asociaciones antisociales.

5.3. La teoría del auto-control de Gottfredson y Hirschi.

5.3.1. La teoría del auto-control, o teoría general de la delincuencia, de Gottfredson y Hirschi (1990) destaca como factor principal del origen de los comportamientos delictivos las características individuales de algunos sujetos que los sitúan frente a un mayor riesgo de delinquir.

6. DELINCUENCIA Y PERSONALIDAD.

6.1. 4 notas: la unicidad, la estabilidad, la internalidad y la consistencia.

7. Consideración actual de las variables de personalidad

7.1. La herencia o transmite una inclinación criminal cerrada en sí y delimitada, ciertas propiedades que pueden favorecer que su portador se convierta en delincuente bajo la intervención de elementos del ambiente susceptibles de reclinar sus acciones hacia la antisocialidad.

7.2. Variables que pueden potenciar la conducta antisocial: El psicoticismo, la extraversión y la impulsividad . Variables inhibidoras: El alto grado de desarrollo cognitivo y moral o habilidades sociales adecuadas.

7.3. Variable "búsqueda de sensaciones"

7.3.1. Necesidad de riesgo-excitación = predisposición a la conducta antisocial.

7.3.1.1. Eysenck en 1964 propone que las variables de extraversión: sociabilidad, optimismo, impulsividad. Variables de psicoticismo: hostilidad, crueldad, insensibilidad. Basan su relación con la delincuencia en el hecho de que ambas implican un claro componente de necesidad de estimulación.

7.3.1.1.1. Tesis eysenckiana El perfil estructural del sujeto delincuente quedaría definido por un alto nivel de Extraversión (E), Neuroticismo (N) y Psicoticismo (P), dimensiones a las que otorga una fuerte carga genética.

7.4. La tendencia actual en el estudio de la delincuencia se dirige a posturas interaccionistas que consideran las variables ambientales y psicológicas como elementos imprescindibles para abordar el complejo problema de la delincuencia, y en esa interacción, la cognición se nos presenta como un componente fundamental. sobre esa información, diseñar programas preventivos y de tratamiento que aseguren que el sujeto antisocial, ya sea niño, joven o adulto, adquiera modelos prosociales incompatibles con la delincuencia, se convierta en una persona responsable y socialmente autónoma, y aprenda a respetar las leyes, normas y obligaciones implícitas a la convivencia humana.

8. Delincuencia, emoción y cognición: el término cognición se incluye una gran variedad de procesos cognitivos y emocionales que pueden facilitar o inhibir las manifestaciones antisociales, tales como el razonamiento moral, resolución de problemas empatía, impulsividad, pensamiento crítico, razonamiento abstracto y conducta de elección.

8.1. Muchos delincuentes muestran un retraso en la adquisición de destrezas cognitivas esenciales para el ajuste social.

8.2. El pensamiento, la percepción del mundo, su razonamiento y el cómo solucionan problemas influyen de manera importante en su conducta antisocial favorecen a que el individuo presente claras desventajas en su interacción con las personas de su convivencia diaria y por lo tanto, puedan sesgar sus percepciones acerca de las actitudes y conductas de otros sujetos y resolver posibles conflictos con medios inadecuados.

8.3. Cognición impersonal: se refiere al pensamiento que trata con el mundo físico, el tiempo, el movimiento y el espacio (sería el equivalente a la capacidad intelectual tal y como se ha entendido tradicionalmente). La cognición interpersonal o social, se refiere a esa faceta del pensamiento y la percepción que nos permite solucionar problemas interpersonales, comprender a otras personas, hacer inferencias respecto a sus intenciones y acciones, y ponernos en su lugar.

8.4. INTELIGENCIA EMOCIONAL

8.4.1. 1. El auto-conocimiento Es la piedra angular de la inteligencia emocional, sobre ella se construyen otras habilidades como la empatía o el manejo de las emociones.

8.4.2. 2. El gobierno de las emociones Se trata de la capacidad de manejar las emociones de forma apropiada y de aprender a recuperarse ante los acontecimientos negativos de la vida, por lo tanto de saber oponerse a los sentimientos prolongados de ansiedad, melancolía o irritabilidad.

8.4.3. 3. Auto-control y auto-motivación Una vez conocemos nuestras emociones y somos capaces de gobernarlas, podemos disponer de ellas para conseguir fines productivos.

8.4.4. 4. La empatía Es la habilidad personal más importante. Estriba en reconocer las emociones de los demás, en sintonizar con los deseos y necesidades de otras personas. Pero a menudo, estos sentimientos no son explícitos, requieren de la capacidad de intuir o traducir señales sociales ambiguas, por lo tanto cuanto más abiertos estamos a nuestros sentimientos (más nos conocemos) más hábiles somos en entender los sentimientos ajenos, de leer mensajes no verbales, y de fijarnos en el contenido y no tanto en la forma de lo comunicado.

8.4.5. 5. La competencia psicosocial Comprende la capacidad para comportarse de forma adecuada en las relaciones y situaciones interpersonales.

8.5. El delincuente actúa de forma impulsiva porque falla a la hora de autocontrolar su conducta,fracasan en “pararse y pensar antes de actuar”: cuando les surge una idea o un deseo responden inmediatamente, sin pararse a considerar si deberían responder o cómo deberían hacerlo.

8.6. INTELIGENCIA Y CONDUCTA DELICTIVA

8.7. Percepción social, toma de perspectiva social y empatía.

8.7.1. Muchos delincuentes se caracterizan por un pensamiento egocéntrico; no son capaces de distinguir entre su propio estado emocional, pensamientos y percepciones, y los de los demás. Ven el mundo únicamente desde su propia perspectiva y se encuentran limitados para comprender las de otras personas.

8.8. Cognición interpersonal y conducta delictiva

8.8.1. Autocontrol-Impulsividad

8.8.2. Razonamiento abstracto versus concreto

8.8.2.1. La falta de razonamiento abstracto se asocia a su vez con la rigidez cognitiva. Su pensamiento es inflexible, intolerante y lleno de ambigüedades. Esta forma de proceder puede propiciar una conducta repetitiva, aunque le ocasione problemas, al ser el sujeto incapaz de desarrollar visiones alternativas y presentar una escasa tolerancia al estrés; por extensión, se facilitaría asimismo la aparición de conductas delictivas como única forma de afrontar la situación estresante.

8.8.3. Locus de Control

8.8.3.1. El bajo autoconcepto se ha ligado al locus de control externo y de este modo la conducta delictiva sería un medio para lograr una sensación de control sobre el mundo, de competencia personal, o lo que es lo mismo, una forma compensatoria de alcanzar la autoestima.

8.8.4. Solución cognitiva de problemas interpersonales

8.8.4.1. Con respecto a la delincuencia violenta, unas deficientes habilidades cognitivas para solucionar problemas interpersonales se han asociado con una pobre adaptación social, impulsividad y agresividad.

8.8.5. Valores

8.8.5.1. Particularmente el pensamiento egocéntrico, ocasiona que los jóvenes que la padecen no hayan podido desarrollar valores que van más allá de lo situacional, a corto plazo o pragmático. Así, estos individuos tienen menos probabilidades de desarrollar una adecuada comprensión de la comunidad, las normas sociales, la justicia... Sin estas nociones, es muy probable que no respeten las reglas, leyes y convenciones sociales (Garrido, 1987).

9. EL PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN SOCIAL

9.1. La cognición social es entendida como el procesamiento de información organizado. Desde esta perspectiva se propone que la conducta antisocial se produce y mantiene por la ruptura de los pasos de procesamiento cognitivo secuencial que median entre el estímulo y la respuesta. Así, aquel sujeto que no tenga habilidades para dar respuestas competentes o posea un estilo de procesamiento sesgado o deficiente, manifestará con más probabilidad conducta desviada o antisocial.

9.1.1. Los pasos del procesamiento cognitivo secuencial son:

9.1.1.1. Paso 1. Procesos de Codificación de la información relevante a partir de los numerosos indicios que hay en cualquier estímulo ambiental. Este paso se realiza a través de la atención selectiva y la focalización en un subconjunto de indicios.

9.1.1.2. Paso 2. Procesos de Representación. Los indicios de los estímulos son representados en la Memoria a Largo Plazo y se les da significado. En las situaciones sociales esta representación implica interpretaciones de las intenciones y atribuciones de las causas del estímulo.

9.1.1.3. Paso 3. Procesos de Búsqueda de respuesta. Las respuestas que están fuertemente asociadas con determinadas representaciones mentales del estímulo, o son más fácilmente accesibles por lo limitado del repertorio, son más probables que sean seleccionadas. Se han detectado asociaciones entre atribuciones hostiles (Paso 2) y acceso a respuestas agresivas (Paso 3). Generalmente, el acceso a una respuesta es una función automática, pero cuando la respuesta no es obvia la búsqueda pasa a ser controlada y se experimenta como la resolución de un problema.

9.1.1.4. Paso 4. Procesos de Selección de Respuesta que se lleva a cabo aplicando reglas de evaluación para decidir si la respuesta encontrada está, o no, por encima del umbral de aceptabilidad para realizarse. Los criterios para la selección varían mucho de un sujeto a otro.

9.1.1.5. Paso 5. Procesos de Actuación que transforman la respuesta seleccionada en conductas verbales y motoras. La aplicación de este modelo al estudio empírico de los problemas de agresividad, ha mostrado que los niños agresivos ante la información social perciben, interpretan y adoptan decisiones en modos que incrementan la probabilidad de actuar agresivamente.

10. ALGUNOS MODELOS EXPLICATIVOS

10.1. La teoría cognitivo-social aplicada a la conducta delictiva.

10.1.1. El hilo conductor de todas estas teorías es el hecho de que proponen diversos mecanismos de aprendizaje para explicar el comportamiento delictivo, así como la relevancia que otorgan a los diversos contextos de socialización en los que el sujeto puede adquirir y mantener sus actitudes y actividades ilícitas. Desde esta perspectiva se adopta un modelo de causación en el que los acontecimientos ambientales, los factores personales y la conducta actúan como determinantes recíprocos que interactúan entre sí.

10.2. La teoría del aprendizaje social de la conducta delictiva de Akers.

10.3. EXPLICACIONES SOCIOLÓGICAS