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PASTO Y FORRAJE por Mind Map: PASTO Y FORRAJE

1. Aspectos para el manejo adecuado

1.1. La necesidad o no de implementar riego. La necesidad de mantener buenas técnicas de drenaje. El modo como ha de ser sembrado o establecido el pastizal. La conveniencia o no de la rotación de potreros. El establecimiento de asociaciones con otros pastos. La capacidad de carga de pastos. La tolerancia del forraje en cuando a algunos factores como la quema, la sequía, el aguachinamiento, las heladas, el pisoteo, suelos ácidos, suelos pobres y otros. La presencia de sustancias tóxicas para una determinada especie animal.

1.1.1. Manejo del pasto

1.1.1.1. La dinámica del pastizal es tal que los excedentes, una vez envejecidos, se transforman en un obstáculo para la conversión de pasto en carne. Solo un manejo activo del pastoreo puede aumentar a la vez la producción de carne y la de pasto, además de mejorar la estructura y la calidad del pastizal. En las zonas subtropicales y tropicales, el crecimiento de los pastos es muy alto durante gran parte del año, debido a las altas temperaturas combinadas con la humedad. Esto lleva a que los pastos tiendan a envejecer, disminuyendo notablemente su calidad.

1.1.1.1.1. Conversión de pasto en carne

2. Relación entre carga y selección en animales en pastoreo

2.1. Con alta carga, el aumento de peso individual es muy pobre, ya que hay poco que compartir, y si la carga es baja y el animal puede seleccionar a gusto, su aumento de peso es bueno, pero la producción por hectárea es pobre. Por este motivo, es indispensable tener pasturas con una oferta de pasto adecuada, o sea, con buenos sitios de alimentación. Una pastura que se pasa pierde calidad notablemente, y el animal tiene que elegir las hojas verdes y frescas entre medio de un gran volumen de pasto envejecido. Este es el escenario habitual de las pasturas subtropicales, donde se confunde muchas veces grandes volúmenes de pasto con buenas producciones, siendo justamente al revés. El problema no solo está en el daño ocasionado en cada pastoreo, sino que el mismo se refuerza en cada pastoreo posterior mientras el forraje viejo no sea removido, ya que este no permite que se produzcan nuevos rebrotes. Esto va llevando lentamente a una degradación de la pastura y muchas veces también del suelo.

2.1.1. Subpastoreo y Degradación del pasto

2.1.1.1. Para entender cómo debe ser un sitio de alimentación adecuado, es preciso saber que las plantas crecen a través de dos tipos de yemas, las apicales y las axilares. Si se maneja el pastoreo en función de dejar la yema apical, la altura del pastoreo debe ser elevada, lo que condiciona a la planta a tener un hábito erecto. De esta forma, los rebrotes tienen que superar la altura básica de la planta para estar accesibles al animal. Cuando ello ocurre, se va perdiendo calidad y, además, el porcentaje de hoja pastoreado es bajo, o sea, la eficiencia de cosecha del pasto es pobre. La otra opción es manejar el pastoreo en función de remover la yema apical para permitir que el crecimiento de la planta surja de la brotación de las yemas axilares, que se encuentran abajo. Este manejo modifica la estructura de la planta al cambiar su hábito de crecimiento apical. De esta forma, la pastura tiende a ser cespitosa, no erecta.

2.1.1.1.1. El pastoreo y la planta

3. La altura del pastoreo y la pastura

3.1. Se debe buscar, en líneas generales, bajar las pasturas, para lograr mejores rebrotes, de forma de ofrecer sitios de alimentación donde haya la suficiente cantidad y calidad que permitan tener altas cargas y ganancias de peso. De esta forma, la producción de carne se puede incrementar notablemente. Para poder manejar el pasto según el razonamiento planteado hasta aquí, la propuesta tecnológica es el uso del pastoreo rotativo y controlado, donde el conocimiento, el razonamiento y el sentido común son los motores que guían al ganadero en la búsqueda de los mejores resultados posibles a partir del dinamismo que caracteriza al crecimiento de los pastos. El pastoreo rotativo y controlado consiste no solo en hacer divisiones y armar unidades de rotación, sino que también exige combinar el arte de manejar el pasto con el conocimiento, sin mecanismos fijos o estructurados.

4. Herramientas para acondicionar la pastura

4.1. Ajustes en la carga Uso de categorías fusibles, diferimiento de parcelas que se van pasando para su uso invernal (salteándolas una vez pasadas para evitar que se pasen todas las parcelas subsiguientes). Uso de la desmalezadora y, como última herramienta para situaciones especificas, también es una opción la quema. El arte en el manejo del pasto, que no solo está nutrido de una inclinación personal sino también de convicción suficiente para llevar adelante el manejo, capacidad de seguimiento, dedicación, observación permanente, recopilación de registros básicos que permitan generar información, y todo ello en el marco de conocimientos básicos. Por ello decimos que el manejo del pasto es una combinación de arte con conocimientos. Tenemos las plantas y los animales. En el medio está el hombre, como administrador de ambos recursos dentro de una empresa cuyo objetivo es la búsqueda de la ganancia sustentable en el tiempo. La tecnología para manejar la combinación de estos recursos es el pastoreo rotativo y controlado, que nos permite administrar el pasto, anticiparnos al futuro al conocer el crecimiento del mismo, lograr un orden en el sistema de producción y, finalmente, obtener resultados productivos y económicos que generan una enorme satisfacción.

5. Resultados del aprovechamiento de los pastos

5.1. En el mundo existen dos grandes sistemas productivos de leche. El primero se basa en la utilización de concentrados (piensos) y se desarrolla en países como Israel Estados Unidos Canadá Países Bajos Francia. El otro sistema utiliza los pastos para la alimentación del ganado exclusivamente, y se desarrolla fundamentalmente en países como Australia Nueva Zelanda Argentina Uruguay Países tropicales En 1999 se define como pasto a la planta (gramínea o leguminosa) que tiene un crecimiento rastrero o en forma de macolla y que, entre un corte y otro, ya sea por el diente del animal o por la segadora es capaz de almacenar reservas en sus raíces para garantizar el rebrote, además de ser resistente al pisoteo; en este último caso, las leguminosas no cumplen con este requisito, pero se consideran pasto igualmente, solo que otro tipo de pasto. En tal sentido se debe aclarar que cuando el animal consume la planta directamente en el cuartón se le llama pasto aun cuando la planta sea forrajera o arbustiva. La alimentación del bovino a base de pastos, constituye el sistema productivo más económico y el que en un futuro más o menos cercano se impondrá. En países como Estados Unidos, en donde la producción ha estado fundamentada en el uso masivo de granos, se manifiesta en la actualidad la tendencia a la adopción del pastoreo como sistema de alimentación del ganado lechero. Según Tejos (1995) y Domínguez et al. (2000), el mayor porcentaje de las áreas de pastos está compuesta por especies de pastos naturales (gramíneas y leguminosas), en muchos casos autóctonos, conformados también por especies arbustivas y arbóreas que constituyen el mayor porcentaje de la dieta.