Desarrollo humano, ética y ciudadanía en un mundo globalizado

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Desarrollo humano, ética y ciudadanía en un mundo globalizado por Mind Map: Desarrollo humano, ética y ciudadanía en un mundo globalizado

1. Hacia una comprensión de la globalización

1.1. 1. Globalización como proceso envolvente

1.1.1. La modernidad que se basa en la creencia en la razón y la ciencia, y en el progreso como parámetros de un mundo óptimo, hoy es cuestionada desde los países más desarrollados pero en muchos de los países de América Latina la modernidad no llegó, y ésas son las paradojas del nuevo siglo, plantear modernidad y post modernidad como problemas culturales y de adaptación e interpretación del mundo, cuando las cosas básicas de la vida están aún en agenda para una vasta mayoría de la población mundial.

1.2. 2) La globalización como realidad

1.2.1. La sociedad de consumo, como expresión de la globalización, tiene su propia lógica interna y se alimenta de su transversalidad, es decir tiene la capacidad de impregnarlo todo a dos niveles. Primero, el mundo físico, llámese mercado, cultura, comunicación y vida, y segundo, el nivel de la conciencia, es decir el ser. La asociación de los hombres no se realiza por valores sino en torno a las mercancías que se convierten en el centro del sistema. La globalización como concepto expresa esa visión común de la tierra como un todo, pero centrado en los procesos económicos: bienes, capital y tecnología.

1.2.1.1. Es lo que el reciente Premio Nóbel de Economía Robert Mundell llama Economía-Mundo y que trabaja con la idea económica de un mundo sin fronteras, un solo mercado mundial, sin aranceles y con políticas monetarias y cambiarias unificadas y por la tanto con una sola moneda.

1.3. Sociedad de consumo vrs. sociedad de subsistencia: la paradoja del crecimiento sin consumo. Implicaciones para la ética

1.3.1. La sociedad de consumo responde a una lógica que no es la lógica humana sino la eficiencia de los procesos económicos y tecnológicos. Tal como lo plantea Wim Dierckxsens “lo que está en juego es la contraposición de la racionalidad económica que parte del eje de la eficiencia versus la racionalidad de una economía regulada para el bien común”.7

1.3.1.1. Las pautas culturales se centran en fomentar la “cultura del consumo” como expresión de valores y de éxito en contraste con los valores de la solidaridad. Toda una industria de artículos suntuarios se ha levantado con estos principios centrados en el ego del hombre y el endiosamiento de la tecnología para el consumo.8 Así, la sociedad de consumo que no únicamente se alimenta y crece en los países ricos, sino también en la clase alta y media de los países pobres, genera otra sociedad de la subsistencia que apenas vive y consume. Lo cual produce la paradoja de un alto crecimiento y expansión consumista de la cual un alto porcentaje de la población humana está excluida

1.4. La vinculación de la globalización y la sociedad de consumo

1.4.1. La globalización es un fenómeno multidimensional y abarcador pero con una base económica centrada en la internacionalización del capital vía flujos financieros y comerciales. Sus implicaciones afectan a todos los sectores de la cultura y la sociedad. La globalización está integrando los mercados de consumo a nivel del mundo y abriendo oportunidades, pero está creando nuevas inequidades y nuevos retos para proteger los derechos del consumidor.

1.5. Impactos y consecuencias de la globalización

1.5.1. A. Globalización de la Pobreza

1.5.1.1. 15OO Millones de pobres viven en la línea de pobreza, con menos de US$1 (un dólar estadounidense) diario. El Informe de Desarrollo Humano de 1997 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), plantea uno de los efectos más perversos de los procesos de la globalización en términos de ensanchamiento de la brecha de ingresos entre pobres y ricos. Veamos sucintamente: En 1960 los ricos ganaban 30 veces más que los pobres. La concentración de ingresos en el mundo creció dos veces en 1994. El 20% más rico se quedó con el 86% de lo producido, incrementando el nivel de concentración del ingreso

1.5.1.1.1. . Brasil, México y Centroamérica son de los países más inequitativos del mundo. En concreto, procesos de liberalización financiera han generado mayor desigualdad, mientras los procesos tecnológicos de punta separan y ahondan aún más la lucha tecnológica entre los países ricos y pobres y dentro de los países, perpetuando la reproducción de la pobreza y la inequidad

1.5.2. B. Globalización del problema ambiental y ecológico

1.5.2.1. El proceso continuo de deterioro ambiental agudizado por la relación sinérgica entre pobreza y medio ambiente, no es un problema superficial sino enraizado en la forma de producción que la actual sociedad industrial y post- industrial ha producido y que se convierte en una maquinaria para el consumo. Por lo tanto, el problema del deterioro ambiental no puede ser analizado ni resuelto con un enfoque sectorial y estático, sino integral, dinámico e incorporando la dimensión ética del desarrollo. El clima de la tierra ha cambiado drásticamente en los últimos 50 años con períodos de enfriamiento y calentamiento

1.6. Implicaciones y Opciones alternativas a la Sociedad de Consumo. La construcción de una Ética de la Responsabilidad y de la Solidaridad

1.6.1. Es posible considerar un enfoque orientado a la localización (Hines, 2000) y desarrollo local sostenible (Girardi, 1997) en contraste con la globalización. Estos enfoques parten del reconocimiento que la nueva tecnología de la globalización puede ser reemplazada por un localismo que proteja y re construya la economía local en todo el mundo. A la reconstrucción de la economía local es esencial articular respuestas concretas y viables para, simultáneamente, reducir la pobreza y preservar el ambiente y los recursos naturales. Propuestas en esta dirección están en marcha, pero son aún fragmentadas y escasamente compartidas. La discusión y apertura a un diálogo productivo y participativo deben ser estimuladas. Asimismo, en esa misma línea de Girardi (1999) con un desarrollo local sostenible que se abre como opción ante la globalización como proceso guiador de la forma de vida.

1.6.1.1. El reto es continuar construyendo alternativas locales, regionales, nacionales y mundiales. El ciudadano del nuevo siglo, para producir una nueva sociedad está llamado a plantear y a buscar la construcción de una nueva imaginación social en cada una de esas áreas, en la línea de pensamiento y acción de Walter Bruggmann (1987). La ética de la responsabilidad y de la solidaridad es central a esa nueva sociedad y por lo tanto a ese nuevo hombre. Una ciudadanía construida en la Ética.

1.6.1.1.1. Informe

2. Desarrollo humano, derechos humanos y ciudadanía

2.1. La erradicación de la pobreza no sólo es una meta del desarrollo es el desafío central de los derechos humanos del siglo XXI.

2.2. El cumplimiento de todos los derechos humanos requiere de una democracia incluyente, que proteja el derecho de las minorías excluidas (entre ellas los portadores del VIH, discapacitados, niños en la calle y etnias), prevea la separación de poderes, la seguridad publica con respeto a los derechos, una administración de justicia eficiente y que vele por la responsabilidad pública. No basta con elecciones.

2.3. La información y las estadísticas son un instrumento poderoso para crear una cultura de responsabilidad que movilice cambios de la conducta y de la política. Cambiar nuestra forma de pensar para cambiar nuestra manera de actuar.

2.4. Los derechos humanos en un mundo integrado globalmente requieren de justicia en el ámbito mundial (comercio y deuda externa son dos áreas que requieren un tratamiento urgente).

2.5. El cumplimiento de todos los derechos humanos requiere de una democracia incluyente que proteja los derechos de los más desprotegidos y vulnerables, prevea la separación de los poderes y vele por la responsabilidad pública

3. Ciudadanía y derechos humanos. El reto de ser ciudadano y la “Ética del Ser”

3.1. . Contexto global

3.1.1. En una sociedad cada vez más compleja por los efectos de la globalización y la integración de los bloques mundiales económicos, políticos y tecnológicos, y a la vez saturada de información más que de conocimiento, se produce otro fenómeno preocupante desde la perspectiva de la gobernabilidad democrática, y consecuentemente del estado de los derechos humanos en la región y el mundo: El deterioro de la clase política tradicional y el surgimiento del poder ciudadano para responder a la incapacidad de gobierno en varios países latinoamericanos.

3.2. Hacia una praxis de los derechos humanos desde la ética en el siglo XXI

3.2.1. Una visión integral de los derechos humanos

3.2.1.1. Desde la visión integral que planteamos podemos ver los derechos humanos vinculados con una ética de la responsabilidad en términos de P. Salvat (2000). Esa responsabilidad es para el ciudadano, como habitante de la ciudad/polis pero bajo un contexto de relacionamiento con el otro, es decir, la ética de la proximidad, en palabras de Humberto Gianni (2000) o Ética de la solidaridad. Ello implica reconocer en los albores del nuevo siglo la necesidad imperante de una relectura de los derechos humanos desde la ética y el desarrollo humano.

3.2.2. Visión y operatividad de los Derechos Humanos en el contexto internacional

3.2.2.1. Así podemos afinar nuestro planteamiento de la ciudadanía en mundo globalizado partiendo también de los derechos humanos universales y de una Ética Planetaria, que no solo rija entre los individuos, sino también entre los Estados y las organizaciones internacionales, la cual debe estar cimentada en dos líneas: la equidad y la solidaridad. La realidad es que los problemas mundiales nos afectan y nos obligan a posicionarnos ante ellos y por lo tanto también a una ética que responda al bien común en el ámbito local, regional y mundial.

3.2.3. Praxis de los derechos humanos y el desarrollo humano sostenible

3.2.3.1. Los derechos humanos y el desarrollo humano son complementarios y se enriquecen entre sí con conceptos y aproximaciones, ya sea desde los análisis y herramientas que muestran, cómo de las inserciones en lo económico y en los procesos sociales que son necesarios para hacer avanzar el bienestar de las personas.

3.2.4. Medición de los Derechos Humanos

3.2.4.1. , requerimos una visión que vaya más allá del enfoque tradicional del Estado y que implica también la sociedad internacional, reconociendo su papel en un contexto mundial de múltiples actores. Las corporaciones, las organizaciones multilaterales, e inclusive individuos muy poderosos son objeto de escrutinio por los estándares y las obligaciones de los derechos humanos. Esa es la razón por la cual se necesitan nuevos conceptos, instrumentos y herramientas para evaluar los derechos humanos.

3.2.5. Socialización y participación democrática

3.2.5.1. La democracia es la única forma de participación política que es compatible con la realización de todos los derechos humanos. Pero los procesos electorales por sí mismos no son suficientes. La democracia incluyente se necesita para proteger los derechos de los más desprotegidos, trasparencia de la gestión pública y de los procesos políticos. En concreto hace falta lograr el fortalecimiento de la plena vigencia del Estado del Derecho. Este es un espacio dinámico en el cual la participación de la sociedad civil se convierte en un pilar fundamental para impulsar las luchas por los derechos humanos y alcanzar el desarrollo humano sostenible, fortaleciendo la ciudadanía como expresión de bien común.

4. La política, los políticos y la ética en la construcción de ciudadanía: Un llamado al compromiso hacia una democracia real y una ética ciudadana20

4.1. La cultura política es un proceso de educación y de participación, el paso de una sociedad autoritaria a una democrática facilita los espacios, para una mayor participación pero no son suficientes sino se generan procesos que induzcan a un mejoramiento de las relaciones del ciudadano en los procesos políticos y en las propias reformas políticas. La participación de la sociedad civil es indispensable para asegurar el necesario equilibrio de pesos y contrapesos con respecto al Estado. La riqueza de la democracia crece cuando una sociedad civil activa, responsable y con un claro rol de sus papeles participa, y da su visión y esfuerzo en torno a los procesos políticos y las reforma políticas. El cambio cultural es central a la reforma política.

4.1.1. La calidad de la democracia se asegura y perfecciona considerando al menos tres elementos: Primero, establecer mecanismos de participación y representatividad; segundo, asegurar mecanismos de pesos y contrapesos, o sea equilibrios de poderes para garantizar la trasparencia y el funcionamiento de las instituciones; y tercero, la aplicación de la ley.

4.1.1.1. Es necesario hacer una diferenciación entre los políticos y la política. La calidad de quienes hacen política determina y da el ambiente del quehacer político. El descrédito más que del concepto de la democracia es de los políticos y de su forma de hacer política. Los vicios del feudalismo, del clientelismo político y la corrupción generalizada en ese quehacer apuntan hacia la necesidad de informar y educar políticamente al ciudadano. Consecuentemente mucho de las reformas políticas para su éxito requieren de un avance de la cultura política. En ese sentido se reconoce que esa es una acción impostergable, si se desea que la democracia mejore en su calidad.

4.2. El proceso político y el rol del Estado, (en tanto que un modelo de Estado origina un sistema político, un sistema de partidos, un sistema electoral y finalmente y no menos importante un tipo de ciudadanía que responde a ese modelo), es un proceso que debemos ver con todos sus actores, potencialidades y limitantes para la gobernabilidad democrática y el desarrollo humano sostenible. Es un tema que no es y no debe ser monopolio de ninguno de los sectores por cuanto toca la misma existencia de las personas

5. Sociedad civil, medios de comunicación y la ética para el desarrollo

5.1. La sociedad civil y lo medios de comunicación requieren ser analizados desde la perspectiva de la ética del Desarrollo, tal como se analiza en el capítulo I. La globalización como fenómeno multidimensional ha afectado cada espacio e intersticio de la sociedad y los medios de comunicación han sido fundamentales para difundir y ser parte intrínseca del proceso de globalización. En ese contexto, algunas consideraciones son:

5.1.1. El concepto de democracia definido más que como una aproximación universal de valores como un régimen de gobierno, de organización de la vida, que por su propia naturaleza es siempre un camino perfectible en tanto el ser humano no es perfecto. En Honduras hemos avanzado por ese camino lentamente y con paradas largas y forzosas.

5.1.2. Es en ese contexto que nos preguntamos sobre el papel de la sociedad civil. Ese término que en los 90 se ha expandido en América Latina y que nos lleva a reconocer la importancia de la organización de la sociedad, es decir, del capital social y su rol en el fortalecimiento de la democracia y la reducción de la pobreza. Si estos dos últimos son los retos principales del país ¿cómo debe la sociedad civil responder y asumir estos retos?. La sociedad civil no es sustituta ni del gobierno ni de los partidos políticos.

5.1.3. Hay un problema de legitimidad en la sociedad civil en Honduras. Se debe de partir por reconocer que la relación Estado-Sociedad civil es aún incipiente y que el proceso de consolidación de la sociedad civil se da en un periodo de transición democrática compleja. En la historia política del país se asoció la sociedad civil con movimientos populares en los años 70 y las alianzas se dieron así con movimientos sociales bajo esquemas coyunturales y muy partidistas. Los años 90 nos encuentran con otro escenario que reclama de nuevas alianzas con una visión de largo plazo e inclusivas.

5.1.4. La democracia se fortalece cuando la ciudadanía asume con madurez y visión su papel en torno a los medios de comunicación, y a la opinión pública. La construcción de ciudadanía emancipada y activa, es un proceso diario y se realiza con una interacción entre demandas y ofertas de los actores sociales y políticos.

6. De la ética ciudadana a la ética del desarrollo en el siglo XXI

6.1. Una primera idea es definir hoy día cómo entendemos el desarrollo y hacia qué apunta para saber con precisión cuál es su contenido y cómo opera. El concepto de desarrollo, como afirma Amartya Sen (1999), está cargado de juicios y valoraciones. Y es que nos encontramos construyendo paradigmas en un periodo en el cual los futuros no son una continuidad del pasado sino de discontinuidades (Handy, 2000). Alvin Toffler (2000)21 nos plantea que cuando un paradigma cae y se cierne otro, surgen corrientes del pensamiento creativo intentando configurar el futuro. Son periodos de transición creativa y el futuro depende de esos periodos y sus influencias son en el largo plazo.

6.2. Una segunda idea, es que el otro valor intrínseco está definido por lo humano y, por lo tanto, por la dimensión ética del desarrollo. ¿Puede haber un desarrollo humano sin ética, si la acción del desarrollo como lo estamos entendiendo se centra efectivamente en el ser humano?. Consecuentemente la ética, como valoración del bienestar del hombre en comunidad, se convierte en un aspecto central

6.3. Tercera idea: el desarrollo humano en su dimensión internacional plantea complejidades y problemas serios desde la perspectiva de cómo estamos comprendiendo la ética del desarrollo. Desde una perspectiva diferente Meadows (1974) nos planteaba los limites del crecimiento y los peligros de una sociedad industrializada sin parámetros finitos en relación con el recurso natural, pero igualmente debemos plantear los límites del crecimiento desde la perspectiva de una ética del desarrollo

6.4. Quinta idea: fundamentar el desarrollo en las categorías de libertad propuestas por Sen, vistas desde una perspectiva instrumental, y que son: las libertades políticas, los servicios económicos, las oportunidades sociales, las garantías de transparencia y la seguridad protectora. Es en torno a estas libertades instrumentales que estos tipos de derechos y oportunidades pueden contribuir a mejorar la capacidad general de una persona. Por lo tanto, debemos inferir que la definición de políticas pasa por el fortalecimiento de las capacidades humanas. Tal como lo afirma Sen “las libertades no solo son el fin principal del desarrollo, sino que se encuentran además entre sus principales medios”.

6.5. Sexta idea: El desarrollo humano visto como ampliación de las libertades humanas implica una valoración totalmente diferente de conceptuar, implementar, y hacer el desarrollo, pero en esencia se trata del tema central de cómo hacer desarrollo y cómo instrumentalizar las “libertades fundamentales” que nos plantea Sen para hacer operativa la realidad del desarrollo

6.6. Séptima: Bajo esta acepción del desarrollo debemos concentrarnos en la comprensión del fortalecimiento de las capacidades humanas a través de la ampliación de oportunidades, pero también a través del andamiaje que el desarrollo humano requiere. Y aquí viene lo complejo e intrincado del desarrollo, que las instituciones y las libertades son producto de la cultura y el ser de la población.

6.7. Octava: Es a inicios del siglo XXI con las herencias y avances del siglo XX que podemos encontrar una construcción conceptual y operativa que nos lleve a una ética del desarrollo compartida y operativizada en una dimensión nacional e internacional. Es a partir de esta ética de valores universales que podemos proyectar políticas y lineamientos estratégicos de desarrollo humano como orientaciones vigentes y consensuadas, que pueden conducir a renovar los liderazgos trascendentes y los cimientos sobre los cuales el nuevo orden mundial se está construyendo

6.8. Décima: la articulación de las libertades instrumentales, los pilares del desarrollo y el fortalecimiento de las capacidades centradas en el hombre para un país pobre son retos enormes y sospechosamente insuperables, pero a la vez son la respuesta articuladora de un orden necesario para superar la pobreza, la exclusión y la anarquía. Los casos clásicos de crecimiento económico y desarrollo acelerado experimentado por los países del sudeste asiático son aleccionadores en cuanto a políticas económicas y sociales compatibles en un momento del desarrollo de los mercados y de la economía mundial. No deben ser subestimados estos casos pero tampoco magnificados. Hay lecciones importantes para las teorías del desarrollo: el crecimiento económico está vinculado con la creación de capital humano a largo plazo y con la consolidación del capital social. Pero el estudio de casos como estos, es insuficiente para comprender esa sinergia de pobreza, exclusión, déficit democrático, institucionalidad frágil y entorno ambiental en deterioro, lo que podemos denominar la “matriz de las deficiencias y privaciones humanas”.