Arte en tiempos de covid

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Arte en tiempos de covid por Mind Map: Arte en tiempos de covid

1. Tecnologia

2. Museos

2.1. En el mundo entero, los museos y las comunidades a las que pertenecen están resintiendo el impacto de COVID-19, ya que se ha pedido a las poblaciones que se queden en casa y se prohíben las grandes reuniones de personas. Debido al brote del coronavirus, las instituciones de los museos, grandes y pequeñas, públicas y privadas, han tenido que cerrar sus puertas, la mayoría de ellas en un futuro inmediato. Se estima que el 90% de los aproximadamente 60.000 museos del mundo se ven obligados a cerrar total o parcialmente sus puertas. Independientemente de su tamaño, ubicación o situación, los museos se enfrentan a retos difíciles, que incluyen la protección de sus colecciones, la garantía de la seguridad y la salud del personal, la resolución de problemas financieros y el mantenimiento del compromiso con su público. Los museos están contribuyendo a nuestras sociedades, proponiendo ideas innovadoras e inspirando a todos en estos tiempos difíciles e inciertos.

3. Como se ah transformado

3.1. En estos días extraños mucho se ha dicho y escrito sobre la importancia – incluso la necesidad- del arte en medio de esta de crisis sanitaria, social y económica. Una lectura rápida de diarios y revistas, nacionales e internacionales, conduce a frases grandilocuentes, demandantes, simplistas. “Son los únicos que no pueden callar”, “el arte nos salvará”, o el titular “El arte planta la cara al Coronavirus”. Más aún, llama la atención que la gran mayoría de quienes hacen esas afirmaciones no son ellos mismos artistas. ¿Cómo llegamos al punto de exigir tanto? ¿De qué forma imaginamos que un sector tan precarizado podría “plantar cara” a un virus? La obsesión por atribuir una utilidad tangible al arte se remonta al Thatcherismo y su obsesión con la economía en los años 80, cuando Arts Council England comisionó a John Myerscough la redacción de un informe gubernamental sobre la importancia económica de las artes. Esto marca un profundo cambio en las políticas públicas culturales: atrás quedan los días en que las artes se consideraban por su valor cultural, o como artefactos civilizadores y educadores. El reporte de Myerscough argumentó que las artes debían financiarse en razón de su valor económico, con lo cual comienza a condicionarse la entrega de fondos para iniciativas culturales al impacto social de cada obra o proyecto. La pregunta pasa a ser cuánto capital pueden generar, cuántos trabajos crear, cuántos barrios marginalizados regenerar.

4. Nuestro personal sanitario y la tecnología son claves para acabar con la pandemia de manera más rápida y eficaz No podríamos empezar este artículo sin antes reconocer la gran labor que están llevando a cabo nuestros profesionales sanitarios. Desde Campus Sanofi queremos transmitir nuestro más sincero agradecimiento a todos aquellos profesionales que trabajan sin descanso para combatir al coronavirus. A pesar de las condiciones en las que se han visto obligados a trabajar, de las jornadas interminables, y de los riesgos a los que se exponen diariamente, siguen a nuestro lado, cuidándonos y dando siempre lo mejor de sí mismos para protegernos. Gracias por todo lo que habéis hecho, lo que hacéis y por todo lo que haréis. Sin vosotros, esta lucha estaría perdida. El desarrollo tecnológico aúna esfuerzos ante el coronavirus La rápida expansión de la COVID-19 ha hecho saltar todas las alarmas sanitarias a nivel mundial, no por sus índices de letalidad, sino por la abrumadora capacidad de transmisión y contagio. A este último hecho, se añade una cuestión que pone en jaque a la comunidad médica, y es que este virus puede estar presente en personas totalmente asintomáticas, las cuales son portadoras del mismo y pueden transmitirlo al resto de la población. Ello conlleva una mayor dificultad a la hora de frenar su propagación. Ante este escenario, era de esperar que los principales países líderes en desarrollo tecnológico, utilizaran los múltiples usos y aplicaciones que pueden extraerse de las nuevas tecnologías para intentar poner freno a la rápida expansión del nuevo coronavirus COVID-19. Si bien es cierto que en un primer momento China y Corea del Sur fueron las principales promotoras, investigadores, empresas e innovadores en Europa, Estados Unidos y en todo el mundo se han sumado rápidamente y el desarrollo de soluciones tecnológicas en la lucha contra el actual coronavirus va incrementándose día tras día. Aplicaciones móviles y Chatbots: La tecnología al servicio de la telemedicina La telemedicina es fundamental para evitar el colapso en los hospitales, y el diagnóstico y tratamiento de la COVID-19 pueden convertirse en procesos rápidos y sencillos en los que el paciente solo tiene que abrir una aplicación, detallar sus síntomas y esperar a que un médico le atienda a través de una consulta virtual. La estimación que se disponía antes de la actual crisis del coronavirus era que alrededor de un 70% de las visitas médicas programadas podrían realizarse de forma telemática, y que la industria debía crecer en los próximos cinco años un promedio del 27% sólo en estados Unidos. Con la llegada de la COVID-19 los esfuerzos en tecnología, sin duda se han acelerado aún más. Las aplicaciones móviles, los gadgets y los chats inteligentes no podían faltar en esta selección de la aplicación de la tecnología para hacer frente al coronavirus, a través de funciones de pre-diagnóstico, descongestionando las vías telefónicas habilitadas para personas posiblemente contagiadas, y midiendo resultados. China y Corea del Sur ha sido los principales promotores del uso de las apps para controlar la pandemia. A través de portales web especializados y plataformas digitales como Alipay y Wechat, las autoridades chinas han conseguido evitar desplazamientos a los centros de salud y, por tanto, nuevos contagios. El sistema es sencillo. Básicamente consiste en registrarte en dichas plataformas y crear un usuario con todos los datos personales. Tras crear un usuario, la persona registrada debe cumplimentar un formulario online en el que se añaden datos tales como la ciudad en la que se encuentra, si presenta sintomatología propia de COVID-19 o si ha viajado a zonas de alto riesgo. Tras incluir tales datos, se genera un Código QR en color verde, amarillo o rojo, en función de las probabilidades de estar contagiado. Si la persona se desplaza por el país, debe enseñar el código QR que tiene. De este modo, también las autoridades sanitarias tienen un registro aproximado sobre los posibles casos, así como la localidad donde se encuentran los mayores focos de contagio. El Hospital público de Xuhui, en China, ya ha realizado consultas desde Shanghái a pacientes que se encuentran en el Tíbet Por otro lado, en Corea del Sur se desarrolló una aplicación móvil que ha resultado fundamental para el control de la propagación del COVID-19. Esta app, denominada como “Corona 100m”, se basa en un sistema de localización GPS a través del cual los usuarios pueden saber si han transitado por lugares donde previamente se han detectado casos de COVID-19, así como la fecha en la que se confirmó el contagio. Además, también avisa al usuario cuando se encuentra a menos de 100 metros de un lugar que ha sido frecuentado o visitado por un contagiado. En paralelo, se han diseñado otras aplicaciones dirigidas a realizar seguimientos médicos a las personas que se encuentran en autocuarentena en su domicilio. Nuevamente, a través de sistemas de geolocalización, los sanitarios reciben una alerta respecto de a qué personas se les debe imponer la autocuarentena –en atención de si han estado a menos de 2 metros de una persona contagiada-. Una vez informado de la autocuarentena, la persona aislada recibe dos veces al día una llamada para efectuar un seguimiento de los síntomas y evolución de la enfermedad. Tomando como referencia los grandes resultados de China y Corea del Sur, las apps se han convertido en un elemento esencial para combatir el coronavirus, y el resto de países han invertido esfuerzos en este sentido. En España, estas son algunas de las apps más destacadas: – “Asistencia COVID-19” Es la app del Gobierno de España para ayudar a gestionar la pandemia. Su objetivo es facilitar el autodiagnóstico y descongestionar los teléfonos de atención sanitaria de las diferentes comunidades autónomas. Además, los datos que proporciona permitirá disponer de datos unificados y favorecer la gestión a nivel nacional – “CoronaMadrid” que pretende llegar al mayor número de usuarios y establecer estadísticas concretas de la incidencia y evolución de la COVID-19. – “Stop COVID-19” Cataluña fue la primera Comunidad Autónoma en apostar por el desarrollo de una app. La particularidad de esta es que requiere el número de la tarjeta sanitaria para su acceso, por lo que los datos se encuentran conectados con el historial clínico de cada persona. – “COVID-19.eus” es la app desarrollada en el País Vasco, con un triple objetivo: prevenir el contagio actuando como una red social, donde los usuarios podrán añadir a familiares y amigos y la app les irá preguntando sobre su estado de salud; establecer un control y seguimiento de los contagiados, y ser utilizada como una herramienta epidemiológica, detectando las áreas con más casos, y aquellas con más curaciones. Otras iniciativas a nivel español las encontramos, por ejemplo, en la empresa sevillana Open Salud, que ofrece de forma gratuita su plataforma de teleconsulta para que cualquier médico o clínica tenga la posibilidad de atender a sus pacientes de forma adecuada, o bien el caso de la empresa tecnológica Biometric Vox Esta compañía está desarrollando, junto al Departamento de Salud del Gobierno Vasco y otros Institutos y hospitales una app informática que permite detectar un índice de contagio del coronavirus analizando la voz a través de modelos de inteligencia artificial y sin que exista contacto físico. Uno de los principales síntomas de la COVID-19 es la disnea o dificultad por respirar, que afecta a la generación de voz. La tecnología aquí nos facilita un sistema de detección de los contagios del coronavirus muy económica, ya que el estudio de la voz no requiere más que el uso del propio móvil. La app servirá no solo para detectar casos de COVID-19, sino también para confirmar que los pacientes contagiados hayan superado el virus. Además, numerosas firmas están desarrollando sus propias apps para despejar dudas ante la pandemia. DKV Seguros, pionera en España en servicios de telemedicina ha focalizado sus esfuerzos en una app para despejar dudas ante casos leves o síntomas menores del coronavirus. Mapfre ha abierto todos los servicios de su aplicación de consultas Savia a toda persona que se registrara en la web o descargar la app. Cabe destacar que el terreno de la salud mental las apps son también fundamentales en la ayuda a los ciudadanos. Con el distanciamiento físico recomendado por los gobiernos para prevenir el contagio del coronavirus, la tecnología se transforma en una herramienta eficaz para ayudar meditar y a aliviar la ansiedad. Inteligencia artificial en la lucha contra el coronavirus Si se cuenta con los suficientes datos de calidad, la inteligencia artificial puede ser una poderosa herramienta para realizar predicciones sobre la evolución de la COVD-19, o incluso buscar un posible tratamiento. De hecho, ya está ocupando un papel muy importante en este desafío contra el coronavirus. En primer lugar, destaca la creación de un nuevo sistema de diagnóstico. El Instituto de Investigación Damo Academy de Alibaba ha diseñado un programa dirigido a analizar las radiografías pulmonares, identificando con un 96% de exactitud aquellos pacientes infectados por COVID-19 y aquellos otros que padecen una neumonía ordinaria. Por otro lado, la IA también se ha aplicado en el ámbito de la prevención y control de la pandemia. En este sentido, destaca el desarrollo de aplicaciones automatizadas dirigidas a la monitorización de la temperatura. Su principal objetivo es identificar a aquellas personas que presentan cuadros febriles para realizar actuaciones de prevención de la enfermedad. Paralelamente, distinguimos otro sistema similar de reconocimiento facial que identifica rápidamente a quien no es portador de mascarilla, ayudando a las autoridades en su labor preventiva. Finalmente, con el objetivo de minimizar al máximo el contacto directo entre personas y evitar así un mayor número de contagiados, SugrTechnology ha llevado a cabo la creación de un interruptor eléctrico que es controlado por voz. De ese modo, se puede dar la orden de apagar o encender los interruptores sin tener que tocarlos. EpidemiXs Coronavirus es una plataforma digital que ofrece acceso a información veraz y contrastada por personal clínico, a los ciudadanos y a los sanitarios Permite fácil acceso a la información oficial de las diferentes administraciones públicas, así como a las guías y protocolos de actuación contra el coronavirus, documentación y recomendación sobre medicamentos y tratamientos relacionados con la COVID-19 de forma permanentemente actualizada. Finalmente, la compañía de biotecnología AbCellera está empleando un modelo de aprendizaje automático (o “machine leargning”) para desarrollar terapias basadas en anticuerpos de pacientes que se han recuperado de la enfermedad. El Big Data acelera la investigación contra el coronavirus Un equipo de investigadores del Laboratorio Nacional de Oak Ridge, en Estados Unidos, está utilizando Summit, el ordenador más potente del mundo, para ayudar en la lucha contra la COVID-19. La gran capacidad de procesamiento de datos que tiene este super ordenador desarrollado por IBM, ha permitido simular 8.000 compuestos de medicamentos en dos días, 77 de los cuales muestran cierto potencial para evitar que la COVID-19 infecte las células. Por su parte, la organización Nextrain ofrece datos, mapas y visualizaciones en código abierto y en tiempo real para comprender el árbol genealógico del virus. Drones y robots La robótica se está introduciendo de manera paulatina en el campo sanitario y médico, y en esta emergencia sanitaria se han adaptado sus usos. En hospitales chinos se están utilizando robots que habían sido diseñados, en un inicio, para atender necesidades comerciales. Dichos robots realizan tareas sencillas, pero imprescindibles, como la entrega alimentos, medicinas u otros productos a aquellos pacientes que estaban situados en una zona de aislamiento. De esta forma se hace frente a una doble problemática: se suple la necesidad de trabajadores sanitarios y se reduce el riesgo de contagio entre pacientes y sanitarios.