1. Reconocimiento de la personalidad
1.1. Costa (1994) y Villafañe (1998)
1.1.1. Consideran que la identidad visual es un elemento de la personalidad corporativa.
1.2. Costa (1994)
1.2.1. “Un programa de identidad corporativa es un sistema de signos que conlleva un código combinatorio y un conjunto de criterios que son estructurantes de la propia identidad. Ello implica la formalización de una normativa precisa para la aplicación del programa en los muy diferentes soportes de comunicación” (p. 80).
1.3. Sanz de la Tajada (1994)
1.3.1. El objetivo principal de un programa de identidad visual consiste en conseguir una unidad de comunicación que logre una representatividad óptima de la organización, además de utilizar los menores recursos en su implantación.
1.3.2. Afirma que para realizar un programa de identificación corporativa, se requieren las siguientes premisas básicas:
1.3.2.1. La apreciación subjetiva.
1.3.2.2. La apreciación de ideas y respuestas.
1.3.2.3. El dinamismo de la identificación.
1.3.2.4. La semejanza óptica.
1.3.2.5. La uniformidad estructural.
1.4. Van Riel (1997), lo define como
1.4.1. “la aplicación del simbolismo, mejor conocido por promover la unidad y reconocimiento de una organización. Una presentación visual unificada crea una imagen coherente y un estilo organizacional bien diseñado contribuye al establecimiento y mantenimiento de la identidad organizacional.”
1.5. Rosson & Brooks (2004)
1.5.1. Rosson & Brooks (2004) se interesan por la importancia de la identidad visual corporativa y la forma de construirla en las M&A’s (Merger & Acquisitions). Cuando dos empresas se fusionan, en muchos casos se opta por estandarizarlas, ignorando las diferencias entre sus culturas corporativas. De la misma forma, el estudio sugiere que generalmente es la compañía compradora la que impone su identidad.