1. Trastorno delirante
1.1. Criterios diagnósticos
1.1.1. A. Presencia de uno (o más) delirios de un mes o más de duración.
1.1.1.1. Especificar si:
1.1.1.1.1. Especificar si:
1.1.1.2. Tipo erotomaníaco: Este subtipo se aplica cuando el tema central del delirio es que otra persona está enamorada del individuo.
1.1.1.3. Tipo de grandeza: Este subtipo se aplica cuando el tema central del delirio es la convicción de tener cierto talento o conocimientos (no reconocidos) o de haber hecho algún descubrimiento importante.
1.1.1.4. Tipo celotípico: Este subtipo se aplica cuando el tema central del delirio del individuo es que su cónyuge o amante le es infiel.
1.1.2. B. Nunca se ha cumplido el Criterio A de esquizofrenia.
1.1.3. Nota: Las alucinaciones, si existen, no son importantes y están relacionadas con el tema delirante (p. ej., la sensación de estar infestado por insectos asociada a delirios de infestación).
1.1.4. C. Aparte del impacto del delirio(s) o sus ramificaciones, el funcionamiento no está muy alterado y el comportamiento no es manifiestamente extravagante o extraño.
1.1.5. D. Si se han producido episodios maníacos o depresivos mayores, han sido breves en comparación con la duración de los períodos delirantes.
1.1.6. E. El trastorno no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia o a otra afección médica y no se explica mejor por otro trastorno mental, como el trastorno dismórfico corporal o el trastorno obsesivo-compulsivo.
1.2. Diagnóstico diferencial
1.2.1. Trastorno obsesivo-compulsivo y trastornos relacionados.
1.2.1.1. Si un individuo con trastorno obsesivo-compulsivo está completamente convencido de que sus creencias patológicas son ciertas, se debe hacer un diagnóstico de trastorno obsesivo-compulsivo con el especificador "ausencia de introspección/con creencias delirantes", en lugar de un diagnóstico de trastorno delirante.
1.2.1.1.1. Delirium, trastorno neurocognitivo mayor, trastorno psicótico debido a otra afección médica y trastorno psicótico inducido por sustancias/medicamentos.
1.3. Factores de riesgo (etiología)
1.3.1. La toxicidad de determinados medicamentos o drogas.
1.3.1.1. El abuso o la abstinencia de drogas o de alcohol.
1.3.1.1.1. Un trastorno médico, como un accidente cerebrovascular, un ataque cardíaco, empeoramiento de la enfermedad pulmonar o hepática o una lesión por una caída.
2. Trastorno psicótico breve
2.1. A. Presencia de uno (o más) de los síntomas siguientes. Al menos uno de ellos ha de ser (1), (2) o (3 ):
2.1.1. 1 Delirios.
2.1.1.1. B. La duración de un episodio del trastorno es al menos de un día pero menos de un mes, con retorno final total al grado de funcionamiento previo a la enfermedad.
2.1.1.1.1. C. El trastorno no se explica mejor por un trastorno depresivo mayor o bipolar con características psicóticas u otro trastorno psicótico como esquizofrenia o catatonía, y no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., una droga o un medicamento) o a otra afección médica.
2.1.2. 2. Alucinaciones.
2.1.3. 3. Discurso desorganizado (p. ej., disgregación o incoherencia frecuente).
2.1.4. 4. Comportamiento muy desorganizado o catatónico.
2.2. Diagnostico diferencial
2.2.1. Otras afecciones médicas. Diferentes trastornos médicos pueden manifestarse con síntomas psicóticos de breve duración.
2.2.1.1. El trastorno psicótico debido a otra afección médica y el delirium se diag- nostican cuando hay pruebas, a partir de la historia, la exploración física o las pruebas de laboratorio, de que los delirios o las alucinaciones son consecuencia fisiológica directa de una afección médica específica
2.2.1.1.1. Trastornos relacionados con sustancias.
2.2.1.1.2. Trastornos depresivos y bipolares.
2.2.1.1.3. Otros trastornos psicóticos.
2.2.1.1.4. Simulación y trastornos facticios.
2.2.1.1.5. Trastornos de la personalidad.
2.3. Factores de riesgo y pronóstico (etiología)
2.3.1. Temperamento. Los trastornos y rasgos preexistentes de la personalidad
2.3.1.1. (p. ej., el trastorno de la personalidad esquizotípica, el trastorno de la personalidad límite o rasgos en el dominio de psicoticismo como la desregulación perceptiva, o en el dominio de la afectividad negativa como la suspicacia) pueden predisponer al sujeto a desarrollar el trastorno.