Alteraciones del lenguaje y de la comunicación

시작하기. 무료입니다
또는 회원 가입 e메일 주소
Alteraciones del lenguaje y de la comunicación 저자: Mind Map: Alteraciones del lenguaje y de la comunicación

1. Afasia

1.1. Conceptualización

1.1.1. Trastorno del lenguaje que afecta tanto a la expresión como a la comprensión del mismo una vez que el lenguaje haya sido adquirido, debido a lesiones en áreas del S.N.C.

1.1.2. Por lo tanto, para establecer una afasia se tienen que dar las siguientes premisas:

1.1.2.1. lesión en las áreas del lenguaje

1.1.2.2. haber adquirido ya el lenguaje

1.1.2.3. alteración de la expresión y comprensión del lenguaje

1.2. Etiología

1.2.1. Los más frecuentes son:

1.2.1.1. problemas vasculares

1.2.1.2. traumatismo

1.2.1.3. tumores

1.2.1.4. infecciones

1.3. Localización cerebral de las áreas del lenguaje

1.3.1. Anatómicamente los hemisferios cerebrales han sido divididos en cuatro lóbulos:

1.3.1.1. Lóbulo frontal: sus funciones son motoras. Corteza motora primaria y área de Broca. Producción y articulación del habla.

1.3.1.2. Lóbulo temporal: procesamiento auditivo en el cerebro. Cisura silviana y Área de Wernicke. Comprensión del lenguaje.

1.3.1.3. Lóbulo parietal: funciones somestésicas. Cisura de Rolando. Percepción del lenguaje.

1.3.1.4. Lóbulo occipital: funciones visuales. Parte posterior del cerebro.

1.4. Clasificación

1.4.1. Afasia de Broca

1.4.1.1. Déficit primario en la expresión del lenguaje.

1.4.1.2. No está comprometida la comprensión.

1.4.1.3. Forma más severa: el sujeto pierde toda la capacidad para hablar.

1.4.1.4. No puede leer en voz alta y la repetición está alterada.

1.4.1.5. Dice frases hechas: “Hola, buenos días”... automatismos. (tacos)

1.4.1.6. Son conscientes de sus limitaciones.

1.4.1.7. Construcción agramatical de las frases.

1.4.2. Afasia de Wernicke

1.4.2.1. Todos estos errores pueden combinarse produciendo un lenguaje fluido absolutamente incomprensible.

1.4.2.1.1. Escasa comprensión de las palabras, acompañada de un déficit del lenguaje expresivo.

1.4.2.1.2. No reconocen las palabras ni las asocian a su significado pareciendo de esta manera que escuchan un ruido.

1.4.2.1.3. Dificultades para nombrar objetos cometiendo errores:

1.4.2.2. Todos estos déficits pueden presentarse en grados variables de gravedad.

1.4.2.2.1. Dificultades para la repetición.

1.4.2.2.2. Trastorno en la lectura y escritura.

1.4.3. Afasia Global

1.4.3.1. Deterioro severo de la capacidad de comprensión y de expresión del lenguaje.

1.4.3.2. El lenguaje en una fase inicial puede no aparecer.

1.4.3.3. Pasada esta fase la expresión se limita a automatismos, palabras cortas.

1.4.3.4. La construcción de frases y la repetición están alteradas.

1.4.3.5. La comprensión está alterada, estando mejor que la expresión.

1.4.3.6. La lectura y la escritura presentan un deterioro total y severo.

1.5. Evaluación

1.5.1. Entrevista inicial

1.5.2. Pruebas del lenguaje

1.5.3. Según Ardila (2005), la evaluación del lenguaje de las personas con afasia debe realizarse bajo una serie de objetivos:

1.5.3.1. Determinar si el lenguaje del niño es normal o anormal.

1.5.3.2. Analizar los síntomas y signos presentes.

1.5.3.3. Tener información suficiente para efectuar un diagnóstico diferencial.

1.5.4. Aspecto

1.5.4.1. Producción

1.5.4.1.1. Tipo de prueba

1.5.4.2. Comprensión

1.5.4.2.1. Tipo de prueba

1.6. Intervención

1.6.1. Debemos de saber qué áreas del cerebro están dañadas.

1.6.2. La rehabilitación debe de ser lo más amplia posible, incidiendo en todos los déficits detectados en la evaluación.

1.6.3. Trabajar la articulación:

1.6.3.1. Nombrar series de palabras; días de la semana, meses...

1.6.3.2. Repetir palabras que diga el terapeuta

1.6.3.3. Cantar canciones

1.6.3.4. Diálogos

1.6.4. Trabajar la construcción de frases para corregir el agramatismo.

1.6.5. Trabajar la comprensión de órdenes.

1.6.6. Intervención en contextos educativos en los trastornos adquiridos del lenguaje

1.6.6.1. Si nuestro alumno presenta dificultades en la expresión...

1.6.6.1.1. Pedir participaciones sencillas y cortas.

1.6.6.1.2. Trabajar el lenguaje automático (días de la semana, meses, números, etc.)

1.6.6.1.3. Darle ayudas cuando no le salga una palabra, la primera sílaba o sonidos. Por ejemplo: si sabemos que quiere decir «pelota», le decimos /pe.../ o /p.../.

1.6.6.1.4. Formularle preguntas cerradas de sí o no.

1.6.6.1.5. Guiarle en su discurso mediante preguntas: ¿cómo se llama?, ¿quién es?, ¿dónde está?...

1.6.6.1.6. Buscar maneras alternativas de comunicación: escribir, dibujar, pictograma, gestos, etc.

1.6.6.2. Si nuestro alumno presenta dificultades en la comprensión...

1.6.6.2.1. Asegurarnos de que nos presta atención antes de comunicarnos con él.

1.6.6.2.2. Utilizar preguntas sencillas para verifican si nos ha comprendido.

1.6.6.2.3. Regularemos el ritmo y el lenguaje, con frases cortas y hablando más despacio, así como apoyando la comunicación mediante gestos para asegurar la comprensión.

1.6.6.2.4. Trabajar la repetición de sonidos, palabras sencillas y frases cortas.

1.6.6.3. Si nuestro alumno presenta dificultades tanto en la expresión como en la comprensión...

1.6.6.3.1. Recurrir a sistemas de comunicación alternativos (gestuales, pictográficos, etc.)

1.6.6.3.2. Repasar vocabulario de situaciones rutinarias o cotidianas mediante la repetición si la tiene preservada.

1.6.6.3.3. Fomentar el uso de la lectoescritura en caso de no tenerla alterada. Por ejemplo: escribir el nombre de los objetos que le rodean en el aula.

1.6.6.3.4. Darle órdenes sencillas y rutinarias.

1.6.6.3.5. Dirigir la conversación mediante preguntas guiadas

2. Trastorno específico del lenguaje

2.1. Concepto

2.1.1. EL T.E.L.; antes llamado disfasia, es un trastorno grave y duradero que afecta a la adquisición del lenguaje desde sus inicios, se prolonga durante la infancia y la adolescencia, pudiendo dejar secuelas significativas en la edad adulta.

2.2. Características

2.2.1. Son heterogéneos. No afectan siempre de la misma forma ni con la misma intensidad a todos los componentes del lenguaje, como son la comprensión, la pronunciación, el uso de la sintaxis o la capacidad de uso social del lenguaje y de la comunicación.

2.2.2. Unos niños pueden tener problemas formales en su lenguaje pero no en las habilidades conversacionales.

2.2.3. Estos niños tendrían dificultades en la pronunciación, en la construcción de oraciones o un léxico reducido, pero sus mensajes comunicativos serían eficaces.

2.2.4. Otros niños pueden tener un lenguaje formalmente correcto, sin dificultades fonológicas o gramaticales destacables, pero tener graves problemas pragmáticos de uso social del lenguaje que les impiden comunicarse con eficacia.

2.2.5. Prevalencia

2.2.5.1. Los TEL afectan a entre un 2% y un 7% de la población infantil, siendo más frecuentes en niños que en niñas.

2.2.6. Consecuencias

2.2.6.1. Las dificultades en el lenguaje y la comunicación provocan altos índices de fracaso escolar y muchos problemas de integración social.

2.2.7. Pronóstico

2.2.7.1. Son trastornos persistentes, pero mejoran con el tiempo.

2.2.7.2. Alcanzar la normalización social en la edad adulta dependerá de la gravedad del trastorno, de la inteligencia de los niños y de los apoyos que reciban.

2.2.7.3. El TEL es un trastorno que afecta principalmente a la adquisición y desarrollo del lenguaje oral y que se puede caracterizar por los diez siguientes atributos:

2.2.7.3.1. Específico

2.2.7.3.2. Grave

2.2.7.3.3. Hetereogéneo

2.2.7.3.4. Dinámico

2.2.7.3.5. Complejo

2.2.7.3.6. Frecuente

2.2.7.3.7. Invisible

2.2.7.3.8. Evolución lenta

2.2.7.3.9. Genético

2.2.7.4. Las personas con TEL suelen presentar problemas añadidos a los del lenguaje oral. Esos problemas pueden ser secundarios a su afectación principal en el lenguaje o pueden deberse a la presencia de trastornos comórbidos, como pueden ser los del aprendizaje(dislexia, disgrafía, disortografía y discalculia) o el TDA/TDAH.

2.3. Problemas asociados

2.3.1. Los niños con TEL, especialmente aquellos que presentan mayor afectación fonológica, tienen muchas dificultades para la adquisición de la lectura y la escritura, lo que les dificulta enormemente la adquisición de los demás aprendizajes.

2.3.2. Tienen también muchas dificultades atencionales, especialmente en actividades con gran carga verbal. Esas dificultades pueden ser secundarias de su problema principal de comprensión del lenguaje o pueden deberse a un TDA/H en comorbilidad.

2.3.3. Suelen tener dificultades matemáticas, que se pueden deber a su incapacidad para entender los enunciados de los problemas, que a veces convierten un simple problema matemático en un ejercicio de comprensión lectora.

2.3.4. Pueden aparecer comportamientos disruptivos. En edades tempranas son frecuentes las rabietas, debidas normalmente a la frustración que les genera no poder comunicarse eficazmente. Más adelante pueden aparecer comportamientos negativistas y desobediencia.

2.3.5. Es muy importante realizar un diagnóstico diferencial entre un retraso simple del lenguaje y un TEL, de cara al posible pronóstico y desarrollo del niño. Asimismo, el TEL suele compartir características en las primeras etapas con algunos tipos de trastornos del espectro autista (TEA), con lo que es primordial diferenciar ambas patologías y hacer un diagnóstico adecuado.

2.4. Clasificación de Rapin y Allen (1983,1987)

2.4.1. Trastornos expresivos

2.4.1.1. Dispraxia verbal

2.4.1.2. Déficit de programación fonológica

2.4.2. Trastornos expresivo/receptivos

2.4.2.1. Agnosia auditivo-verbal

2.4.2.2. Déficit fonológico-sintáctico

2.4.3. Trastornos de procesamiento de orden superior

2.4.3.1. Déficit léxico-sintáctico

2.4.3.2. Déficit semántico-pragmático

2.5. Características del alumnado TEL en educación infantil y primeros cursos de educación primaria (5-7 años)

2.5.1. Nivel fonológico:

2.5.1.1. Dificultad en articular palabras nuevas o palabras largas.

2.5.1.2. Dificultad en la discriminación fonológica.

2.5.1.3. Dificultad para segmentar sonidos, contar palabras en una frase o cuántas sílabas hay en una palabra, etc.

2.5.2. Nivel semántico:

2.5.2.1. Vocabulario reducido respecto a sus compañeros.

2.5.2.2. Dificultad para aprender nuevas palabras.

2.5.2.3. Dificultad para recordar palabras conocidas, dándose frecuentemente circunloquios y perífrasis al no saber denominar.

2.5.3. Nivel morfosintáctico:

2.5.3.1. Sintaxis inmadura para su edad.

2.5.3.2. Alteración en el orden de las palabras dentro de una oración.

2.5.3.3. Uso de frases muy sencillas.

2.5.3.4. Dificultad en el uso de pronombres personales.

2.5.3.5. Dificultad en el uso de palabras de función, como las preposiciones y conjunciones.

2.5.3.6. Errores morfológicos en género y número.

2.5.4. Nivel pragmático:

2.5.4.1. Habilidades narrativas pobres.

2.5.4.2. Narraciones y descripciones desorganizadas.

2.5.4.3. Limitada comprensión oral de narraciones.

2.5.4.4. Escasa intención comunicativa.

2.5.4.5. Dificultad para mantener los turnos de palabra.

2.5.4.6. Comprensión literal del lenguaje, dificultad en las ironías, sarcasmos, etc.

2.5.5. Nivel de lectoescritura:

2.5.5.1. Dificultad para recordar el alfabeto.

2.5.5.2. Errores en lectura y escritura como inversión de letras, omisiones, sustituciones o adiciones.

2.5.5.3. Bajo nivel de comprensión lectora.

2.5.5.4. Número elevado de faltas de ortografía al escribir.

2.5.5.5. Dificultad para recordar las reglas ortográficas.

2.5.5.6. Dificultad a la hora de hacer un dictado.

2.5.5.7. Errores en la copia.

2.5.5.8. Problemas de organización del espacio al escribir.

2.6. Características del alumnado TEL en cursos medios y finales de educación primaria (8-11 años)

2.6.1. Llegados a esta etapa, algunos niños con TEL pueden tener un habla inteligible, habiendo superado sus obstáculos a nivel fonológico. Aun así, es importante no retirar los apoyos respecto a este componente, ya que esto no significa que no puedan volver a aparecer problemas a este nivel.

2.6.2. Hay que tener en cuenta que, durante esta etapa, las asignaturas y contenidos, tienen más carga verbal, por lo que los alumnos se van a enfrentar a nuevos problemas de aprendizaje, y de forma más compleja.

2.6.3. Nivel léxico-semántico:

2.6.3.1. Persiste la dificultad para aprender nuevos conceptos y expandir el vocabulario.

2.6.3.2. Dificultad en la evocación de palabras.

2.6.3.3. Problemas para relacionar significados.

2.6.3.4. Dificultad en la comprensión de las inferencias.

2.6.4. Nivel pragmático:

2.6.4.1. Dificultad en el discurso narrativo.

2.6.4.2. Falta de cohesión y coherencia en sus narraciones.

2.6.4.3. Bajo nivel de comprensión.

2.6.4.4. Escasas competencias conversacionales (falta de participación, temas recurrentes, comentarios estereotipados, etc.).

2.6.5. Nivel de lectoescritura:

2.6.5.1. Lectura lenta y laboriosa.

2.6.5.2. Numerosas repeticiones y vacilaciones durante la lectura.

2.6.5.3. Baja comprensión lectora.

2.6.5.4. Dificultad para redactar composiciones escritas.

2.6.5.5. Numerosas faltas de ortografía.

2.6.5.6. Errores sintácticos al escribir.

2.6.5.7. Dificultad para identificar los elementos morfosintácticos.

2.6.5.8. Dificultad para tomar apuntes.

2.6.5.9. Problemas de grafismo y organización del espacio.

2.7. Intervención

2.7.1. Intervención requisitos básicos: atención, imitación y seguimiento de instrucciones.

2.7.2. Intervención sobre los componentes del lenguaje:

2.7.2.1. Nivel fonológico del lenguaje

2.7.2.2. Nivel semántico del lenguaje

2.7.2.3. Nivel morfosintáctico del lenguaje

2.7.2.4. Nivel pragmático del lenguaje

2.7.3. Pautas generales a llevar a cabo en el aula

2.7.3.1. Emplear apoyos visuales para compensar las dificultades de comprensión:

2.7.3.1.1. Marcar rutinas del aula mediante apoyos visuales (imágenes, pictogramas, etc.).

2.7.3.1.2. Reforzar la mesa de trabajo con tarjetas visuales.

2.7.3.1.3. Utilizar refuerzos visuales para el aprendizaje de nuevo vocabulario.

2.7.3.1.4. Trabajar nuevos conceptos o temas mediante esquemas visuales, mapas conceptuales y murales interactivos y/o manipulativos.

2.7.3.1.5. Anticipar la información de forma sencilla, estructurada y con apoyos visuales frente a cualquier actividad fuera de la rutina escolar.

2.7.3.2. Ubicar al alumno en un lugar adecuado:

2.7.3.2.1. Sentar al alumno en un lugar donde mantenga contacto visual continuo con el docente.

2.7.3.2.2. Fomentar con ello la comunicación no verbal.

2.7.3.3. Reforzar áreas:

2.7.3.3.1. Potenciar las áreas en las que el alumno se sienta más cómodo y seguro.

2.7.3.4. Adaptar el lenguaje:

2.7.3.4.1. Hablarle más despacio, sin romper la entonación y prosodia natural.

2.7.3.4.2. Utilizar frases sencillas, adaptadas a su nivel de producción y comprensión.

2.7.3.4.3. Evitar enunciados ambiguos o desordenados.

2.7.3.4.4. Apoyar el lenguaje mediante gestos naturales para favorecer la comprensión (señalar, indicar con las manos el gesto, etc.)

2.7.3.4.5. Hacer preguntas de alternativa cerrada en vez de preguntas abiertas.

2.7.3.5. Intervenir en las asambleas:

2.7.3.5.1. Utilizar libretas comunicativas para darle la oportunidad de participar activamente.

2.7.3.5.2. Apoyar las explicaciones con imágenes.

2.7.3.5.3. Emplear preguntas con alternativa cerrada.

2.7.3.6. Adaptar la lectura de textos:

2.7.3.6.1. Utilizar textos apropiados al nivel lingüístico del alumno.

2.7.3.6.2. Potenciar el uso de libros con imágenes para apoyar la comprensión.

2.7.3.7. Mediar en los momentos de juego:

2.7.3.7.1. Mediante la mediación del adulto, apoyar la participación del alumno.

2.7.3.7.2. Servir como modelo para que el alumno nos imite en el desarrollo del juego.

2.7.3.7.3. Fomentar el apoyo de otros compañeros para que también sirvan como modelo.

2.7.3.8. Adaptar los exámenes:

2.7.3.8.1. Procurar que sean en las tres primeras horas del día, ya que su rendimiento es mejor.

2.7.3.8.2. Asegurarnos de que comprende cada pregunta y actividad del examen, no solo preguntándole si lo ha entendido, sino que nos explique qué ha entendido y qué tiene que hacer.

2.7.3.8.3. Si es necesario, explicarle las preguntas verbalmente.

2.7.3.8.4. Reforzar el examen con apoyos visuales.

3. Mutismo

3.1. El mutismo selectivo es un trastorno del lenguaje relacionado con la psicología. Consiste en que las personas afectadas, pueden llegar a inhibirse de manera tal que parecen mudos.

3.2. Dificultad que presentan algunos niños y niñas para comunicarse verbalmente en entornos y situaciones sociales poco familiares.

3.3. Causas

3.3.1. Causas del temperamento. Donde hay personas que tienen el temperamento inhibido de forma intrínseca. Es decir, hay incluso recién nacidos que son más propensos a ser miedosos cuando hay situaciones que no controlan.

3.3.2. Causas genéticas. Hay estudios que indican que este trastorno puede ser hereditario.

3.3.3. Causas del neurodesarrollo. Las personas con este trastorno, suelen tener mayores índices de trastornos del neurodesarrollo. Generalmente, las más comunes son las alteraciones del lenguaje.

3.3.4. Causas externas. Algunos cambios como comenzar la escuela, una mudanza o situaciones similares pueden hacer que aflore este trastorno.

3.3.5. El mutismo selectivo es más común en niños menores de 5 años.

3.3.6. La mayoría de los expertos cree que los niños con esta afección heredan una tendencia a ser ansiosos e inhibidos.

3.3.7. Por otro lado, este trastorno conlleva altos niveles de sufrimiento personal. Además, esto conlleva a que existan importantes problemas de adaptación al entorno.

3.3.8. Generalmente, esto puede mediatizar el desarrollo afectivo y repercutir en el desarrollo social, personal y académico.

4. CIE-11 (OMS,2018) Clasificación trastornos del desarrollo del lenguaje

4.1. Trastorno del desarrollo del lenguaje con deficiencia del lenguaje receptivo y expresivo.

4.2. Trastorno del desarrollo del lenguaje con deficiencia principalmente del lenguaje expresivo.

4.3. Trastorno del desarrollo del lenguaje con deficiencia principalmente del lenguaje pragmático.

4.4. Trastorno del desarrollo del lenguaje con otro tipo de deficiencia específica en el lenguaje

5. Retraso del lenguaje

5.1. Conceptualización

5.1.1. Ausencia del lenguaje.

5.1.2. Aparición tardía del lenguaje.

5.1.3. Patrones lingüísticos pertenecientes a un estadio evolutivo inferior al que le correspondería por su edad cronológica.

5.1.4. Afecta sobre todo a la producción en sus dimensiones (forma, contenido y uso).

5.1.5. Dificultades de comprensión en menor grado, sobre todo cuando el discurso es largo.

5.1.6. No existe causa patológica manifiesta.

5.1.7. Generalmente, los componentes más afectados son la fonología y la sintaxis, además de tener más conservada la comprensión en comparación con la expresión. Destacan también por tener un vocabulario reducido y escaso, así como un lenguaje cotidiano limitado.

5.1.8. La prevalencia de retraso del lenguaje en las primeras etapas escolares es de un 15%, con mayor presencia en niños que en niñas, con una proporción de 3/1 (Feldman, 2005; Whitehursty Fischel, 1995).

5.2. Clasificación

5.2.1. Retraso leve del retraso.

5.2.1.1. Niños/as sin causa patológica manifiesta presentan un desfase en la elaboración del lenguaje con respecto a los sujetos de su misma edad cronológica.

5.2.1.2. Su comprensión y expresión verbal es inferior a la “normal”.

5.2.1.3. El desfase cronológico se manifiesta:

5.2.1.3.1. A Nivel de Producción

5.2.1.3.2. A NIvel de Comprensión

5.2.1.3.3. A Nivel de Imitación

5.2.1.3.4. Síntomas de acompañamiento

5.2.2. Retraso moderado del lenguaje.

5.2.2.1. Elaboración tardía e imperfecta del lenguaje.

5.2.2.2. Falta de organización del lenguaje.

5.2.2.3. Puede afectar

5.2.2.3.1. Lenguaje escrito

5.2.2.3.2. Personalidad del sujeto

5.2.2.4. Las siguientes características se manifiestan en:

5.2.2.4.1. A Nivel de Producción

5.2.2.4.2. A NIvel de Comprensión

5.2.2.4.3. A nivel de imitación

5.2.2.4.4. Síntomas de acompañamiento

5.2.2.5. Factores etiológicos

5.2.2.5.1. La mayoría de los autores coinciden en que las razones por las que se produce un retraso en el desarrollo del lenguaje son múltiples.

5.2.2.6. Factores de origen cognitivo

5.2.2.6.1. Según Aguado (1990) algunos mecanismos cognitivos como la memoria a corto plazo y la atención pueden estar implicados en el retraso del lenguaje.

5.2.2.6.2. Las alteraciones en la elaboración del lenguaje influyen negativamente en el desarrollo cognitivo de los individuos.

5.2.2.7. Evaluación

5.2.2.7.1. En la evaluación del retraso en el desarrollo del lenguaje:

5.2.2.7.2. Componentes

5.2.2.8. Estrategias de intervención

5.2.2.8.1. La intervención tiene que tener en cuenta los contextos y las personas implicados en la educación del sujeto.

5.2.2.8.2. Además tendremos en cuenta a la familia, centro escolar y logopeda.

5.2.2.8.3. Intervención familiar

5.2.2.8.4. Intervención escolar

5.2.2.8.5. Intervención con el Maestro de Audición y Lenguaje