1. Lenguaje escrito como parte del desarrollo del lenguaje.
1.1. La vertiente comprensiva
1.1.1. Se refiere tanto a la comprensión del lenguaje oral como del escrito.
1.2. La vertiente productiva
1.2.1. Implica la capacidad para expresar oralmente las ideas y también por escrito.
1.3. Diferencias entre el lenguaje escrito y oral
1.3.1. Lenguaje escrito
1.3.1.1. No constituye un fin en sí mismo sino que es el instrumento que va a permitir mejorar el sistema lingüístico y comunicativo del sujeto y también proporcionarle la llave de acceso a otros aprendizajes
1.3.2. Lenguaje oral
1.3.2.1. No funciona de modo global, no es una cuestión de todo o nada, sino que unas habilidades pueden estar operando de un modo adecuado y otras ser altamente ineficientes, aunque por supuesto existen interrelaciones entre ellos.
2. Niveles de procesamiento del lenguaje escrito.
2.1. Procesos de bajo nivel o automáticos.
2.1.1. Cuando se ejecuta sin afectar a otra actividad cognitiva que el sujeto esté efectuando en paralelo.
2.2. Procesos superiores o controlados.
2.2.1. Necesitan y consumen recursos intencionales. De ahí que la de codificación de las palabras, que se refiere al reconocimiento y comprensión de las palabras escritas, o su codificación en la escritura
3. Naturaleza de la lectoescritura desde el enfoque cognitivo (procesos).
3.1. Proceso constructivo.
3.1.1. La adquisición del lenguaje escrito es un proceso paulatino que no representa aprender un mero sistema de codificación (escritura) o de decodificación (lectura).En este proceso de construcción los niños son ayudados por los adultos, tanto en situaciones de aprendizaje formales como informales.
3.2. Proceso activo.
3.2.1. En cualquier proceso de aprendizaje, de una implicación activa del sujeto que aprende en la tarea. Cuanto más trabaje, elabore, cuestione y transforme la información, mayor y más profunda será su comprensión, mejor será su aprendizaje y la calidad de los resultados finales.
3.3. Proceso estratégico.
3.3.1. La escritura implica poner en marcha estrategias de planificación, de generación y organización de las ideas, de revisión del texto ya elaborado, etc. Una implicación educativa evidente es que estas estrategias deben enseñarse a los niños de una manera explícita.
3.4. Proceso afectivo.
3.4.1. En la práctica abarca desde buscar que los materiales y las actividades que se proponen sean atractivos y que interesen a los niños hasta hacer que la experiencia lectoescritora sea una tarea gratificante, compartida, donde se valoran los mensajes y textos creados por los propios niños y se fomentan las interacciones y la ayuda entre compañeros.
4. Características del sistema Ortográfico del Español.
4.1. Grafemas (En la escritura)
4.1.1. Representan a más de un sonido.
4.1.1.1. Función de las letras que le acompañan, generalmente las vocales; por ejemplo si el grafema “c” va acompañado de e/i entonces se lee /-0-/; si está junto a a,o,u, entonces se lee /k/.
4.2. Fonemas (En la lectura)
4.2.1. Tienen más de una representación posible.
4.2.1.1. La correspondencia no es biunívoca pues algunos fonemas les corresponden dos o más grafemas. Por ejemplo el sonido /x/ se puede representar por los grafemas g/j; /k/ por c,k,q; /g/ por g,gu; /v/ por b, v, w; /´r/ por r,rr, además de los problemas que representa la letra h a la que no corresponde ningún fonema.
5. Mecanismos de la lectura y escritura.
5.1. Mecanismos de comprensión lingüística general.
5.1.1. Son compartidos en ambas modalidades de lenguaje y existen múltiples interacciones entre ellos.
5.2. Mecanismos específicos
5.2.1. Sirven para la codificación y decodificación de las palabras.
6. Procesos implicados en la lectura y escritura.
6.1. Procesos léxicos.
6.1.1. Hacen referencia al conjunto de operaciones necesarias para llegar al conocimiento que posee el sujeto sobre las palabras, que estaría almacenado en un léxico interno o “léxico mental”.
6.2. Procesos sintácticos.
6.2.1. Se refieren a la habilidad para comprender como están relacionadas las palabras entre sí, es decir, al conocimiento sobre la estructura gramatical básica del lenguaje. Son factores sintácticos el orden de las palabras, el tipo y complejidad gramatical de la oración, la categoría de las palabras, los aspectos morfológicos de las palabras, etc.
6.3. Procesos semánticos.
6.3.1. Tienen como meta la comprensión del significado de las palabras, oraciones y del texto. Además, estos procesos también se encargarían de integrar la nueva información con el conocimiento previo que el sujeto ya posee y que depende de sus experiencias anteriores.
7. Modelos de adquisición de la lectura y escritura.
7.1. Modelo de Frith.
7.1.1. Esta autora propone un modelo, en el que integra el desarrollo de la lectura y la escritura de palabras. Incluye tres etapas que denomina logográfica, alfabética y ortográfica
7.1.1.1. Etapa logográfica: Los niños reconocen globalmente un número reducido de palabras valiéndose de su configuración global y de una serie de indicadores gráficos, los más sobresalientes, como son la forma, los colores, el contexto que las rodea, etc
7.1.1.2. Etapa alfabética: Significa el uso de las reglas de correspondencia grafemafonema, que se aprenden en la escuela para leer las palabras; para ello el niño tiene que ser capaz de distinguir las letras, de segmentar las palabras y aplicar las correspondencias grafema-fonema y de combinar los sonidos para producir la palabra.
7.1.1.3. Etapa ortográfica: Significa la culminación de la habilidad de lectura y escritura de palabras; ya no se utilizan las reglas de correspondencia grafemafonema para la lectura de muchas de ellas ya que reconocen de una manera directa por haberlas leído varias veces con anterioridad; este es el procedimiento que utilizan predominantemente los lectores expertos
7.2. Modelo de Chall.
7.2.1. Es más comprensivo ya que contempla una progresión que abarca desde el momento cero en el desarrollo de la lectura hasta llegar al punto máximo de esta habilidad.
7.2.1.1. Fase 0. Prelectura (0-6 años). Abarca el período que va desde el nacimiento hasta el final de la educación infantil durante el cual el niño aprende el lenguaje oral, adquiere una serie de conocimientos sobre el mundo que le rodea, toma consciencia de que el propósito del lenguaje escrito es la comunicación y desarrolla las habilidades visuales, visomotoras, perceptivo-auditivas, lingüísticas, necesarias para iniciar el aprendizaje formal de la lectoescritura
7.2.1.2. Fase 1. Lectura inicial o decodificación. (6-7 años). Abarca los dos primeros años de escolaridad obligatoria, durante los cuales la principal empresa educativa consiste en la adquisición del código alfabético que es la llave para poder acceder a otros muchos aprendizajes. En esta etapa, los niños aprenden a usar las letras como señales del sonido.
7.2.1.3. -Fase 2. Consolidación y fluidez de la decodificación (7-8 años). En esta etapa, los niños pasan de una utilización consciente y laboriosa del código a un uso automatizado, a través de la práctica intensiva. Significa una consolidación de lo que aprendieron en la etapa anterior. Combinan el uso de las diferentes señales del texto, adquiriendo paulatinamente mayor fluidez en la decodificación con el resultado de un incremento en la velocidad lectora.
7.2.1.4. Fase 3. Leer para aprender lo nuevo (9-13 años). En esta fase se pueden distinguir dos subfases, una que llega hasta el final de la educación primaria y otra que abarca los dos primeros cursos de educación secundaria. Acabado el aprendizaje de los mecanismos básicos, la lectura se convierte en un instrumento para aprender a partir de la utilización de textos y viene a complementar los modos de aprendizaje utilizados hasta entonces por los niños, principalmente escuchar y mirar.
7.2.1.5. Fase 4. Múltiples puntos de vista. (14-18 años). La característica de esta etapa es una lectura altamente eficaz, que permite leer todo tipo de materiales y contemplar más de un punto de vista. Significa la culminación del desarrollo lector como la lectura de textos que versan sobre diferentes materias y temas y de otros materiales (libros, revistas, periódicos).
7.2.1.6. Fase 5. Construcción y reconstrucción (18 años en adelante). En este período la lectura ya se utiliza según las necesidades del lector, implicando una reconstrucción del significado de los textos en función de los propios propósitos. En esta etapa, la lectura está al servicio del desarrollo personal y profesional del lector.