El contagio de la literatura: otra mirada de la didáctica de la literatura
von brenda valdovinos
1. Romera, 1979; Cassany, 1998; Lomas, 1999; González, 2001; Mendoza, 2003;
1.1. tomaron los principios de las teorías literarias más influyentes y difundidas para explicar y orientar la enseñanza de la literatura;consideran que las teorías literarias estudian el texto literario como objeto estético y, para ello, plantean distintos modos de aproximación al mensaje del discurso literario para comprenderlo.
2. Jorge Luis Borges (1985)
2.1. "Creo que el ejercicio de un profesor de literatura es hacer que sus estudiantes se enamoren de una obra, de una página o de una línea si quieren, es decir, que algo quede en su memoria, que algo siga viviendo en su memoria y ese algo pueda ser citado después con algún error, que es una secreta corrección."
3. Existen diferentes corrientes de la teoría literaria, en el devenir de la historia de la educación literaria que marcaron las pautas de la enseñanza de la literatura.
3.1. La teoría historicista enfatizaba el estudio de la autoría, la génesis de la obra y su evolución en la historia.
3.1.1. La influencia de esta teoría ha orientado el aprendizaje, básicamente repetitivo y memorístico, de los conceptos y de los hechos literarios más relevantes desde los orígenes de la literatura hasta la actualidad.
3.2. Las teorías formalistas y estructuralistas proclaman la autonomía de la literatura y rechazan el historicismo; conciben el texto literario como una unidad autónoma e inmanente hecho con el lenguaje literario.
3.2.1. Estas teorías literarias influyen en las aulas y dan lugar a los análisis de las obras literarias mediante el comentario de textos como herramienta didáctica para visibilizar la literariedad o la función poética del lenguaje.
3.3. la teoría de la recepción, la teoría semiótica y la teoría pragmática (o «poética de la lectura», según Sánchez [2003: 325])
3.3.1. Estas teorías, dan lugar al enfoque pragmático-comunicativo del discurso, porque sustituyen la teoría del texto literario por una teoría de la comunicación literaria, una teoría que se ocupa de las condiciones de producción y de recepción del discurso literario en el proceso de comunicación. La teoría de la comunicación literaria entiende que los «procesos de la comunicación son procesos que tienen por objeto temático las relaciones entre los textos literarios y sus contextos» (Schimidt, 1999: 201).
4. "Entonces, la teoría del contagio de la literatura no es producto de la teoría literaria ni de la crítica literaria, sino es consecuencia de la reflexión sobre la práctica de la acción docente, sobre todo, el resultado de la búsqueda de nuevos procedimientos y de actividades motivadoras para la educación literaria".
5. La didáctica de la literatura, desde sus orígenes hasta la actualidad, se sustenta, fundamentalmente, en la teoría literaria y tiene como objeto la enseñanza de la literatura
6. Didáctica de la literatura y enseñanza de la literatura.
6.1. la didáctica de la literatura es la relación entre la teoría literaria y la enseñanza de la literatura. Por esta razón, exige que «el profesor tenga una visión crítica de la teoría o teorías literarias que le permitan formarse un juicio ante ellas y su aplicación a la enseñanza.
7. "El contagio de la literatura" desde la perspectiva de la psicología del arte y de la educación estética, pensamos que la didáctica de la literatura primero debe promover el contagio de la literatura.
7.1. El contagio de la literatura consiste en transmitir un sentimiento estético por la literatura a través de la provocación literaria para despertar el entusiasmo por la lectura literaria con el fin de que el lector viva y disfrute la verdadera literatura de manera directa y personal.
7.2. En el terreno de la didáctica de la literatura, la creación y la recepción de la literatura requiere una formación estética que «enseñe a percibir o a producir valores que encuentran su fundamento en el carácter orgánico de la forma» (Gennari, 1997: 100).
7.3. De tal modo, el contagio de la literatura debe promover la materialización del «placer del texto, en hacer del texto un objeto de placer como cualquier otro» (Barthes, 1989: 94-95), es decir, en hacer de la lectura literaria como el disfrute de cualquier otro placer de la vida, como tomar un helado, pasear por un jardín lleno de flores, cantar una canción que emociona hasta las lágrimas, o hacer el amor, etc.
7.4. Un profesor puede incitar a emprender esa aventura personal, señalar rumbos, abrir puertas, contagiar el entusiasmo –lo cual ya es mucho–, pero no se puede enseñar literatura en un sentido estricto, salvo a quienes previamente estén poseídos ya, de este modo no se debe anteponer la enseñanza de la literatura a la formación o afinamiento de la sensibilidad artística, o de la educación estética.