1. Localización de las funciones
1.1. La corteza cerebral posee cuatro lóbulos principales, y se puede trazar un mapa de ellos dividiéndolos en más de 40 subregiones distintas, cada una de las cuales tiende a relacionarse con procesos particulares, aunque en buena medida comparten una estructura común y pueden modificarse de manera flexible en cuanto respecta a su alcance a lo largo del desarrollo después del nacimiento
1.2. El movimiento es controlado en buena medida por tres estructuras interconectadas: la
1.3. corteza motora, los ganglios basales, que a su vez constituyen un grupo de estructuras
1.4. interrelacionadas por debajo de la corteza, y el cerebelo. Se piensa que las emociones están localizadas en un grupo de estructuras cerebrales denominadas
1.5. colectivamente “sistema límbico”, que comprenden el hipotálamo, el hipocampo y la amígdala.
2. Los pilares del cerebro
2.1. El cerebro está compuesto por alrededor de 100 mil millones de células especializadas denominadas neuronas.
2.2. Cada neurona consta de cuatro partes esenciales que le permiten ejecutar su función.
2.3. Dendritas: prolongaciones ramificadas de la neurona, que sirven para recibir la llegada de
2.4. señales provenientes de otras neuronas.
2.5. Cuerpo celular: parte fundamental de la neurona, que sirve para integrar todas las
2.6. informaciones que llegan, sumando las distintas señales.
2.7. Axón: fibra larga, a lo largo de la cual se transmiten los impulsos eléctricos (“potenciales de
2.8. Terminales axónicos: puntos que se encuentran en el extremo del axón, mediante los cuales
2.9. la señal pasa a otro axón. En la mayoría de ellos la señal se transforma (las señales eléctricas se
2.10. convierten en químicas) para poder ser transmitida a la neurona siguient
3. Neurotransmisores
3.1. Cuando un impulso eléctrico que viaja a lo largo de un axón llega al botón sináptico que se encuentra en el extremo del mismo, para que la señal pase a otra neurona en la hendidura sináptica se liberan sustancias químicas que, a su vez, activan los receptores que se hallan en la dendrita receptora de la neurona siguiente
3.1.1. La acetilcolina se encuentra en neuronas situadas en el tronco encefálico, que es la parte
3.1.2. inferior del cerebro, y en el prosencéfalo, y participa en los procesos de atención y excitación.
3.1.3. Este neurotransmisor se halla asimismo en todas las conexiones entre neuronas y músculos y
3.1.4. es, por consiguiente, fundamental para ejecutar movimientos.
3.1.5. La dopamina se encuentra en dos áreas del mesencéfalo que constituyen el origen de
3.1.6. dos caminos: el nigrostriatal y el mesolímbico. El primero es esencial para el control de los
3.1.7. movimientos y el segundo, a menudo llamado “sendero del deseo”, es de vital importancia
3.1.8. para la motivación.
3.1.9. La noradrenalina es liberada por neuronas que se originan en las profundidades del tronco
3.1.10. encefálico y desempeña un papel decisivo en las denominadas “reacciones de lucha o
3.1.11. huida”. También es capaz de modular los procesos de aprendizaje dentro del cerebro y está
3.1.12. involucrada en los estados depresivos y maníacos.
3.1.13. La serotonina es liberada por neuronas de otra región situada dentro del tronco encefálico.
3.1.14. Está relacionada con el ciclo del sueño y la vigilia, la regulación de la temperatura y la
3.1.15. modulación del dolor y el humor.
3.1.16. Ellie Dommett, Ciencias relativas al cerebro y la conducta, La Universidad Abierta, Reino Unido
4. Sistemas y caminos
4.1. Dentro del cerebro, los varios sistemas responsables de cada una de las funciones particulares están compuestos por conexiones entre las distintas partes, que forman “caminos” entre ellas. Estas conexiones pueden ser muy largas, con axones neuronales que se extienden entre regiones cerebrales distantes, y los diversos caminos están relacionados con neurotransmisores diferentes.
4.2. Dentro del cerebro, los varios sistemas responsables de cada una de las funciones particulares están compuestos por conexiones entre las distintas partes, que forman “caminos” entre ellas. Estas conexiones pueden ser muy largas, con axones neuronales que se extienden entre regiones cerebrales distantes, y los diversos caminos están relacionados con neurotransmisores diferentes. Por ejemplo, existen dos caminos muy importantes que juntos forman el sistema mesolímbico, y los dos principales neurotransmisores que actúan en ellos son la dopamina y la serotonina
5. Métodos de diagnóstico por imágenes del cerebro
6. INTERROGANTES CON INCIDENCIA EN POLÍTICAS
7. ¿Qué es lo que se desarrolla?
7.1. Los “períodos de reposo”, durante los cuales el cerebro está menos ocupado en tareas externas, sin dejar por ello de permanecer sumamente activo, son igualmente importantes para el desarrollo.
8. Antes de nacer
8.1. La alimentación de la madre sigue siendo importante, ya que un suministro adecuado de nutrientes es necesario para construir los componentes del sistema nervioso, y existe riesgo de daño provocado por las toxinas (McEwen, 1987). El bienestar psicológico de la madre también afecta el desarrollo cerebral; el estrés durante el embarazo tiene efectos en el feto que resultan evidentes sólo después del nacimiento y en algunos casos pueden ser duraderos (Mulder y otros, 2002). Durante las etapas finales embarazo, el número de neuronas comienza a disminuir ya que la muerte celular elimina a aquellas que no están activamente involucradas en el desarrollo de las vías y los sistemas cerebrales.
9. Mielinización y desarrollo cognitivo
9.1. Aparte de los efectos directos en el funcionamiento cognitivo, las deficiencias en la mielinización pueden surtir efectos indirectos en el desarrollo infantil, ya que afectan también a los cuidadores; si un niño es menos capaz de interactuar, puede recibir menos enriquecimientos ambientales y apoyo para su desarrollo (Georgieff, 2007).
9.1.1. Esta dificultad puede verse potenciada por las desventajas socioeconómicas, que igualmente pueden ponerse en relación con las carencias nutricionales durante la gestación y la lactancia. Los efectos indirectos de este tipo no se limitan a la mielinización, sino que se manifiestan ampliamente en todos los trastornos del desarrollo
10. Localización y lateralización
10.1. Se cree que en los niños recién nacidos la actividad de la corteza cerebral está menos localizada que en los demás niños y en los adultos, y que tiende a distribuirse equitativamente en los dos hemisferios del cerebro. Al adquirir experiencias y madurar, las distintas partes de la corteza gradualmente van especializándose, formando circuitos destinados a llevar a cabo funciones específicas, en ciertos casos en uno u otro de los dos hemisferios
11. Las redes y los estados de reposo
11.1. Los procesos mentales ocupan redes de diferentes regiones cerebrales, cada una de las cuales posee sus especializaciones particulares. Los estudios sobre la eficiencia de los distintos tipos de redes muestran que las denominadas redes del “mundo pequeño” son las más eficaces y que los cerebros adultos siguen este tipo de pauta de conectividad
12. Maltrato, genética y desarrollo cerebral
12.1. Los niños que experimentan malos tratos (abusos de naturaleza sexual, física o emocional, o simplemente abandono) tienen mayores probabilidades de desarrollar problemas psicológicos
12.1.1. En los niños, la experiencia del maltrato se ha puesto en relación con un menor volumen del cuerpo calloso, que es una estructura de materia blanca que conecta los dos hemisferios cerebrales, y un menor volumen de materia gris en la corteza orbitofrontal, que es un área implicada en varios aspectos del procesamiento socia
13. A medida que el cerebro del niño se desarrolla, las diferentes partes se van especializando gradualmente cada vez más, según van evolucionando los circuitos neurales específicos para las distintas funciones.
13.1. Los caminos entre las varias partes del cerebro se van estableciendo siguiendo las conexiones más activas, formando sistemas que sirven de apoyo a las diferentes funciones sensoriales, cognitivas, emocionales y conductuales.
13.2. los genes que controlan el crecimiento del cerebro y las experiencias formativas provenientes del entorno del niño, que tienen que ver tanto con la sensibilidad como con la resiliencia.
14. La estructura del cerebro humano
14.1. El cerebro de un adulto pesa como término medio alrededor de 1,4 kg, es decir aproximadamente el 2–5% del peso corporal total. En el momento de nacer, el cerebro ya está altamente desarrollado, y tiene alrededor de un cuarto del peso que alcanzará en la edad adulta, a pesar de que el peso corporal total sea aproximadamente un décimo del peso normal de un adulto.
14.1.1. Lo principal de la organización del cerebro ya está en marcha, con las respectivas subdivisiones funcionales en romboencéfalo (cerebro posterior), mesencéfalo (cerebro medio) y prosencéfalo (cerebro anterior), reconocibles inclusive a partir de los 40 días de embarazo
14.1.1.1. De los cuatro lóbulos, los frontales son los más grandes. Las áreas del lóbulo frontal están asociadas con toda una serie de procesos que van desde el control motor hasta “funciones ejecutivas” tan complicadas como la planificación y la toma de decisiones. En la parte posterior del lóbulo parietal se sitúan el procesamiento de las informaciones táctiles y la creación de representaciones corporales en el espacio tridimensional que nos rodea.
14.1.1.1.1. El lóbulo occipital sirve para procesar las informaciones visuales e incluye áreas específicamente vinculadas al procesamiento de atributos tales como el color y el movimiento.
15. Desarrollo de la corteza cerebral
15.1. La corteza cerebral humana, como la de todos los demás mamíferos, es básicamente una gran hoja fina y plana de aproximadamente 3 ó 4 mm de espesor. El notable aumento del tamaño total de la corteza a lo largo de la evolución es responsable de los pliegues cada vez más complicados, con la formación de hendiduras y lóbulos característicos, por crecer dentro del espacio más bien reducido del cráneo humano
15.1.1. Del mismo modo que las capas de la corteza cerebral se construyen como se ha explicado, durante el desarrollo la corteza también se divide en áreas o regiones destinadas a las distintas funciones particulares, como tajadas de una torta. Las neuronas de cada área son reclutadas para prestar servicio en cada uno de los sentidos, para trazar mapas más complejos entre los distintos sentidos o para enviar órdenes a las regiones subcorticales que se ocupan del control moto
16. Cerebro único, niño único
16.1. Estos factores y procesos, que interactúan de modo complejo, implican que cada niño es auténticamente único: una corroboración más del dicho según el cual “cada uno es cada uno y cada cual es cada cual” cuando se trata de ayudar a los niños a superar las adversidades y a realizar plenamente sus potencialidades.
17. Crecimiento neural y poda sináptica
17.1. Los cambios que se producen en la conectividad del cerebro también afectan las pautas que rigen la estructura y organización de la corteza en desarrollo. Recientes estudios mediante IRM han revelado que los distintos caminos cerebrales maduran con ritmos diferentes (Lebel y Beaulieu, 2011). Además, la maduración de los caminos tiene lugar conjuntamente con el adelgazamiento localizado de las áreas neocorticales
18. Períodos sensibles
18.1. En los dos primeros meses después de la concepción, los genes que se expresan con mayor potencia son los que controlan la proliferación de nuevas neuronas y otras células relacionadas con ellas en el cerebro del feto. La predominancia de este proceso decae rápidamente antes del momento de nacer, cuando apenas ha alcanzado aproximadamente un décimo de su potencia inicial. La expresión génica para las nuevas neuronas se suprime casi por completo a la edad de 6 años. Durante los últimos meses del crecimiento fetal, la expresión génica aumenta por el crecimiento de las sinapsis que conectan a las neuronas y las dendritas de los axones que consienten las conexiones múltiples de cada neurona, alcanzando el nivel máximo 6 meses después del nacimiento del bebé.
19. El cerebro social
19.1. No todos los niños desarrollan el interés en interactuar con los demás y aprender de ellos, y en particular esto se refiere a los niños a quienes se han diagnosticado diferentes niveles de trastornos del espectro autístico. Las investigaciones dirigidas a comprender las causas de estos trastornos siguen en curso; una de las hipótesis que se están poniendo a prueba es que pueden ser resultado de un impedimento en el desarrollo temprano del “cerebro social”
20. Influencias ambientales
20.1. El abandono, los abusos y otras formas de maltrato tienen serias consecuencias negativas para el desarrollo cerebral del niño y posteriormente causan problemas psicológicos.
20.1.1. Entre los niños se observan notables diferencias en cuanto a su vulnerabilidad y resiliencia frente a las influencias potencialmente perjudiciales que afectan su desarrollo
21. Adquisición del lenguaje en el niño monolingüe y bilingüe
21.1. . Los niños bilingües también aprenden los sonidos de sus dos idiomas y pueden identificar las primeras palabras al mismo ritmo que los niños monolingües. Es interesante notar que, aunque tienen un nivel de desempeño equivalente, utilizan estrategias diferentes. Los bebés que crecen en ambientes bilingües adaptan sus experiencias de aprendizaje para enfrentar mejor la naturaleza de sus informaciones de doble índole. En su conjunto, las investigaciones llevadas a cabo con bebés destinados a ser bilingües demuestran que no sólo se mantienen a la par de sus homólogos monolingües, sino que los sofisticados mecanismos cerebrales que ponen en funcionamiento para adquirir los dos idiomas tienen la potencialidad de mejorar otros aspectos de su desarrollo cognitivo.
22. Desarrollo del sistema visual
22.1. Es evidente que las discapacidades de la vista en una fase temprana de la vida tienen consecuencias duraderas para las habilidades visuales, con repercusiones colaterales en otros ámbitos.
23. La importancia del sueño para el aprendizaje
23.1. Entre la infancia y la edad adulta, pasamos más de una tercera parte de nuestra vida durmiendo, mientras que el cuerpo repone energía y el cerebro reprocesa las experiencias acumuladas durante las horas de la vigilia.
23.1.1. Por lo tanto, podemos considerar el sueño no simplemente como un período de descanso, sino también como un proceso cognitivo en el cual las actividades de ciertas regiones cerebrales desempeñan un papel decisivo en el aprendizaje y la memoria ta lo largo de la vida
24. La alimentación y la nutrición en el desarrollo cerebral
24.1. Todos los nutrientes necesarios para el desarrollo y el funcionamiento del cerebro del feto durante el embarazo provienen de la ingesta de alimentos por parte de la madre, a través de su torrente sanguíneo y la placenta, al torrente sanguíneo del feto. Después del nacimiento los nutrientes provienen de la leche materna, si ésta amamanta, o de una fórmula para bebés, además de los suplementos alimenticios que se introducen en la dieta del neonato
25. Los efectos de privaciones psicosociales tempranas
25.1. Nuestra comprensión del desarrollo cerebral ha aumentado de manera exponencial en las últimas décadas. Y, aunque todavía queda mucho por descubrir, ya estamos en condiciones de establecer con gran precisión que las experiencias, y la ubicación temporal de las experiencias, desempeñan un papel decisivo en el desarrollo cerebral
25.1.1. Un ejemplo es cuando los niños experimentan privaciones psicosociales, como las que se originan en instituciones con normas insatisfactorias de apoyo y atención sociales. En la última década, un grupo de investigadores ha concentrado su atención en tales niños, y sus resultados se pueden resumir de la siguiente manera. En primer lugar, los niños con una historia personal en instituciones muestran un metabolismo cerebral reducido, tanto en la corteza prefrontal como en el lóbulo temporal, y manifiestan trastornos en la materia blanca en varias regiones cerebrales