Fundamentos de oclusión.
von Gabriela Michell Ramos Moreno
1. La oclusión dental puede ser definida de la mejor manera como el movimiento del maxilar inferior que produce contacto entre dientes antagonistas. Es una relación exhaustivamente estudiada por clínicos y investigadores, en particular su estudio se ha concentrado en los aspectos funcionales de las relaciones maxilomandibulares, esto es muy importante a la hora de una restauración de uno o varios dientes ya que algunos procesos patológicos pueden generar alteraciones que arrancan de relaciones oclusales. En la oclusión es lógico analizar primero los movimientos mandibulares, teniendo como referencia el arco dentario superior, la dinámica mandibular incluye y determina los patrones oclusales dentales influyendo así sobre técnicas de reconstrucción a seguir. El aparato masticatorio se compone de varios elementos estructurales (huesos, cartílago, ligamentos, etc.) y elementos funcionales (sistema neuromuscular, articulación temporomandibulares, dientes, etc.) cada uno desempeña un papel importante en el complejo maxilomandibulares Es importante tener presentes los fundamentos de la dinámica mandibular y particularmente la fisiología del sistema masticatorio, la oclusión tiene como objetivo conocer las funciones masticatorios del paciente ya que a la hora de rehabilitar trata de reproducir los contactos dentarios, una vez instalada la aparatología protésica. De ello depende la salud de los componentes del sistema estomatonagticos.
2. Escuela Gnatología
2.1. En 1920 McCollum y una docena de sus colaboradores adoptaron el termino gnatología y fundaron la sociedad Gnatológica para describir la ciencia que tiene que ver con el mecanismo biológico del sistema masticatorio. En otras palabras, se refiere a la ciencia dedicada al estudio de la cavidad bucal como unidad funcional en relación directa con su morfología, histología, fisiología y tratamiento, incluida sus relaciones vitales con el resto del cuerpo. Esta sociedad encabezada por McCollum algunos años más tarde descubrió que se podría encarar un método positivo de localizar el eje transverso de rotación mandibular, esta se basaba en la preocupación de efectuar tratamientos gnatológicos donde dientes artificiales pudieran ser relacionados convenientemente entre arcos antagonistas. De este modo, la relación entre arcos estaría recibiendo colaboración directa del movimiento entre los arcos superiores y inferior. Para obtener estos parámetros había necesidad de hacer un diagnóstico exacto y preciso, junto con la utilización de instrumentos de precisión capaces de reproducir en modelos la relación exacta entre los arcos antagonistas, similar a la que hay en la boca. Según McCollum al referirse a los dientes encontró que los factores biológicos de la masticación están no solo en la dentición sino también en otras áreas y que la articulación entre los arcos antagonistas es un factor fundamental en la compresión de la fisiología bucal. En este sentido la sociedad Gnatológica opinaban que para obtener un modelo dental aceptable era importante registrar una matriz funcional al paciente. Además, el grupo no solo puso su atención en el conocimiento de los aspectos anatómicos y fisiológico para proveer una rehabilitación adecuada o aceptable, sino que crearon un conjunto de instrumentos y dispositivos que utilizados correctamente serían capaces de reproducir movimientos mandibulares de una persona. Los instrumentos en consideración consistieron principalmente en el arco facial cinemático para localizar el eje transverso, el gnatoscopio y el gnatografo. El criterio clínico para definir patrones oclusales establecía que la altura máxima de las cúspides dentarias y la profundad de las fosas, correlativas con la trayectoria condileas de los pacientes, podría ser determinadas cuando se necesitara hacer dentaduras protéticas y restauraciones dentarias. Tales determinantes así como una desoclusion anterior armoniosa definiría morfologías oclusales compatibles con la denominada oclusión balanceada. Este concepto de oclusión se basó en la premisa de que los movimientos temporomandibulares dictan la anatomía y función de los dientes con el objeto de obtener el máximo de armonía en la musculatura bucofacial y el hueso basal, la oclusión fue considerada un fenómeno independiente del mecanismo propioceptivo, donde la razón anatómica dirigía los movimientos mandibulares funcionales debido a la morfología del ATM. Durante las excursiones funcionales los dientes podrían producir múltiples contactos simultáneos, tanto del lado activo como del balanceo. La relación céntrica podría coincidir con la oclusión céntrica en casos reconstructivos. La principal razón de este concepto fue la obtención de mayor espacio entre los dientes para reducir la necesidad de aumentar la dimensión vertical de la oclusión. Los seguidores de esta escuela sostenían que la oclusión céntrica no era el final del movimiento masticatorio sino meramente el punto en el que el movimiento masticatorio cambia su dirección vertical y lateral.
2.2. Escuela Escandinava o de deslizamiento en céntrica