1. Introducción.
1.1. La educación es un derecho universal y esencial para consolidar la paz y el desarrollo sostenible.
1.2. Otorgar a todas las personas de los conocimientos, competencias y valores que les permitan desarrollarse y aportar en la sociedad en la cual se encuentren inmersos .
1.3. El ODS5 se refiere aspectos de igualdad e inclusión, buscando erradicar las disparidades de género y garantizar el acceso en condiciones de igualdad de las personas vulnerables (por discapacidad, grupo étnico y en situaciones de vulnerabilidad) en todos los niveles educativos
1.4. Por otro lado, el ODS4.a propone la construcción y adecuación de las instalaciones educativas considerando las necesidades de los niños y las personas con discapacidad y las diferencias de género, ofreciendo entornos de aprendizaje seguros, no violentos, inclusivos y eficaces para todos, como uno de los medios para alcanzar el ODS4.5
1.5. Dos conceptos son fundamentales en el ODS4; la inclusión, concebida como un proceso que ayuda a los estudiantes a superar las dificultades que limitan sus logros, y la equidad, buscando que se asegure la educación de todas las y los estudiantes con igual importancia.
2. Las barreras para el aprendizaje y la participación.
2.1. Escuela para todos: Bajo este enfoque, y como como eje transformador de los paradigmas educativos, se genera el concepto barreras para el aprendizaje y la participación (BAP), definido en primera instancia en el Index for inclusión y traducido un año posterior al castellano con el nombre de Índice para la inclusión o Guía para la educación inclusiva
2.2. El Index, desde su primera versión, enfatiza la idea de transitar del concepto de Necesidades educativas especiales (NEE) al de Barreras de aprendizaje, debido a que el primero focaliza su objetivo en las características inherentes a la persona ( Limitaciones temporales permanentes y/ o discapacidad) como causantes de las dificultades educativas, y no a las situaciones contextuales que interactúan con las condiciones sociales y personales de éste.
2.3. Si el alumnado se encuentra e interactúa con un contexto positivo, un centro escolar bien estructurado, con cultura de atención a la diversidad, con prácticas que posibiliten el aprendizaje y participación de todos, se establezcan los apoyos necesarios requeridos y necesarios para éstos, las dificultades para aprender serán minimizadas.
3. Las BAP y su armonización en México.
3.1. En los centros educativos se presentan diversidad de barreras, las cuales limitan el aprendizaje del alumnado con algún tipo de discapacidad, con respecto a su grupo de pares
3.2. Conocer y reconocer dichas acepciones permite, según distintos autores, identificar las Barreras para el Aprendizaje y la Participación y, de igual, ha posibilitado que el sistema educativo nacional las agrupe en tres grandes categorías:
3.2.1. La estructurales son resultantes de un sistema normalizador de la exclusión y la desigualdad desde los mismo niveles ( políticos, sociales o económicos), los cuales imposibilitan que las personas ejerzan su derecho pleno a la educación y a la no discriminación.
3.2.2. Las normativas, son derivadas de las leyes, ordenamientos, programas que impiden o dejan desprotegidas a personas con distintas condiciones y, por ende, limitan su acceso efectivo al derecho a la educación.
3.2.3. Las didácticas, se encuentran en las prácticas educativas diarias dentro del centro escolar, las cuales se califican como no culturalmente pertinentes debido a que no son correspondiente a las necesidades de ritmo y estilo de aprendizaje del alumnado.
4. Clasificaciones de las BAP.
4.1. Lo anteriormente descrito, refiere que las BAP “son los obstáculos que dificultan o limitan el aprendizaje, la participación y la convivencia en condiciones de equidad” ( López, 2011: 42). Dicho autor las clasifica de la siguiente manera:
4.1.1. a) Políticas: Leyes y normas contradictorias concernientes a la educación de las personas y culturas diferentes. Se habla de una contradicción inherente al hablar de “educación para todos”, con un “currículo diverso” al mismo tiempo que se de posibilidades de la apertura y operación de colegios de “educación especial”, que habla de “adaptaciones curriculares”.
4.1.2. b) Culturales: Al establecen normas “discriminatorias” y de “clasificación” entre el alumnado, basada en el criterio de “normalidad” y de necesidad de atención “especial”, se generan prácticas educativas excluyentes, segregadoras o integradoras.
4.1.3. c) Didácticas: se encuentran en el proceso de Enseñanza y aprendizaje. En éstas, se enfatiza “la competitividad en las aulas”, cuando el aula no es vista como una comunidad de convivencia, se prima por encima del “trabajo colaborativo y solidario”.
4.2. Por su parte Puigdellivol las clasifica en cuatro campos
4.2.1. a) Actitudinales: Enfatiza la idea de que el alumno con discapacidad es alumno del especialista y no del maestro de educación regular, expresando que no tienen los conocimientos suficientes para afrontar la educación de dicho alumnado.
4.2.2. b) Metodológicas: Se destaca la idea de trabajar por niveles de aprendizaje símiles entre el alumnado, requiriendo este último trabajo individualizado.
4.2.3. c) Organizativas: Referente a la forma diversa de organización del alumnado y de intervención de la comunidad educativa.
4.2.4. d) Sociales: Focaliza los juicios previos sobre la familia y su papel, por parte de la comunidad educativa.
4.3. Por su parte en México, dada las condiciones económicas, geográficas, políticas, culturales, etc., las BAP que enfrenta el alumnado con discapacidad en zonas indígenas se centran en aspectos de acceso (infraestructura, información, bienes y servicios) y actitudinales (discriminación por estereotipos culturales negativos sobre la discapacidad) las cuales están dividido en cuatro aspectos a continuación descritos.
4.3.1. a) Ideológica: Se tiene el prejuicio que las personas con esta condición de discapacidad no son capaces de aprender o no tiene ningún sentido que lo logren.
4.3.2. b) Actitudinales: Referente a actitudes, de docentes, directivos, familias o compañeros, de tipo discriminatorio, de rechazo, menosprecio y/o sobreprotección.
4.3.3. c) Pedagógicas: se refiere a las prácticas docentes homogenizadas (sin apoyos) no correspondientes al ritmo y estilo de aprendizaje del alumnado con alguna condición de discapacidad, pidiéndole a éstos últimos la ejecución de actividades de grados inferiores.
4.3.4. d) De organización: Se refiere a la organización espacio-temporal cambiante y/o con materiales didácticos sin estructura.
4.4. En el actual Modelo educativo (SEP 2018) que enmarca el trabajo docente se realiza la propuesta de agrupar a las BAP de la siguiente manera:
4.4.1. a) Actitudinales: Referidas a las conductas de rechazo, segregación y exclusión o, por el contrario, de sobreprotección, que los actores de la comunidad educativa tienen con el alumnado.
4.4.2. b) Pedagógicas: Referida a la concepción que tienen los educadores con respecto a sus acciones de enseñanza y prácticas de aprendizaje implementadas hacia el alumnado, y que pudieran ser ajenas a los requerimientos de éstos
4.4.3. c) De Organización: Referida a los tipos de organización del espacio educativo en función de rutinas, normas, distribución espacial y de los muebles.
5. Las BAP y la psicología.
5.1. Contactos funcionales
5.1.1. Para analizar el fenómeno psicológico e identificar y descubrir cada uno de sus componentes es necesario seccionarlo.
5.1.2. El eje medular para analizar el fenómeno psicológico son los contactos funcionales, los cuales encuadran a los elementos que se relacionan y que se afectan de manera mutua con base en sus propiedades.
5.2. Factores disposicionales:
5.2.1. Los factores disposicionales son elementos del campo que afectan la probabilidad de cómo tiene lugar un contacto funcional determinado, los modulan
5.2.2. Establecen la circunstancia que hace probable o no que dichos contactos se den de una u otra manera. Establecen como los elementos funcionan (modulan) dentro del campo. Se distinguen dos tipos: Los históricos y los situacionales.
5.2.2.1. Los primeros se dan con base en la historia de interacción del individuo ante otros individuos, objetos y/o eventos. Dicha historia, referente a lo que el individuo está en condiciones de hacer porque lo ha hecho y ante qué o quién lo ha hecho, es “condición inicial de un nuevo episodio“.
5.2.2.2. Por su parte los situacionales, pueden ser identificados con estados del ambiente y/o del propio individuo. Éstos estados modulan la relevancia funcional que pueden tener los patrones reactivos, de otro individuo, objeto y/o evento como componentes de un contacto funcional.
5.3. Configuración del campo:
5.3.1. El campo interconductual está delimitado por las dimensiones temporo-espaciales y se configuran con base en el tipo de contacto funcional.
5.3.2. La configuración tiene tres características:
5.3.2.1. 1) Configuración del contacto. Representa el conjunto de relaciones condicionales interdependientes establecidas entre los elementos del campo, la configuración de las Ko y Kf.
5.3.2.2. 2) Mediación. Elemento funcional articulador del conjunto de elementos como Ko.
5.3.2.3. 3) Desligamiento funcional. Forma de relación entre los elementos del campo en tiempo y espacio; implica la ampliación, extensión, modificación y transformación de las propiedades funcionales relativas del campo
5.4. Acoplamiento:
5.4.1. Contacto funcional que orienta la reactividad del individuo respecto de objetos o acontecimientos de estímulos pertinentes a las condiciones disposicionales momentáneas; el individuo se relaciona con ocurrencias del entorno independientes de su comportamiento y a las que no puede afectar, sino que solo puede ser afectado por ellas.
5.5. Alteración:
5.5.1. a) Cambios de ocurrencia de los objetos de estímulo en circunstancias espaciales y temporales, o bien, cambios en sus propiedades de estímulo como acontecimientos en el ambiente.
5.5.2. b) Cambios conductuales de un individuo que afectan el comportamiento de otros individuos, mediante patrones reactivos directos o indirectos de tipo motor.
5.5.3. c) Una tercera, exclusiva de los humanos, cambios en otros individuos mediante patrones reactivos/activos lingüísticos.
5.6. Comparación:
5.6.1. La configuración del campo depende de las propiedades relacionales de los objetos y segmentos de estímulo, y de los patrones reactivos de los individuos, que también son relativos a sus circunstancias; se responde a condiciones variables como si fueran relaciones constantes.
5.6.2. Estas contingencias pueden ser de distinto tipo:
5.6.2.1. a) Cambios de objetos, individuos o acontecimientos, manteniendo la propiedad general como criterio de relación.
5.6.2.2. b) Cambios del valor particular de una propiedad entre los mismos objetos o distintos objetos, manteniendo la propiedad relacional.
5.6.2.3. c) Cambios en la propiedad constante o variante del ODP, que depende de la propiedad relacional.
5.7. Extensión:
5.7.1. La configuración en este tipo de contacto requiere de los patrones reactivos/activos convencionales de naturaleza lingüística. Los humanos pueden relacionarse con objetos, acontecimientos, personas y situaciones no presentes, lo hacen constantemente cuando hablan de lo que ocurrió, lo que se planea hacer, lo que sucede en otro lugar
5.7.2. Este tipo de contacto ocurre a través del lenguaje, como práctica compartida, que se manifiesta con una morfología arbitraria creada en la misma práctica; su sentido y funcionalidad están dados por la costumbre y la convención. Transformación:
5.8. Transformación:
5.8.1. Este tipo de contacto tiene lugar en el lenguaje, como práctica teórica. En este nivel, no se habla de acciones, personas y cosas, sino que se habla o escribe como prácticas lingüísticas en situaciones o dominios diferentes, que se establecen como espacios lingüísticos, funcionalmente organizados.
5.8.2. Esta tiene dos características definitorias:
5.8.2.1. 1) La función de hablar o escribir sobre las cosas o las prácticas tiene que ver con el cómo.
5.8.2.2. 2) El episodio puede tener lugar entre pausas más o menos prolongadas como un patrón reactivo/ reflexivo activo.