1. Las teorías sobre los fundamentos y fines de la pena son fundamentales en el campo del derecho penal y la filosofía jurídica. Se centra en la justificación y los objetivos detrás de la imposición de penas en el sistema penal acusatorio; esta teoría busca proporcionar una comprensión profunda y una justificación ética de por qué se imponen castigos en el sistema de justicia penal.
1.1. Teorías Absolutas
1.1.1. Prescinden de los objetivos de la pena y de centran en sus argumentos debido a que buscan restablecer valores absolutos, como la justicia. Estas teorías consideran que la justicia es el único principio que confiere sentido y fundamentación a la pena.
1.1.1.1. Teoría de la Expiación
1.1.1.1.1. Se basa en la idea de que el castigo penal tiene como objetivo principal que el delincuente expíe o repare su culpa o pecado. Esta teoría tiene raíces en la filosofía y la religión y se ha utilizado para justificar la imposición de penas a lo largo de la historia.
1.1.1.2. Teoría de la Retribución
1.1.1.2.1. Se basa en la idea de que el castigo penal debe ser proporcionado y justo, y su objetivo principal es castigar al delincuente en proporción a la gravedad de su delito. La teoría de la retribución sostiene que el castigo penal es necesario como una forma de hacer justicia, como una forma de equilibrar el mal que ha causado a la sociedad.
1.2. Teorías Relativas
1.2.1. Se desvinculan de los argumentos y se preocupan finalmente por la finalidad de la pena y su carácter utilitario.
1.2.1.1. Prevención General Positiva
1.2.1.1.1. Su objetivo principal es reforzar el respeto por la ley y fomentar un sentido de justicia en la sociedad en general. Se espera que al ver que las penas son proporcionales y justas, los ciudadanos se sientan motivados a obedecer la ley.
1.2.1.2. Preveneción General Negativa
1.2.1.2.1. La prevención general negativa busca prevenir el delito mediante la disuasión, al mostrar las consecuencias negativas de cometer un delito. Su objetivo es desalentar a la sociedad en general de cometer delitos al mostrar que aquellos que infringen la ley enfrentarán sanciones negativas. Se basa en el principio de que el miedo a las consecuencias delictivas disuadirá a las personas de cometer delitos.
1.2.1.3. Preveción Especial Positiva
1.2.1.3.1. Busca ayudar al delincuente a reformarse, adquirir nuevas habilidades y adoptar un comportamiento más socialmente aceptable. Se centra en la idea de que, al proporcionar tratamiento y apoyo, se reducirá la reincidencia.
1.2.1.4. Prevención Especial Negativa
1.2.1.4.1. Su objetivo es proteger a la sociedad de posibles daños causados por el delincuente al aislarlo o incapacitarlo temporalmente. No se centra en la rehabilitación, sino en la separación del infractor de la comunidad.
1.3. Teorías Mixtas
1.3.1. Asumen una postura eclíptica que combina elementos de la teoría de la retribución y elementos de las teorías preventivas de la pena. Las teorías mixtas reconocen la complejidad de la justificación de las penas y buscan abordar múltiples objetivos, a menudo tratando de equilibrar la justicia, la prevención y la rehabilitación.
1.3.1.1. Fase 1
1.3.1.1.1. Fase legislativa (Prevención General) En esta etapa, se establecen las bases legales para imponer una pena. La prevención general es uno de los objetivos, buscando disuadir a la sociedad en general de cometer delitos. Se enfoca en educar y crear conciencia sobre las normas y valores compartidos.
1.3.1.2. Fase 2
1.3.1.2.1. Fase de determinación judicial (Proporcionalidad) La determinación de la pena por parte del administrador de justicia se rige por el principio de proporcionalidad. Esto significa que la pena debe ser proporcionada al delito cometido y a las circunstancias del caso. Puede llevar a los jueces a evaluar no solo la punición, sino también las medidas que pueden ayudar al delincuente a reformarse.
1.3.1.3. Fase 3
1.3.1.3.1. Fase ejecutiva (Prevención Especial) Durante la ejecución de la pena, se busca la prevención especial, es decir, la rehabilitación y reinserción del reo en la sociedad de forma que se le ayudare a superar las causas subyacentes de su comportamiento delictivo y evitar la reincidencia.