1. Históricamente la teoría de crisis data del comienzo de la teoría psicoanalítica, cuando Freud señaló la relación existente entre situaciones vitales presentes y una enfermedad de origen emocional
1.1. La formulación de la teoría de las crisis en forma más específica pertenece a Eric Lindemann (1944) (citado en Caplan, 1964). Lindemann estudió la reacción normal del duelo y sus etapas, distinguiéndolas de las respuestas maladaptativas que se ven en los duelos patológicos. Observó que al cabo de seis semanas la pena inicial estaba siendo elaborada normalmente, o bien que aparecían síntomas psicológicos o psicosomáticos.
1.1.1. Caplan definió crisis como el estado que aparece cuando una persona enfrenta un obstáculo a sus objetivos o expectativas vitales que parece ser insuperable con los métodos usuales de resolución de problemas que la persona ha utilizado en el pasado. Sobreviene entonces un periodo de desorganización y de alteración durante el cual se intentan diferentes soluciones.
2. Crisis situacional
2.1. Estado temporal de trastorno psicológico caracterizado por ansiedad, confusión y desorganización, causado por un suceso inesperado que es vivenciado como amenaza o pérdida y que resulta insuperable con los mecanismos psíquicos habituales de la persona para enfrentar problemas.
3. Sintomas
3.1. Generalmente las personas en situacion de crisis llegan a presentar sintomas tales como :
3.1.1. Ansiedad, sentimientos de desamparo, confusión, cansancio, síntomas físicos y desorganización en el funcionamiento de sus actividades familiares, laborales y sociales
4. Las crisis se resuelven generalmente en forma positiva o negativa en un periodo de 4 a 6 semanas.
5. Factores que inciden sobre el éxito o fracaso de la resolución de una crisis.
5.1. Comprensión cognitivo emocional de la situación, Fortaleza del Yo, Mecanismos de enfrentamiento conscientes e Inconscientes, Red de apoyo familiar y social.
6. Casos Especiales
6.1. Pacientes Difíciles
6.1.1. El paciente que es catalogado con frecuencia como “difícil” o “problema” presenta conductas que resultan conflictivas para el personal de salud, generando como respuesta sentimientos y conductas tales como rabia, ansiedad, frustración, depresión, rechazo y evitación
6.1.2. Los pacientes catalogados como “difíciles” representan un desafío para el personal de salud y son generalmente motivo de interconsulta a psiquiatría. Estos pacientes con gran frecuencia presentan trastornos de personalidad limítrofe, narcicista, histriónica o antisocial. Los pacientes difíciles son muy susceptibles y vulnerables frente a las conductas y sentimientos negativos del personal de salud
7. Factores que inciden en la aparición de una Crisis
7.1. Trastornos mentales y enfermedades físicas
7.1.1. Estudios muestran una estrecha asociación entre enfermedades crónicas y trastornos psicológicos. Goldberg y Huxley (1992) postulan diversos mecanismos para explicar la relación entre una enfermedad física y un trastorno psicológico:
7.1.1.1. La presencia de una enfermedad física, especialmente una enfermedad crónica, puede estar asociada con otras complicaciones en la esfera familiar, laboral y social del paciente Ej.: discapacidad, empobrecimiento, aislamiento social.
7.1.2. 1. Un paciente puede sufrir un trastorno mental debido a la naturaleza o gravedad de la enfermedad física. Ej: depresión a consecuencia de un tumor maligno. 2. Los síntomas psicológicos pueden estar directamente relacionados con una enfermedad. Ej: fatiga y somnolencia en un caso de hipotiroidismo
8. Prioridades en la consultoría en pacientes difíciles
8.1. •Evaluación de los problemas psiquiátricos más apremiantes tomando medidas frente a la posibilidad de que el paciente pierda el control de sus impulsos violentos o autodestructivos •Diagnóstico diferencial con formulación biopsicosocial explícita de los conflictos y factores de estrés predominantes. •Detección de los problemas y disonancias entre el personal y el paciente y formulación de un plan de acción para reducirlos.
9. Impacto psicológico de la enfermedad y hospitalización en el paciente y familia
9.1. Cuando una persona hospitalizada deja de ejercer sus roles familiares, laborales y sociales y debe asumir el rol de paciente. Se supone que “el paciente” deberá aceptar sin quejarse cualquier intervención: la invasión de su cuerpo y vida privada
9.2. El hecho de estar hospitalizado significa: • Alteración brusca del ritmo de vida. • Separación de la familia y el trabajo. • Enfrentamiento a un lugar extraño, a personas extrañas. • Vivir experiencias percibidas como amenazantes. • Dolor físico y psicológico.
9.3. La Familia
9.3.1. En la mayoría de los familiares podemos observar manifestaciones de angustia, temor, pena, impotencia, rabia
9.3.2. La respuesta adecuada de los integrantes del equipo de salud es crear una relación empática y de ayuda tanto con el paciente como con la familia
10. Duelo
10.1. El duelo es la secuencia de estados subjetivos que siguen a la pérdida y que tienden a la aceptación de ésta y a una readaptación del individuo a una realidad que ya no incluye al ser amado.
10.2. El duelo sin resolver es congelar en el tiempo la relación con el objeto perdido, sin enfrentarse al vacío de la pérdida.
10.3. Para reconocer la pérdida, admitir y entender la muerte, se sugiere:
10.3.1. Reaccionar ante la separación; permitirse sentir. Recordar y Re experimentar la relación. admitir y revivir los sentimientos, los recuerdos y momentos compartidos en forma realista. Replantearse los papeles. Estar dispuesto a replantear la identidad previa, estilo, valores y prioridades, es decir, la anterior forma de vida; aceptando que el mundo presuntivo cambia irremediablemente.