2. Hasta el año de 1990 se conocían 109 elementos; de éstos, cerca de 90 se encontraron en la naturaleza; el resto, incluidos aquéllos con número atómico mayor a 92, se han obtenido por medio de reacciones nucleares. A los grupos se les ha conocido tradicionalmente como familias debido a la similitud en las propiedades químicas que presentan los integrantes de cada una de ellas. Una de las formas más conocida es aquella en la que los grupos se dividen en A y B; existen ocho grupos A y ocho B. El subgrupo VIII B está formado por tríadas de elementos que se caracterizan por poseer propiedades muy parecidas y pesos atómicos muy próximos. Sin embargo, existen otras presentaciones actuales en las que las clasificaciones A y B desaparecen, y a los grupos se les asigna un número secuencial del 1 al 18.
3. Actualmente la tabla periódica cuenta con 118 elementos (94 de los cuales se dan de manera natural en la Tierra) sin embargo, los científicos están intentando sintetizar nuevos elementos artificiales, por lo que no se descarta que esta lista aumente en el futuro. De hecho los grandes laboratorios de Japón, Rusia, Estados Unidos y Alemania compiten por ser los primeros en obtener los siguientes: el 119 y el 120.
4. La tabla periódica de los elementos está organizada de menor a mayor según su número atómico, es decir, el número total de protones que tiene cada átomo de ese elemento. Además están distribuidos en 7 filas horizontales llamadas periodos y 18 columnas verticales conocidas como grupos, de modo que los elementos que pertenecen al mismo grupo tienen propiedades similares
5. Clasificación de los elementos de la tabla periódica: Grupo 1: metales alcalinos Grupo 2: metales alcalinotérreos Grupo 3: familia del escandio (tierras raras actinidos) Grupo 4: familia del titanio Grupo 5: familia del vanadio Grupo 6: familia del cromo Grupo 7: familia del manganeso Grupo 8: familia del hierro Grupo 9: familia del cobalto Grupo 10: familia del níquel Grupo 11: familia del cobre Grupo 12: familia del zinc Grupo 13: térreos Grupo 14: carbonoideos Grupo 15: nitrogenoideos Grupo 16: calcógenos o anfígenos Grupo 17: halógenos Grupo 18: gases nobles
6. Antecedentes Históricos
7. ¿Pero cuales son algunos de esos químicos?
8. Todo comenzó en la primera década del siglo xix (6 de octubre de 1807), Davy hizo pasar una corriente a través de potasa fundida (carbonato de potasio) y liberó pequeños glóbulos de un metal que inmediata-mente llamó potasio. Una semana después, él mismo aisló el sodio del carbonato de sodio y en 1808 también aisló el magnesio, estroncio, bario y calcio. Mostró que el gas verdoso que Scheele había descubierto era el cloro, vocablo que en griego significa verde. También en esta época se descubrieron los metales cobalto, platino, níquel, manganeso, tungsteno, molibdeno, uranio, titanio y cromo.
9. Todo comienza cuando algunos de los grandes químicos se reunieron durante el siglo XIX, lo cual llevo a juntar todos sus descubrimientos acerca de los elementos químicos, lo que concluyo en la elaboración de la tabla periódica.
10. En la primera década del siglo XIX se aumentaron los siguientes elementos ala tabla Gay-Lussac y Sénard aislaron el boro; Wollaston, el paladio y el rodio, mientras que Berzelius el cerio. El impulso en las décadas sucesivas no fue tan fuerte, pero el número de elementos continuó en aumento. Berzelius, por ejemplo, descubrió cuatro elementos más: selenio, silicio, circonio y torio. Asimismo, Louis Nicolas Vauquelin, en 1797, descubrió el berilio.
11. Hacia 1830 se conocían 55 elementos diferentes, un buen paso des- de los cuatro elementos de la antigua teoría. De hecho, el número era demasiado grande para no inquietar a los químicos. Los elementos variaban extensamente en sus propiedades, y parecía existir poco orden entre ellos. ¿Por qué había tantos? Y ¿cuántos más quedaban todavía por descubrir? ¿Diez? ¿Cien? ¿Mil? ¿Un número in!nito? Era tentador buscar un orden en el conjunto de los elementos ya conocidos. El primero en captar un orden fue el químico alemán Johann Wolfgang Döbereiner (1780-1849). En 1829 observó que el elemento bromo, descubierto tres años antes por el químico francés Antoine Jeróme Balard (1802-1876), parecía tener propiedades que estaban justo a la mitad del camino entre las del cloro y las del yodo. Es decir que varios grupos de tres elementos, a los cuales llamó tríadas, poseían propiedades parecidas en las cuales el peso atómico del elemento intermedio o central tenía un peso atómico que era casi.