PROPUESTAS METODOLÓGICAS QUE INFLUYERON EN LA RECONCEPTUALIZACIÓN DEL TRABAJO SOCIAL

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PROPUESTAS METODOLÓGICAS QUE INFLUYERON EN LA RECONCEPTUALIZACIÓN DEL TRABAJO SOCIAL par Mind Map: PROPUESTAS METODOLÓGICAS QUE INFLUYERON EN LA RECONCEPTUALIZACIÓN DEL TRABAJO SOCIAL

1. Aproximaciones al Movimiento de Reconceptualización en América Latina

1.1. Durante las décadas de 1960 y 1970 los fundamentos teóricos, metodológicos, operativos e ideológicos sobre los cuales se asentaba el ejercicio profesional del Trabajo Social Latinoamericano se vieron sacudidos con una intensidad que resultaba inédita para la historia de la profesión en el continente.

1.1.1. Este momento es conocido como el Movimiento de Reconceptualización y constituyó un hito fundamental en el desarrollo del Trabajo Social Latinoamericano, un divisor de aguas en su historia, que se inicia a mediados de la década de 1960 en los países del Cono Sur difundiéndose posteriormente por casi toda Latinoamericana.

1.1.1.1. en el año 1967 se realizó en la ciudad de Araxá, Minas Gerais (Brasil), el primer Seminario de Teorización del Servicio Social promovido por el CBCISS (Centro Brasileño de Cooperación e Intercambio de Servicios Sociales), conocido posteriormente como Documento de Araxá.

1.1.1.1.1. Netto (1996) caracteriza al Documento de Araxá como la “afirmación de la perspectiva modernizadora” pues en el mismo se realizan propuestas técnico- operacionales en función de la perspectiva desarrollista basada en un claro referencial estructural-funcionalista pero sin perder la persistencia de elementos tradicionales, tan sólo modernizándolos.

1.1.1.2. Aunque la Reconceptualización fue un movimiento autónomo y propio de la categoría profesional latinoamericana, no podemos desconsiderar las profundas transformaciones ocurridas en el ámbito mundial, latinoamericano y en cada uno de los países de la región durante las décadas de 1960 y 1970 ya que en ese complejo contexto se desarrolla este movimiento

2. la Reconceptualización buscó generar un Trabajo Social netamente latinoamericano, que diera respuesta a las particularidades del continente en un contexto de significativos cambios abriendo nuevas perspectivas, reflexiones, análisis y debates sobre el quehacer profesional.

2.1. las modificaciones ocurridas durante estas décadas no son patrimonio “exclusivo” del Trabajo Social ni tampoco del Trabajo Social Latinoamericano, aunque el impacto recibido fue de tal magnitud que puso en jaque los sustentos teóricos, metodológicos e ideológicos en los cuales se venía desarrollando la profesión en el continente.

2.1.1. este proceso de renovación profesional estuvo atravesado por una heterogeneidad de posiciones teóricas, encontrando hasta tendencias antagónicas entre sí.

2.1.1.1. el Trabajo Social Latinoamericano, modelado bajo las corrientes europeas y/o norteamericanas de la profesión, desde sus orígenes y hasta los inicios de la década de 1960 presentó como características estructurales un fuerte componente conservador, más allá de sus vínculos católicos o laicos, y un marcado carácter antimoderno, en cuanto parte de la reacción conservadora ante el Proyecto de la Modernidad, entendiendo al mismo como proyecto emancipatorio del hombre (Parra, 2001).

2.1.1.1.1. el surgimiento de este movimiento se encuentra, por un lado, sumamente vinculado a los acontecimientos sociales, políticos, económicos y culturales así como por los desarrollos teóricos, ocurridos tanto en el ámbito mundial como latinoamericano.

2.1.2. la Reconceptualización se caracterizó por su “carácter heteróclito”.

3. para la Generación del 65 existía una preocupación en la construcción de un “nuevo” Trabajo Social, genuinamente latinoamericano, aunque no resultaba claro –al menos en sus primeros años- cuales eran los fundamentos en los que se asentaba la construcción de este “nuevo” Trabajo Social.

3.1. los Seminarios Regionales Latinoamericanos de Servicio Social tuvieron un papel central. En los tres primeros encuentros (Porto Alegre, Brasil en 1965; Montevideo, Uruguay en 1966 y Gral. Roca, Argentina en 1967) se hacen evidentes cambios sustanciales en la manera de comprender y analizar el Trabajo Social desde la perspectiva del desarrollo y, fundamentalmente, sobre el rol del profesional en este proceso.

3.2. aparece la preocupación sobre: la ideología, la alineación, la praxis, la investigación, la marginalidad, la concientización, la revolución y las políticas sociales, temas abordados en esta ocasión de manera abierta y frontal.

3.2.1. Para los sectores de vanguardia del Trabajo Social, las promesas de desarrollo y bienestar social ya no eran suficientes, así Concepción 69 significó una ruptura en el modo de comprender y analizar la realidad social y la intervención del trabajador social en esta realidad.

3.2.1.1. en el V Seminario Regional Latinoamericano de Servicio Social realizado en la ciudad de Cochabamba, Bolivia en el año 1970. Allí se señala al “imperialismo” como principal causa de la situación de subdesarrollo, destacando la necesidad de integración latinoamericana

3.2.1.1.1. La revolución y, fundamentalmente, el papel del trabajador social en el cambio revolucionario eran asumidas como parte constitutiva de la identidad y la esencia del Trabajo Social Latinoamericano

4. El año 1969 se inicia con el IV Seminario Regional Latinoamericano de Servicio Social que se desarrolló en la ciudad de Concepción, Chile. Este seminario fue un momento de inflexión en el desarrollo del movimiento, pues si bien aún presentes algunas de las perspectivas desarrollistas, aparecerá de manera contundente la influencia del marxismo en el Trabajo Social.

4.1. Según señala Barreix (1971), durante la década de 1950 se produce un cambio en la formación de los trabajadores sociales de América Latina.

4.1.1. A partir del asesoramiento de las comisiones técnicas de la ONU, de la instalación de gobiernos desarrollistas en la región y del nuevo papel adquirido por los Estados Unidos en su relación con América Latina, se promueve la formación de profesionales del Trabajo Social con un alto nivel de formación teórico y técnico, similar al que recibían los trabajadores sociales norteamericanos, comenzando a recibir la influencia del denominado “Metodologismo Aséptico”.

4.1.1.1. resultó una abierta confrontación entre los sectores más reaccionarios y conservadores del Trabajo Social -aglutinados en torno a la UCISS- con los sectores progresistas –representados por el Grupo ECRO y la Generación del 65-.

4.1.1.1.1. Al igual que los Seminarios Regionales, los artículos publicados entre 1965 y 1968 en la revista Hoy en el Servicio Social tienen como eje de atención el papel del trabajador social en el Desarrollo de Comunidades

4.1.1.1.2. en segundo lugar, más allá de la heterogeneidad de tendencias presentes en el movimiento de renovación profesional, la característica unificadora de las diversas perspectivas fue el cuestionamiento y la crítica al Trabajo Social Tradicional que se había desarrollado en nuestro continente hasta ese momento.

5. Durante los años 1965-1968 podemos considerarlo como el momento fundacional de la Reconceptualización, cuando distintos grupos de profesionales de los países del Cono Sur, se unen en torno a la consigna de construir un auténtico Trabajo Social Latinoamericano.

5.1. se oponía al desarrollo del Trabajo Social Tradicional que se realizaba en estas latitudes. En este sentido, fue fundamental la labor desarrollada por Valentina Maidagán de Ugarte –trabajadora social chilena y asesora de las Naciones Unidas- quien tuvo a su cargo la evaluación y el asesoramiento técnico sobre la enseñanza del Trabajo Social en Argentina, Uruguay, Brasil y Chile.

5.1.1. Kruse (1969) nos plantea que los trabajadores sociales, formados en los moldes del Trabajo Social norteamericano, cuando se incorporaban a las instituciones debían enfrentar serias dificultades, ya sea porque en nuestros países no existían agencias sociales (como las existentes en Estados Unidos), por la burocracia o por la falta de asignación de recursos.

5.1.1.1. La neutralidad y la ausencia de compromiso en el desempeño profesional surgieron como cuestiones centrales en aquel momento.

5.1.1.1.1. La fuerte crisis socioeconómica que vivían los países del Cono Sur y la necesidad desde la profesión de dar una respuesta convirtiendo a los trabajadores sociales en instrumentos del desarrollo- estuvieron presentes en diferentes grupos de profesionales que dieron lugar a la Generación del 65, germen del Movimiento de Reconceptualización.

5.1.1.1.2. Estos profesionales buscaron dar respuesta a la situación de subdesarrollo que vivían nuestros países, fundamentalmente aplicando el Método de Organización y Desarrollo de la Comunidad, con un amplio consenso más allá de las diversas posturas ideológicas de los mismos.

5.1.2. Barreix (1971) indica que se hacía evidente la imposibilidad de trasladar los métodos clásicos del Trabajo Social a una realidad completamente diferente (“métodos diseñados para países desarrollados que se aplicarían a países subdesarrollados”) así como la imposición de neutralidad de los profesionales al aplicar estos métodos, cuando tanto el desarrollismo como la Alianza para el Progreso constituían respuestas políticas a problemas políticos.

6. En el año 1972 se llevó a cabo el VI Seminario Regional Latinoamericano de Servicio Social en Porto Alegre, Brasil. Si los cinco Seminarios Regionales anteriores habían sido el germen del Movimiento de Reconceptualización en una escalada ascendente en cuanto a las temáticas y discusiones que se abordaban, el VI Seminario presentó un panorama distinto.

6.1. aparecen nuevas publicaciones en el ámbito del Trabajo Social Latinoamericano que asumirán el papel de difundir los avances de el proceso de renovación profesional.

6.1.1. En el año 1975 la revista Selecciones del Servicio Social publica un numero especial dedicado a analizar el Estado Actual del Movimiento de Reconceptualización del Trabajo Social en América Latina, pues se habían comenzado a evidenciar síntomas de inquietud y cuestionamiento a este movimiento, presentes en expresiones tan diversas como desconcierto, angustia, caos, ideologismo, activismo, falta de métodos, mitos, manías, etc.

6.1.1.1. El proyecto “Historia del Trabajo Social” impulsado por el CELATS en 1978, con la intención de producir reflexiones sobre la historia de la profesión en todos los países de América Latina, constituye una síntesis del proceso iniciado en la década de 1960 abriendo nuevas reflexiones y perspectivas sobre la profesión.

6.1.1.1.1. Las publicaciones de los libros Desarrollo del Capitalismo y Trabajo Social en el Perú, de Alejandrino Maguiña, De Apóstoles a Agentes de Cambio: El Trabajo Social en la historia Latinoamericana, de Manuel Manrique Castro y Relaciones Sociales y Trabajo Social, de Marilda Iamamoto y Raúl de Carvalho constituyen una inflexión en la producción y el desarrollo del Trabajo Social Latinoamericano.

6.1.2. la revista Serviço Social e Sociedade, publicada por Cortez Editora en 1979.

7. la revista Hoy en el Trabajo Social continúo publicando unos pocos números hasta el año 1977 que, ante la instalación de la sanguinaria dictadura militar argentina, se vio obligada a cerrar, terminado así el ciclo de esta publicación pionera en el proceso de renovación profesional del Trabajo Social en América Latina.

7.1. Primeramente la revista Acción Crítica publicada por el CELATS y ALAETS, así como diversos libros publicados por el CELATS.

7.1.1. 1965 es identificado como el inicio de la Reconceptualización, no existe consenso sobre su finalización. A nuestro entender, desde 1975 y hasta los inicios de la década de 1980, principalmente a través de la actividad del CELATS, se produce un intenso proceso de transición, partiendo de las propuestas acumuladas por la Reconceptualización y en una permanente superación.

7.1.1.1. desde 1969 el movimiento se había extendido y asumido en casi toda América Latina y, para el universo teórico, metodológico e ideocultural del Trabajo Social Latinoamericano ya no resultaban extrañas categorías como: revolución, ideología, transformación radical, alineación, concientización, praxis, lucha de clases, etc. y, es más, el Trabajo Social debía tener una postura revolucionaria en una América Latina revolucionaria, como planteaba Kruse, la Reconceptualización era una “olla hirviente”.

7.1.1.1.1. aún se mantenía el Proyecto Trabajo Social del ISI y el cambio en la dirección de ALAESS, a partir del año 1971 asumiendo su dirección representantes de la línea renovadora (participantes de la Reconceptualización), implicó que adquiriera un fuerte protagonismo en la difusión de este movimiento.

8. Los Proyectos Profesionales en el Trabajo Social

8.1. Las profesiones surgen, se desarrollan, se modifican y hasta desaparecen de acuerdo al movimiento de la sociedad y a las necesidades sociales que se presentan en un determinado momento histórico.

8.1.1. De hecho, durante 1974 y 1975, la sensación de crisis, -o para algunos de “estancamiento”- se generalizaría y, para 1975, algunos autores labrarían la “acta de defunción” de la Reconceptualización.

8.1.2. Las profesiones son estructuras dinámicas que forman parte de la realidad social y, en consecuencia, se encuentran atravesadas por el mismo movimiento y transformación de dicha realidad.

8.1.2.1. Podemos comprender que un proyecto profesional, y en nuestro caso el Trabajo Social, contempla tres dimensiones inherentes e indisolubles entre sí

8.1.2.1.1. Una dimensión operativo-instrumental, es decir, a través de determinados instrumentos y técnicas se operativizan los fundamentos teórico-metodológicos.

8.1.2.1.2. una dimensión teórico-metodológica, puesto que la profesión, y su intervención decurrente, se encuentra sustentada en una determinada concepción de mundo, de hombre y de sociedad, a partir de la cual se analiza la realidad social y se fundamenta una cierta práctica profesional.

8.1.2.1.3. Y una dimensión ético-política, pues, las dimensiones antes mencionadas contienen determinados valores que, justamente, guían y orientan la intervención profesional y, por lo tanto, le otorgan una direccionalidad a la profesión.

9. los proyectos profesionales contienen dimensiones ideológicas, políticas y teleológicas frente a estos mismos procesos sociales.

9.1. Si consideramos que los integrantes de una determinada categoría profesional son individuos diferentes es lógico comprender que existan diferentes proyectos individuales y societarios y que, en consecuencia, surjan diferentes proyectos profesionales.

9.1.1. Desde una perspectiva dialéctica, entendemos que las profesiones son producto de una determinada realidad socio-histórica pero que, al mismo tiempo, las profesiones intervienen sobre dicha realidad desde diferentes posiciones teleológicas.

9.1.1.1. la cuestión central es poder aprehender las transformaciones y alteraciones profesionales en el Trabajo Social históricamente construidas-, para lo cual debemos considerar tanto el papel atribuido y construido de la profesión en el marco de la sociedad capitalista, así como las relaciones entre la profesión y las matrices de conocimiento de la realidad social, en base a las cuales, el Trabajo Social explica e interviene sobre esta misma realidad, otorgándole un cierto direccionamiento a su ejercicio profesional (Yazbek, 2000).

9.1.1.1.1. Pero el carácter contradictorio del capitalismo –y la reproducción de sus contradicciones- atraviesan el ejercicio profesional (Iamamoto, 1984:97).

9.1.1.1.2. no siempre los agentes de una profesión tienen conciencia de que sus acciones –y, especialmente, sus consecuencias- forman parte de un determinado proyecto y que están orientados por determinados valores éticos y políticos, aunque no por ello dejan de constituir un proyecto profesional.

10. Una de las grandes preocupaciones de la profesión durante el Movimiento de Reconceptualización fue la de construir una teoría propia y una metodología propia del Trabajo Social fundamentalmente, para expresar una ruptura con el Trabajo Social Tradicional y sus fundamentos positivistas y conservadores.

10.1. nos señala Guerra (1995) existe en torno a este tema un seudo- problema que es presentado por los trabajadores sociales: “el fetiche de los instrumentos y técnicas o la deificación de las metodologías de acción”.

10.1.1. la dimensión ético-política del Trabajo Social, a través de su intervención profesional, los trabajadores sociales ponen en juego determinados valores y proyectos que orientan y dirección sus acciones.

10.1.1.1. Durante el Movimiento de Reconceptualización estos principios éticos, - basados en el pensamiento conservador y tradicional- son cuestionados, criticados y abandonados, el “deber misionero” es dejado de lado y reemplazado por una visión “voluntarista”de la acción, sobreestimando el papel de la acción de los sujetos y de las fuerzas subjetivas en el proceso de cambio, sobrevalorando idealizadamente las posibilidades revolucionarias de la profesión, que en este caso es confundida con militancia política.

10.1.1.1.1. Dentro de los proyectos colectivos encontramos los proyectos profesionales. Este tipo de proyecto tiene la particularidad de ser construido por un sujeto colectivo: una determinada categoría profesional.