Ciudadanías en Resistencia - El acontecimiento del poder ciudadano y la creación de formas noviolentas de re-existencia social. Óscar Usechepar wilson lavacude
1. La perspectiva genealógica plantea el problema de la validez, como conocimientos verdaderos, de los saberes sometidos, así como de su capacidad crítica para poner en cuestión la verdad establecida por los saberes legitimados. De cierta manera el enfoque genealógico, es uno de los caminos para hacer aparecer los efectos de poder de la verdad institucionalizada y centralizadora del discurso de la ciencia cartesiana, al mismo tiempo en que se repara en la potencia política de la insumisión y la resistencia de los saberes “menores” o “minoritarios” que escapan del discurso formalizado y hegemónico
2. Useche define la micropolítica como: La organización de las sociedades proviene de la dinámica de los pequeños encuentros, de la conformación de vínculos, del entretejer de redes, del devenir de órdenes moleculares muy intensos que se manifiestan en la vida cotidiana más próxima. Del fluir de los deseos, las pasiones y los afectos, germinan los lazos entre hombres y mujeres que van fundando comportamientos, valores, regulaciones, y modos de ser activos.
3. La macropolítica dominante es el ejercicio contemporáneo de un poder representativo, en el cual se basó el discurso de la política moderna, mediado por el derecho y por la constitución de instituciones de delegación de la potencia humana, del tipo parlamentario, alrededor de las que se dio forma al sujeto moderno de la soberanía.
4. El campo micropolítico de la resistencia social es atravesado por múltiples esferas de la acción humana: la estética, el lenguaje, la producción material, la generación de nuevas relaciones sociales de convivencia o la producción simbólica. Recobra entonces sentido la cultura como acontecimiento potencial político y ético; lo estético es atravesado por la política y lo político es estetizado. Se tiende a producir el reencuentro de lo público y de lo común con la vida, reubicándose en trayectos subjetivos plenos de vitalidad que propician un conjunto abierto de prácticas cuyo supuesto es la igualdad: el gozar, el “lenguajear”, el jugar, el inventar y todo tipo de acercamiento significativo, desprovisto de identidades herméticas e inflexibles.
5. He procurado hacer un somero balance de las perspectivas que nos ofrece la filosofía política de la diferencia, del pensamiento post-estructuralista y algunos de los aportes de las epistemologías para la paz. Concluimos este repertorio de epistemes alternativas haciendo mención a otros enfoques y herramientas que contribuyen tanto a deconstruir el pensamiento mecanicista y la dialéctica binaria, como a dotarnos de lentes de lectura para edificar nuevos puntos de vista en consonancia con la micropolítica del acontecimiento resistente. Aludimos a las ciencias de la complejidad, al pensamiento complejo, a la teoría del caos, a las epistemologías feministas y a las más recientemenete enunciadas como “epistemologías emergentes” o “epistemologías del sur”.