"Crítica sobre las concepciones de naturaleza y sociedad”
por Jesús Angel Hernández Sánchez
1. Empédocles
1.1. postula la existencia de cuatro elementos (fuego, tierra, aire, agua) cada uno de ellos con las características de permanencia e inmutabilidad del ser, y la existencia de dos fuerzas cósmicas (Amor, Odio) que actuarán como causa de la combinación o disociación de los elementos.
2. Heráclito de Éfeso
2.1. El cosmos podría ser descrito como fuego. Todo el cosmos estaría ardiendo a la misma vez y siempre lo estuvo y siempre lo estará. El fuego no es una materia prima original de la que procede todo como sucedía,
3. Pitágoras de Samos
3.1. Respecto a la vertiente matemático-científica, Pitágoras afirmaba que los números eran el principio (arjé) de todas las cosas. No sabemos si se concebían los números como entidades físicas o si, por el contrario, se afirmaba que el principio de la realidad era algo de carácter formal, es decir, no material (una relación, una estructura...
4. Descartes
4.1. Innatas: serían aquellas ideas con las que nacemos, que no dependen de la experiencia. Son las ideas producidas por el pensamiento mediante el mero ejercicio de pensar. Adventicias: son las ideas que proceden de fuera, aquellas que formamos a partir de la experiencia. Facticias: son las ideas que construimos nosotros, combinando diferentes aspectos de las ideas adventicias entre sí, o incluso con rasgos de las ideas innatas.
5. Kant.
5.1. El espacio y el tiempo son considerados por el autor como una interpretación o intuición a priori. Kant hace una distinción que es conveniente aclarar, el espacio es externo al sujeto por tanto debe ser intuido a priori. Por el contrario, la representación del tiempo es interna al sujeto y por tal es condición inmediata de los fenómenos internos y por eso también condición inmediata de los objetos externos. El tiempo adquiere sentido sólo dentro del sujeto; así, una vez salido de él no significa nada. Su validez filosófica es con acuerdo a los fenómenos. Así el tiempo y el espacio pertenecen al conocimiento a priori, son formas puras de la intuición sensible.
6. Platón
6.1. Para Platón el ser humano está constituido de cuerpo y alma; ésta es de naturaleza inmaterial y espiritual, y tiene gran semejanza a las cosas divinas; así pues, es inmortal y existe previamente al cuerpo. Para apoyar estas aseveraciones partía de la existencia de conocimientos innatos (para platón, conocer es siempre recordar). El lugar propio y adecuado de las almas es el mundo inteligible.
7. Aristóteles
7.1. Aristóteles, como Platón, considera que el fin de la sociedad y del Estado es garantizar el bien supremo de los hombres, su vida moral e intelectual; la realización de la vida moral tiene lugar en la sociedad, por lo que el fin de la sociedad, y del Estado por consiguiente, ha de ser garantizarla. De ahí que tanto uno como otro consideren injusto todo Estado que se olvide de este fin supremo y que vele más por sus propios intereses que por los de la sociedad en su conjunto.
8. Carlos Marx
8.1. Para Marx el hombre es ante todo el conjunto de sus relaciones sociales "... la esencia humana no es algo abstracto inherente a cada individuo. Es, en su realidad, el conjunto de sus relaciones sociales". Relaciones que no son puramente espirituales, entre conciencias, sino la unidad de lo espiritual y lo material, relaciones establecidas a través de la interacción del hombre con la naturaleza en el proceso de producción y reproducción de su vida material y espiritual.
9. Tales de Mileto
9.1. Pensamiento.
9.1.1. Se le atribuye la afirmación "todo es agua", que se ha interpretado en el sentido de que Tales afirmaba que el agua era el elemento originario de la realidad, el principio de todas las cosas, o bien en el sentido de que todas las cosas estaban constituidas o formadas por agua.