1. MOT. GRUESA
1.1. comprende todas aquellas actividades que el niño debe hacer con gran precisión, la motricidad gruesa incluye los movimientos de los músculos que afectan el desarrollo de acciones como caminar, correr o saltar. “Caminar, correr, saltar, subir, bajar… La motricidad gruesa está directamente relacionada con estas y muchas otras habilidades que los niños desarrollan en un periodo de crecimiento fundamental.”
1.1.1. En el desarrollo motor, según la edad, se observan cinco fases: 0 a 6 meses: Dependencia completa de la actividad refleja, en especial la succión. Hacia los tres o cuatro meses se inician los movimientos voluntarios debido a estímulos externos. 6 meses a 1 año: Se caracteriza por la organización de las nuevas posibilidades del movimiento. Se observa una movilidad más grande que se integra con la elaboración del espacio y del tiempo. Esta organización sigue estrechamente ligada con la del tono muscular y la maduración propia del proceso de crecimiento, el cual se enriquece continuamente debido al feedbak propio del desarrollo cognitivo. Cerca del año, algunos niños caminan con ayuda. 1 a 2 años: Alrededor del año y medio el niño anda solo y puede subir escalones con ayuda. Su curiosidad le hace tocar todo, y se puede sentar en una silla, agacharse, etc. A los 2 años el niño corre y puede saltar con los dos pies juntos. Se pone en cuclillas, sube y baja las escaleras sintiendo el apoyo de la pared. 3 a 4 años: Se consolida lo adquirido hasta el momento, se corre sin problemas, se suben y bajan escaleras sin ayuda ni apoyos, pueden ir de puntillas andando sobre las mismas sin problemas. Estimular la motricidad gruesa en los niños Al llegar a los 4 años se puede ir solo con un pie, el movimiento motor a lo largo del año se irá perfeccionando hasta poder saltar, mover, subir y bajar por todas partes. 5 a 7 años: El equilibrio entra en la fase determinante, donde se adquiere total autonomía en este sentido a lo largo de este período. En esta fase, se automatizan los conocimientos adquiridos hasta el momento, que serán la base de los nuevos conocimientos tanto internos como socio-afectivos. Las posibilidades que se abren al niño delante de las siguientes fases de crecimiento (adolescencia, pubertad) hasta llegar al desarrollo completo vendrán marcadas ineludiblemente por lo adquirido y consolidado en estas etapas. A partir de los 7 años la maduración está prácticamente completada, por lo que a partir de ahora y hasta los 12 años es el momento idóneo para realizar actividades que favorezcan el equilibrio y la coordinación de movimientos.
2. MOT. FINA
2.1. La motricidad fina es la relación entre los músculos pequeños, generalmente de las manos y dedos, con los ojos. Un buen desarrollo de la misma se logra con la estimulación de los músculos de las manos y dedos para que estos sean cada vez más precisos, logrando así una mayor destreza manual y coordinación visomotora, lo que se refleja positivamente en sus actividades cotidianas.
2.1.1. El desarrollo de la motricidad fina entre los 3 y 6 años es de suma importancia para el desarrollo de sus habilidades y el logro de las tareas cotidianas, además de proporcionarle autonomía y seguridad en sí mismo. Una de las maneras en la cual Espacios de Ser trabaja para estimular la motricidad fina de la muñeca, manos y dedos, es mediante ejercicios de estimulación de los músculos de la muñeca y la mano, actividades de coordinación viso-motriz y desafíos de precisión. Esto lo realizamos en rincones divertidos donde proponemos distintos juegos y actividades como inventar estructuras y mecanismos con piezas de construcción LEGO Education y utilizar materiales como cartulinas, lápices, tijeras, pegamento, pintura, masas, con los cuales crearán sus propias obras de arte, sin descuidar el objetivo principal que es la estimulación de la motricidad fina.