Procesos cognoscitivos superiores

procesos cognoscitivos

Comienza Ya. Es Gratis
ó regístrate con tu dirección de correo electrónico
Rocket clouds
Procesos cognoscitivos superiores por Mind Map: Procesos cognoscitivos superiores

1. Praxias

1.1. Denominamos praxias a las habilidades motoras adquiridas. En otras palabras, son los movimientos organizados que realizamos para llevar a cabo un plan o alcanzar un objetivo.

1.1.1. Dentro de las praxias diferenciamos entre. • Praxias ideomotoras: capacidad de realizar un movimiento o gesto simple de manera intencionada. • Praxias ideatorias: capacidad para manipular objetos mediante una secuencia de gestos, lo que implica el conocimiento de la función del objeto, el conocimiento de la acción y el conocimiento del orden serial de los actos que llevan a esa acción. • Praxias faciales: capacidad de realizar de manera voluntaria movimientos o gestos con diversas partes de la cara: labios, lengua, ojos, cejas, carrillos, etc. • Praxias visoconstructivas: capacidad de planificar y realizar los movimientos necesarios para organizar una serie de elementos en el espacio para formar un dibujo o figura final.

2. Gnosias

2.1. Las gnosias son la capacidad que tiene el cerebro para reconocer información previamente aprendida como pueden ser objetos, personas o lugares a través de nuestros sentidos. En este sentido, hay gnosias para cada uno de los canales sensitivos y gnosias que combinan diferentes canales.

2.1.1. • Gnosias visuales: capacidad de reconocer, de manera visual, diversos elementos y atribuirles significado: objetos, caras, lugares, colores, etc. • Gnosias auditivas: capacidad de reconocer, de manera auditiva, diversos sonidos. • Gnosias táctiles: capacidad de reconocer, mediante el tacto, diversos objetos, texturas, temperaturas, etc. • Gnosias olfativas: capacidad de reconocer, mediante el olfato, diversos olores. • Gnosias gustativas: capacidad de reconocer, mediante el gusto, diversos sabores. • Esquema corporal: capacidad de reconocer y representar mentalmente el cuerpo como un todo y sus diversas partes, desarrollo de los movimientos que podemos hacer con cada una y orientación del cuerpo en el espacio.

3. Atención

3.1. La atención es el proceso por el cual podemos dirigir nuestros recursos mentales sobre algunos aspectos del medio, los más relevantes, o bien sobre la ejecución de determinadas acciones que consideramos más adecuadas entre las posibles. Hace referencia al estado de observación y de alerta que nos permite tomar conciencia de lo que ocurre en nuestro entorno (Ballesteros, 2000). En otras palabras, la atención es la capacidad de generar, dirigir y mantener un estado de activación adecuado para el procesamiento correcto de la información.

3.1.1. Dentro de esta función encontramos 5 procesos diferentes: • Atención sostenida • Atención selectiva • Atención alternante • Velocidad de procesamiento • Heminegligencia

4. Procesos Cognoscitivos superiores o complejos. Se consideran como procesos cognitivos superiores a aquellos que suponen el nivel máximo de integración de la información, siendo procesos que se derivan de la unión de la información proveniente de diversas modalidades sensoriales y procesos cognitivos básicos. A menudo son conscientes y que requieren de un esfuerzo mental para realizarlos.

4.1. El papel juega lo sociocultural en las habilidades cognoscitivas superiores o complejas.

4.1.1. Los procesos cognoscitivos constituyen la dimensión racional de nuestra relación con la realidad. Esta dimensión está completamente entrelazada con las otras formas de dicha relación, conformando nuestra estructura e identidad ante el mundo.

4.1.2. La razón es la capacidad para conocer el entorno natural y social (Olivé, 1992); de acuerdo con las teorías constructivistas, la acción cognitiva es un requisito sine qua non para contar con dicha capacidad (Piaget, 1970; Ausubel, 1973; van Dijk y Kintsch, 1983; Sternberg, 1987), ya sea como acto reflexivo o ante un requerimiento contextual: es el comportamiento cognoscitivo que apunta a un objetivo, una modificación impuesta al objeto (Piaget e Inhelder, 1970).

5. Lenguaje

5.1. El lenguaje es considerado un proceso cognitivo superior, que además de para comunicarnos con el entorno y nuestros semejantes es utilizado para regular internamente nuestra conducta (a través de autoinstrucciones). Es importante tener en cuenta de que no hablamos solo de lenguaje oral, sino también de otros tipos de comunicación. Sin embargo, es importante señalar que el lenguaje no es lo mismo que el pensamiento. Esto se ha sabido a partir de comprobaciones empíricas en personas con afasia, es decir, que tienen las estructuras cerebrales responsables del lenguaje destruidas y no operativas.

6. Pensamiento

6.1. El principal y más conocido proceso cognitivo superior es el pensamiento. En él integramos toda la información y a partir de él realizamos diferentes operaciones mentales. Nos permite formarnos conceptos, elaborar juicios y deducciones y aprender. Algunos de los tipos de de pensamiento que podemos encontrar son el razonamiento inductivo, deductivo e hipotético-deductivo. Dentro del pensamiento se incluye tanto la capacidad de representación y simbolización como el análisis e integración de informaciones, además de la realización de inferencias.

7. Meta cognición

7.1. La meta cognición es el conocimiento sobre el propio conocimiento. Implica el examen activo de las tareas cognitivas que estamos realizando y la consiguiente regulación y organización de los procesos relacionados con la memoria, la atención, el cálculo… al servicio de un objetivo concreto. Se trata del nivel de consciencia y conocimiento que tenemos sobre una tarea y su monitorización. ¨Meta cognición significa el conocimiento de uno mismo concerniente a los propios procesos y productos cognitivos o a todo lo relacionado con ellos¨. John H. Flavell

7.1.1. En los seres humanos, la meta cognición comienza a activarse entre los tres y los cuatro años de edad. Se habla de activación ya que se trata de una capacidad que se encuentra desde el momento del nacimiento, pero que se pone en funcionamiento a través de una cierta estimulación que resulta apropiada al respecto. Finalizada la etapa como infante, la persona utiliza constantemente la meta cognición, aún de manera inconsciente. Cuando la meta cognición no es desarrollada, pueden surgir distintas patologías. Hay quienes creen que el autismo se origina por un problema de la teoría de la mente. Cabe destacar que existen distintas evaluaciones para comprobar cómo esta implementada la meta cognición en la mente de un individuo.

7.1.1.1. Teoría de la mente. Principales autores:

7.1.1.1.1. Entre los investigadores más reconocidos de la teoría de la mente, aparece el psicólogo y antropólogo británico-estadounidense Gregory Bateson, quien comenzó a investigar sobre estas cuestiones en los animales. Bateson advirtió que los cachorros de perros jugaban a tener peleas y descubrió que, mediante señales e indicios, advertían si estaban ante una pelea simulada en el marco de un juego o frente a un enfrentamiento real.

7.1.1.1.2. Yael Abramovicz Rosenblatt expresó que la meta cognición es la forma en la que las personas aprendemos a razonar y aplicar el pensamiento a la forma de actuar y aprender del entorno, para lo cual se utiliza la reflexión constante, a fin de asegurarse una buena ejecución de los deseos o pensamientos;

7.1.1.1.3. Sergio Barrón la define como la capacidad que poseemos de trascender y re-utilizar los conocimientos adquiridos y para Daniel Ocaña, se trata de un macroproceso que se caracteriza por una capacidad de conciencia (controlada de forma voluntaria) que permite gestionar todos los procesos cognitivos, desde los simples a los complejos.

7.1.1.1.4. Se cree que el primero que habló acerca de este concepto fue J. H. Flavell, especialista en psicología cognitiva, el cual expresó que se trataba de la forma en la que se comprendían los procesos cognitivos y los resultados a los que una persona podía arribar a través de ellos.

7.1.1.2. La meta cognición, también conocida como teoría de la mente, es un concepto que nace en la psicología y en otras ciencias de la cognición para hacer referencia a la capacidad de los seres humanos de imputar ciertas ideas u objetivos a otros sujetos o incluso a entidades.

7.1.1.2.1. Componentes

8. Funciones ejecutivas

8.1. Aunque podrían ser incorporadas como parte del pensamiento o bien separarse en distintos procesos básicos, el conjunto de las funciones ejecutivas nos permiten gestionar la conducta y el conjunto de procesos cognitivos mediante la puesta en marcha de distintas habilidades como la inhibición conductual, la planificación o la toma de decisiones entre otras muchas. Se trata, pues, de funciones que permiten orientar el comportamiento hacia metas a medio y largo plazo y que evitan que los impulsos urgentes tomen el control de la conducta.

8.1.1. Dentro de las funciones ejecutivas encontramos diferentes procesos fundamentales para nuestro día a día:

8.1.1.1. Memoria de trabajo: sistema que permite el mantenimiento, manipulación y transformación de información en la mente. Planificación: capacidad de generar objetivos, desarrollar planes de acción para conseguirlos (secuencias de pasos) y elegir el más adecuado en base a la anticipación de consecuencias. Razonamiento: capacidad de comparar resultados, elaborar inferencias y establecer relaciones abstractas. Flexibilidad: capacidad de generar nuevas estrategias para adaptar de la conducta a los cambios de demanda del ambiente. Inhibición: capacidad de ignorar los impulsos o la información irrelevante tanto interna como externa cuando estamos realizando una tarea. Toma de decisiones: capacidad de decidir una manera de actuación tras sopesar los distintos tipos de opciones posibles y sus posibles resultados y consecuencias. Estimación temporal: capacidad de calcular de manera aproximada el paso del tiempo y la duración de una actividad o suceso. Ejecución dual: capacidad de realizar dos tareas al mismo tiempo (por lo que deben ser de diferente tipo), prestando atención a ambas de manera constante. Branching (multitarea): capacidad de organizar y realizar óptimamente tareas de manera simultánea, intercalándolas y sabiendo en qué punto están cada una en todo momento.

8.2. Autores

8.2.1. El término de función ejecutiva fue aportado por Joaquín Fuster (1980) en los años ochenta, mediante su teoría general sobre la corteza prefrontal en la cual planteó la importancia de ésta en la estructura temporal de la conducta [1]. Sin embargo, a pesar de la aportación de este autor, fue Muriel Lezak (1989) quien popularizó el término años más tarde. El término "funciones ejecutivas" (FE) fue acuñado por Muriel Lezak en 1982, quien lo describió como el conjunto de actividades cognitivas que favorecen llevar a cabo un plan coherente dirigido hacia el logro de una meta especifica.

8.2.1.1. No obstante, a pesar de los esfuerzos realizados por estos autores, parece ser que fue Alexander Luria quien esbozó, sin saberlo, el concepto por primera vez a través de su libro “Higher Cortical Functions in Man (1966) “. En esta obra, el autor define el constructo a partir de la descripción de diferentes casos de pacientes con lesiones prefrontales. Estas lesiones que afectaban a la iniciativa, la motivación, el autocontrol conductual y a la formulación de metas y planes de acción de estos sujetos. Por ello, a raíz de sus observaciones, Luria plantea la existencia de una actividad cognitiva que regule el comportamiento humano y que permita actuar para conseguir una meta con una intención definida, constructo que hoy conocemos como función ejecutiva

9. Fortalecimiento

9.1. Podemos preservar o fortalecer las funciones cognitivas si se mantiene una vida activa y saludable en entornos estimulantes y si continuamos trabajando nuestras capacidades mediante prácticas y ejercicios de estimulación cognitiva.

9.1.1. • Cuida tu salud mental y física • Reflexiona sobre tus progresos • Desarrolla el pensamiento crítico • Lee • Dedica tiempo a actividades creativas

10. Deterioro

10.1. La pérdida de capacidades cognitivas obedece al proceso normal de envejecimiento. La manera en que se envejece y cómo se vive este proceso, así como la salud y la capacidad funcional que se tienen, dependen tanto de la estructura genética como del ambiente que nos ha rodeado durante toda nuestra vida. Relacionado a esta problemática aparecen lod denominados trastornos cognitivos, como su nombre indica, alteran las funciones cognitivas de la persona que los padece como pueden ser la memoria, el lenguaje, la atención, la conducta, el aprendizaje o la orientación. Este tipo de trastornos suele darse en personas mayores, por lo que debemos trabajar para prevenir dicho deterioro cognitivo.

10.1.1. Trastornos cognitivos: • Delirium • Demencia • Trastornos amnésicos

10.1.2. Además existen otros factores que pueden alterar las capacidades cognitivas tales como Enfermedades neurodegenerativas, trastornos del neurodesarrollo, discapacidades intelectuales o enfermedades mentales. También el consumo de sustancias estupefacientes, alcoholismo, traumas severos físicos o mentales, pueden afectar de manera aguda o crónica la actividad cerebral.

11. Principales procesos cognitivos superiores