JESUCRISTO

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JESUCRISTO por Mind Map: JESUCRISTO

1. RESURRECCIÓN

1.1. Para el cristiano no hay ya utopía, sino solamente topía

1.1.1. El hombre es, por esencia, un ser siempre en camino, que procura realizarse en todos los niveles, en el cuerpo, en el alma y en el espíritu, en la vida biológica, espiritual y cultural.

1.1.2. La resurrección de Jesús quiere ser la realización de esta utopía dentro de nuestro mundo.

1.1.3. Porque la resurrección significa la escatologización de la realidad humana, la introducción del hombre cuerpo-alma en el reino de Dios, la realización total de las capacidades que Dios colocó dentro de la existencia humana.

1.1.4. La esperanza humana se realiza en Jesús resucitado y ya se está realizando en cada hombre. A la pregunta : ~ qué será del hombre?, la fe cristiana responde gozosamente : del hombre será la resurrección como total transfiguración de la realidad humana espíritu-corporal.

1.2. Dios no sustituyó lo viejo por lo nuevo, sino que convirtió lo viejo en nuevo

1.2.1. ¿cómo habremos de resucitar?

1.2.1.1. San Pablo, teniendo ante sus ojos a Jesús resucitado, responde que los muertos resucitarán incorruptos, con gloria y fortaleza, con una realidad humana totalmente llena de Dios (1 Cor 15,22-44)

1.2.1.2. Habla incluso de un cuerpo espiritual (4a.b). Sin embargo, conviene aclarar que “cuerpo”, para la mentalidad paulina y semita, no designa uno de los dos componentes del hombre, distinto del “alma”. Cuerpo es el hombre todo entero (cuerpo-alma), persona, en relación con los otros.

1.2.1.3. Por la resurrección, el hombre-cuerpo recibe una vida inmortal que viene de Dios, libre de cualquier amenaza de corrupción. El hombre-cuerpo se transforma de carnal en espiritual (esto es, lleno de Dios).

1.3. El fin de los caminos de Dios es el hombre-cuerpo

1.3.1. Si el hombre-cuerpo es el hombre todo entero en su capacidad de comunicación, entonces la resurrección lo concreta y potencia al máximo. Ya en su situación terrestre, el hombre-cuerpo es comunión y presencia, donación y apertura a los otros, pues el cuerpo es lo que nos hace presentes al mundo y a los otros.

1.3.2. Por la resurrección, todos estos obstáculos quedan destruidos, reina la total comunión, se da absoluta comunicación con las personas y cosas. El hombre, ahora espíritu-corporal, adquiere una presencia cósmica.

1.3.3. Nosotros seremos transformados a semejanza de Cristo (Flp 3,21 ). Entonces todo lo que en el hombre está en germen recibirá con la muerte realidad plena y carácter definitivo.

2. LA TRASCENDENCIA EN EL SENTIDO HUMANDO DE LA EXISTENCIA

2.1. EL CONOCIMIENTO CONCRETO

2.1.1. El hombre de hoy quiere alcanzar el conocimiento de Dios no por abstracción; sino por medio de un compromiso personal.

2.1.2. Un análisis del ser por el camino de la abstracción puede llevarnos, de un modo muy problemático, a un ser que posea tal perfección que deberá ser pensado como persona. El conocimiento comprometido pide más.

2.2. EL ACCESO A DIOS EN LA CONTINGENCIA

2.2.1. Para el hombre de hoy, el problema de Dios no es un problema perentorio. Actualmente, cuando el hombre encuentra un ser cuya estructura manifiesta una inadecuación ontológica, no busca un ser perfecto para compensar o solventar esta inadecuación.

2.2.2. Se afirma actualmente que todo aspecto de negatividad que aparece en el mundo -dolor, sufrimiento y muerte- lleva a una idea de Dios que no es real, sino producto de nuestros sueños y deseos.

2.3. DIOS ESTÁ PRESENTE EN JESÚS

2.3.1. La primera respuesta es: allí donde Dios me encuentra como ser humano. En la fe cristiana encontramos la cercanía de Dios solamente en Jesucristo.

2.3.2. Quien ve a Jesús ve al Padre, porque ambos son uno. Por esta razón, no se trata de amor a un Dios invisible; al contrario, todo amor de Dios se hace presente en un ser humano visible.

3. MUERTE

3.1. EL GRAN ENEMIGO

3.1.1. Enemigo número uno de la civilización moderna

3.2. JESÚS ANTE SU PROPIA MUERTE

3.2.1. El primero de los datos es la conciencia que Jesús tiene y que siente mejor que nadie la multitud de los que el escuchan, de ser uno más en las lista de los profetas.

3.2.2. En segundo lugar están sus ideas religiosas. Jesús no podía desconocer qué, predicando lo que predicaba, desencadenaría la violencia de sus enemigos. Sabía que, conforme a la prescripción mosaica (Ex 31, 14; 35 1-2), quién traspasaba el sábado debía ser condenado a muerte.

3.2.3. Jesús vuelve a pisar terreno peligros en su solidaridad con los pecadores. Su apuesta por los publicanos, las pecadoras, los hombres de la tierra, tenía que traerle inevitablemente, la confrontación con los poderosos y los observadores de la ley.

3.3. LA RESPUESTA DE JESÚS A LA MUERTE

3.3.1. Para Jesús la muerte continúa siendo terrible y no deseable.

3.3.2. Jesús considera que el dolor de la muerte es, en todo caso, inferior a la voluntad del Padre y a la realización de la propia tarea.

3.3.3. No está dispuesto a pagar cualquier precio para comprar su supervivencia.