PAUTAS DE HIDRATACION

Pautas de hidratacion Ivan Garcia

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PAUTAS DE HIDRATACION por Mind Map: PAUTAS DE HIDRATACION

1. Las nuevas pautas de rehidratación intravenosa “rápida” consisten en la infusión del déficit de agua y electrolitos en un corto periodo de tiempo.

1.1. Actualmente, existe gran variabilidad entre los distintos autores en la descripción de esta técnica. Los dos aspectos en los que existe mayor divergencia son:

1.1.1. -Tipo de suero que debe usarse.

1.1.1.1. Cuando se trata de una solución con una composición semejante a la del compartimento extracelular en cuanto a cantidad y tipo de solutos, hablaremos de solución de reemplazo ya que la usaremos para sustituir el volumen perdido en una deshidratación. Son soluciones isotónicas que pueden contener sólo sodio y cloro (ClNa 0, 9%, también llamado suero salino fisiológico) o también otros electrolitos como el potasio, calcio y/o magnesio y un precursor de bicarbonato como el lactato, capaz de compensar pequeñas alteraciones del pH Ringer lactato y sus modificaciones

1.1.1.2. En pacientes que no beben es preciso aportar el líquido y los electrolitos necesarios para cubrir las pérdidas fisiológicas diarias mediante una solución de mantenimiento. Son soluciones ricas en potasio y ligeramente hipotónicas

1.1.1.3. Cuando es preciso aportar a un paciente algún electrolito del que es deficitario, utilizar pequeños volúmenes de soluciones denominadas aditivos, como el cloruro potásico, el fosfato monopotásico, el gluconato cálcico o las solu­ciones de bicarbonato.

1.1.1.4. Si se necesita incrementar rápidamente el volumen intravascular o volemia, usaremos soluciones que atraigan líquido al interior de los vasos desde el intersticio y lo mantengan en ellos. Es lo que se conoce como expansores plasmáticos y los hay de dos tipos: los que actúan incrementando la presión osmótica (ClNa 7,5 % o hipertónico) y los que lo hacen aumentando la presión coloidosmótica

1.1.1.5. Cuando precisamos restituir agua al interior de las células tras una deshidratación grave, se utiliza soluciones hipotónicas, con menos solutos que el plasma, que se denominan diluyentes del plasma (glucosado 5 %, ClNa 0,45 %).

1.1.2. -La velocidad a la que debe infundirse el déficit

1.1.2.1. En cuanto al volumen de líquido que se administra en función del tiempo, existe una gran variabilidad entre los distintos autores.

1.2. Pautas de actuación

1.2.1. El 90 % de los pacientes en los que se utiliza fluidoterapia se halla en uno de estos tres supuestos

1.2.1.1. -Están deshidratados. -Van a ser intervenidos quirúrgicamente. -Están en estado de shock hipovolémico.

1.2.1.1.1. Tipo de fluido: En general, el déficit se halla en el espacio extracelular, por lo que escogeremos solución de reemplazo. Cuando terminemos de rehidratar, nuestro paciente habrá acumulado pérdidas fisiológicas (orina, heces, saliva…) que compensaremos con solución de mantenimiento. Si sigue habiendo pérdidas patológicas las compensaremos con solución de reemplazo. En pacientes anoréxicos o con diarreas, vómitos o poliuria el potasio estará bajo, por lo que es recomendable añadirlo a la solución de reemplazo (10 ml de ClK 2 M por litro de solución).

1.2.1.1.2. Problema a tratar: Son pacientes con un déficit de volumen por pérdidas de líquido patológicas (vómitos, diarreas, poliuria…) o por falta de consumo de líquido. Pueden padecer además déficits de potasio o hipoproteinemias que habrá que considerar.

1.2.1.1.3. Volumen: El volumen total a administrar en 24 h es la suma del déficit calculado, las pérdidas fisiológicas diarias y las nuevas pérdidas patológicas que puedan producirse

1.2.1.1.4. Velocidad. Cuanto más lento haya sido el proceso de deshidratación, más despacio deberemos rehidratar, pero como norma general repondremos el 50% del volumen total calculado para 24 h en 2-4 h y el resto en 20 h. Esto supone un ritmo de alrededor de 20 ml/kg/h en las primeras horas y de unos 5 a 10 ml/kg/h el resto del día, dependiendo de que haya o no pérdidas patológicas que considerar.

1.2.1.1.5. Vía. En general es preferible utilizar una vía parenteral. Reservaremos la vía oral para la fase de mantenimiento. De entre las posibles vías parenterales, lo mejor es utilizar la intravenosa, que es la más rápida y permite administrar cualquier tipo de solución, incluso los coloides. En pacientes pequeños, en los que es difícil conseguir canular un vaso, puede ser sustituida por la intraósea. Cuando no es posible hospitalizar al paciente todo el tiempo requerido para rehidratarlo, podemos administrar fluidos vía subcutánea o intraperitoneal, siempre y cuando se trate de una solución de reemplazo.