Factores conductuales que influyen en la salud del adulto joven

Factores conductuales que influyen en la salud del adulto joven

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Factores conductuales que influyen en la salud del adulto joven por Mind Map: Factores conductuales que influyen en la salud del adulto joven

1. Nutrición

1.1. “Somos lo que comemos”

1.2. La Organización Mundial de la Salud recomienda una dieta estilo mediterráneo rica en frutas, vegetales, granos enteros y grasas no saturadas.

1.2.1. Dicha dieta se asocia con un menor riesgo de una gran variedad de cánceres diferentes.

1.3. Obesidad

1.3.1. Las tendencias mundiales indican que la obesidad va en aumento, con una tasa promedio de prevalencia de aproximadamente 10 a 15%.

1.3.2. Como explicación a la epidemia de obesidad, los expertos señalan un incremento de los refrigerios, la disponibilidad de comidas rápidas económicas, las porciones demasiado grandes, las dietas altas en grasa, las tecnologías que ahorran trabajo y los hábitos recreativos sedentarios, como la televisión y las computadoras.

1.3.3. La obesidad puede conducir a la depresión y viceversa.

1.3.4. También implica riesgos de hipertensión, cardiopatía, apoplejía, diabetes, cálculos biliares, artritis y otros trastornos musculares y esqueléticos, y algunos tipos de cáncer, además de disminuir la calidad y duración de la vida.

1.3.5. Las personas que han realizado cambios en el estilo de vida (cambio en la dieta y ejercicio) o mediante tratamientos con fármacos han logrado la pérdida de peso durante dos o más años.

1.3.5.1. Pero a muchas personas les resulta difícil mantener esas pérdidas de peso por periodos más prolongados.

1.3.6. La cantidad de alimento consumido por la gente no sólo es resultado de cuánta hambre tenga; también influyen las señales del entorno .

1.3.6.1. Los estudios sugieren que la forma de modificar nuestro consumo de comida es cambiando el ambiente que nos rodea.

1.4. Trastornos alimenticios

1.4.1. Las tasas de prevalencia permanentes de los trastornos alimentarios son bajas, alrededor de 0.3 y 0.6%.

1.4.2. Los trastornos alimentarios más comunes son la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa .

1.4.2.1. Buena parte de quienes sufren trastornos alimentarios no reciben tratamiento.

1.4.3. Aunque se han obtenido buenos resultados con el uso de terapias cognitivo-conductuales en el tratamiento de los trastornos alimentarios, las tasas de éxito son bajas.

2. Actividad física

2.1. Ayuda a mantener un peso corporal deseable, construye músculos, fortalece el corazón y los pulmones, disminuye la presión sanguínea, protege contra las enfermedades del corazón, apoplejías, diabetes, distintos tipos de cáncer y osteoporosis; alivia la ansiedad y la depresión, y alarga la vida.

2.2. El ejercicio también se relaciona con el funcionamiento cognoscitivo.

2.2.1. Un cuerpo sano es una de las variables asociadas con la obtención y mantenimiento de una mente saludable.

2.3. La incorporación de más actividad física en la vida diaria —por ejemplo, caminar en lugar de conducir distancias cortas— puede ser tan eficaz como el ejercicio estructurado.

2.4. Los adultos de 18 a 64 años deberían realizar a la semana dos horas y 30 minutos de ejercicio moderado o 75 minutos de ejercicio vigoroso.

2.5. Las tendencias actuales sugieren que la obesidad y el sobrepeso seguirán siendo los principales factores de riesgo para la salud en los próximos años.

3. Estrés

3.1. La salud psicológica tiene impacto en la salud física y los niveles elevados de estrés crónico se relacionan con muy diversos problemas físicos e inmunológicos.

3.2. Existen diferencias individuales en la forma en que los adultos tempranos manejan el estrés.

3.2.1. El estrés puede llevar a los adultos a tratar de controlarlo por medio de conductas de riesgo como fumar o consumir alcohol.

3.2.2. Los universitarios estresados son más propensos a comer comida rápida o chatarra, a no dormir lo necesario y a no hacer el ejercicio suficiente.

3.3. Existen diferencias de género en la forma en que los adultos tempranos suelen manejar el estrés.

3.3.1. El afrontamiento se divide en dos categorías generales:

3.3.1.1. El afrontamiento enfocado en la emoción consiste en intentos por controlar las emociones asociadas con la experimentación de un evento particular por medio de tácticas como negarse a pensar en un problema o redefinir el hecho bajo una luz positiva.

3.3.1.2. El afrontamiento enfocado en el problema implica abordarlo directamente y desarrollar formas orientadas a la acción para manejar y cambiar una mala situación.

3.3.2. Las mujeres de edad universitaria son más proclives que los hombres de esa edad a emplear estrategias enfocadas en la emoción y, al mismo tiempo, a experimentar mayores niveles generales de estrés.

3.4. Los individuos que estaban seguros de sus relaciones con los demás experimentaban menos estrés interpersonal y empleaban estilos de afrontamiento más adaptados.

4. Sueño

4.1. La época entre los veinte y los treinta es de mucha actividad, por lo muchos adultos emergentes y tempranos a menudo no duerman lo suficiente.

4.2. Entre los universitarios, el estrés de la vida familiar unido al que genera la actividad académica se asocia con altos niveles de insomnio.

4.3. La privación de sueño no sólo afecta la salud, sino también el funcionamiento cognoscitivo, emocional y social.

4.3.1. Las personas son más propensos a cometer errores, a impacientarse o exasperarse cuando tienen que esperar, o a molestarse con sus hijos u otras personas.

4.3.2. Los deterioros en el desempeño relacionados con una privación de sueño incluso parcial son similares a los que se encuentran después de ingerir alcohol

4.3.3. La falta de sueño tiende a dañar el aprendizaje verbal, algunos aspectos de la memoria, la toma de decisiones de alto nivel y la articulación del habla, así como a incrementar las distracciones.

4.3.4. La privación crónica de sueño (menos de seis horas de sueño cada noche durante tres o más noches) puede afectar gravemente el desempeño cognoscitivo; y ha sido relacionada con la depresión, y el insomnio y con el riesgo de la depresión posparto.

4.4. Un sueño adecuado mejora el aprendizaje de habilidades motoras complejas y consolida el aprendizaje previo.

4.5. Una siesta corta puede prevenir el agotamiento, es decir, la saturación excesiva de los sistemas de procesamiento perceptual del cerebro.

5. Tabaquismo

5.1. Fumar está ligada con enfermedades como el cáncer de pulmón, sino también con mayores riesgos de cardiopatía, apoplejía y enfermedad pulmonar crónica

5.2. La exposición pasiva al humo de segunda mano ocasiona problemas circulatorios e incrementa el riesgo de enfermedad cardiovascular, y puede aumentar el riesgo de cáncer cervical.

5.3. Los adultos emergentes son más propensos a fumar que cualquier otro grupo de edad. Más de 40% de las personas de 21 a 25 años informan que fuman cigarrillos

5.3.1. ¿Por qué fuma tanta gente?

5.3.1.1. En primer lugar, fumar es adictivo.

5.3.1.2. En segundo lugar, la tendencia a la adicción puede ser genética y ciertos genes pueden afectar la capacidad para dejar el hábito.

5.3.1.3. El tabaquismo tiene también una fuerte asociación con el nivel socioeconómico; los adultos con una educación inferior a la preparatoria tienen una probabilidad tres veces mayor de ser fumadores que los que tienen una licenciatura o un grado superior.

5.4. Las gomas de mascar, los parches y los aerosoles e inhaladores nasales con nicotina, en especial cuando se combinan con terapia, pueden ayudar a las personas adictas a reducir el consumo de manera gradual y segura.

5.4.1. También puede ser de ayuda el consumo de fármacos que ayudan a controlar el antojo sin el suministro de nicotina.

5.5. Sólo entre 4 y 7% de los fumadores logra dejar el cigarro de manera definitiva en cualquier intento, aunque los medicamentos pueden aumentar la tasa de éxito de seis meses en aproximadamente 25 a 33%

5.5.1. Muchos fumadores requieren múltiples intentos para dejar el hábito.

6. Consumo de alcohol

6.1. El consumo de bebidas alcohólicas alcanza su punto más alto en la adultez emergente. Entre los adultos de 18 a 25 años, aproximadamente 57% de las mujeres y 65% de los hombres consumen alcohol

6.1.1. La publicidad asocia el licor, la cerveza y el vino con la buena vida y con ser una persona mayor.

6.2. La universidad es el tiempo y lugar principal para ingerir bebidas alcohólicas, y los universitarios suelen beber con más frecuencia y en exceso que sus pares que no asisten a la universidad.

6.2.1. En 2007, casi 64% de los estudiantes universitarios de tiempo completo de 18 a 20 años había consumido alcohol el mes anterior; 17.2% de manera considerable y alrededor de 43.6% de manera excesiva

6.3. El consumo excesivo de alcohol puede producir cirrosis hepática, otras enfermedades gastrointestinales (incluyendo úlceras), pancreáticas, ciertos tipos de cáncer, insuficiencia cardiaca, apoplejía, daño al sistema nervioso, psicosis y otros problemas médicos.

6.4. El consumo de alcohol se asocia con otros riesgos característicos de la adultez emergente, como los accidentes automovilísticos, los delitos, la infección por VIH, el consumo de drogas ilícitas y tabaco y la probabilidad de cometer ataques sexuales.

6.5. El consumo abusivo de alcohol se define:

6.5.1. En el caso de los hombres, como la ingesta de más de 14 copas a la semana o cuatro copas en un solo día.

6.5.2. En el caso de las mujeres, como la ingesta de más de siete tragos a la semana o tres en un solo día.

6.5.3. Aproximadamente tres de cada 10 personas son bebedores en riesgo.

6.6. Existen variables individuales que influyen en la probabilidad del consumo de alcohol.

6.6.1. Por ejemplo, la raza y origen étnico pueden incidir en los patrones de consumo de alcohol.

6.7. También el género tiene impacto en los patrones de consumo, siendo las mujeres las que por lo general consumen menos alcohol en total y quienes muestran niveles más bajos de consumo excesivo.

6.7.1. Sin embargo, al parecer se está dando una reducción en esta brecha de género en el consumo de alcohol.