2. Cómo se percibía a la Razón y la Fe en el medioevo
3. ha influido el pensamiento de Tomas de Aquino y San Agustín en el cristianismo actual
4. las características del pensamiento eran la cohesión de las creencias heredadas de la filosofía clásica con los dogmas del cristianismo, aunque también hubo aportes muy importantes de las creencias judías e islámicas
5. Se percibía como que la fe es clave en el pensamiento converso de la filosofía. La fe, que no requiere justificación externa para explicarse, es el fundamento de la razón. Tal y como explica en Confesiones, fue la inspiración divina la que lo condujo a él mismo a la fe y esta la que puso fin a largos años de dudas y búsqueda infructuosa de la verdad.
6. Tomás de Aquino: El aporto una idea innovadora a las iglesias cristianas como sus ideologías el se encargaba de dar a conocer la verdad divina, es decir, la verdad por antonomasia. Entre sus escritos, destaca la Suma teológica, una apología de la fe cristiana, y la Suma contra gentiles, dedicada a la refutación de “los errores de los infieles”. Era un polemista temible por el rigor de sus argumentos, pero también por su extraordinaria confianza en sí mismo.
7. San agustín: La intención de Agustín era explicar sus propias creencias religiosas cristianas de forma racional. Podemos decir que tomó el idioma cristiano y lo intentó traducir al idioma platónico. Por lo tanto la filosofía agustiniana tiene como fuente sus problemas existenciales pero se expresa por medio de conceptos griegos y neoplatónicos. Alma cristiana y ropaje judo-griego.
8. El conocimiento del hombre como un ser en relación con la divinidad
9. El pensamiento de Tomás de Aquino
10. Ellos lo tomaban como un fenómeno y lo intentaron estudiar durante gran parte del tiempo medieval su conocimiento fue el de un dios y pues a partir de ese conocimiento se formaron unas religiones una de ellas el cristianismo bueno su conocimiento principal provenía de las creencias judías e islámicas
11. Santo Tomás como pensador cristiano y teólogo considera que Dios es el Bien Supremo, por ello la ética y la vida humana tienen como referencia última a Dios, que es el mayor Bien, por encima de los bienes particulares de este mundo (es conveniente recordar la cuarta vía). El hombre puede encaminar su vida hacia la virtud y hacia Dios, obrando bien; pero también puede obrar mal (desde un punto de vista moral) porque tiene libertad o libre albedrío