1. La más eficaz es la estructura clásica de toda redacción (introducción, nudo y desenlace) a su vez, desmenuzable en distintos pasos. Por tanto, selecciona tus ideas, el objetivo que persiguen, asígnales los datos que les corresponda (tablas, gráficos, recuadros…) y comienza a redactar siguiendo la estructura definida.
1.1. ¿Cuánto escribir?
1.1.1. No hay un número de páginas exacto ni para cada capítulo ni para el informe. Cada uno aporta su propia información y en función de eso hay que redactarlo. El objetivo de ser breve pero explicativo debe ser constante. En los informes, el rango de importancia de la información es de menor a mayor. Siempre se empieza por un orden cronológico y secuencial hasta finalizar con unos resultados y conclusiones espectaculares.
2. La redacción es esencial para comunicarnos de una manera escrita, ya que de por medio va el lenguaje. Siendo el objetivo hacer llegar el mensaje de un emisor a un receptor. El informe es el tipo de documento que puede incluir información persuasiva haciendo que estos sean de carácter informativos e interesantes o relevantes para el lector.
2.1. Tipos de informes:
2.1.1. Expositivos: en estos informes su autor no introduce ninguna interpretación ni análisis sobre el hecho a analizar, se limita simplemente a narrarlo o exponerlo. Además, tampoco suelen incluir recomendaciones ni conclusiones. En sus primeros párrafos se presenta la situación previa para que los receptores comprendan mejor la información posterior.
2.1.2. Interpretativos: estos informes buscan dejar en claro el alcance y sentido que tendrá un determinado concepto o hecho. Estos informes por lo tanto sí incluyen conclusiones y recomendaciones sobre los hechos analizados. Son por esto una herramienta muy importante para la entidad a la hora de tomar ciertas decisiones.
2.1.3. Demostrativos: en este tipo de informes debe dejar muy en claro qué corresponde a la opinión de su autor y qué no. Además, se deben señalas con total precisión las distintas etapas que llevaron al emisor a dictaminar determinadas proposiciones.
2.2. Otros tipos:
2.2.1. Persuasivos: el emisor busca convencer a quienes reciban el informe de que tome ciertas decisiones. Para que esto se cumpla, debe incluirse un plan de acción que convenza al receptor de que la vía propuesta será la más adecuada.
2.2.2. Expositivos: son los textos que narran un hecho sin análisis ni interpretación del autor, por tanto, no realizan conclusiones ni recomendaciones. En este tipo de informes se incluyen antecedentes para facilitar la comprensión de la información expresada. Por ejemplo, se puede narrar todo lo relacionado a una actividad específica, como la visita del presidente de una corporación a una sucursal ubicada en otro estado.
2.2.3. Analíticos: son los reportes que entran dentro de la categoría de los proyectos porque los mismos deben justificar las causas de una decisión o una acción realizada previamente. Por ejemplo, un análisis de estados financieros para determinar la capacidad de endeudamiento de una compañía.
2.2.4. Científicos: son los documentos que se basan en investigaciones realizadas previamente. Tomando en consideración datos validos que son analizados y presentados anexando gráficos, tablas de datos, imágenes, diagramas y todas las herramientas posibles para explicar los resultados.
2.2.5. Técnicos: son memorias técnicas que se realizan para organizaciones públicas o privadas donde se expone por escrito determinadas situaciones observadas de acuerdo una recolección previa de información, donde se pueden utilizar diversas técnicas como cuestionarios y observación directa.