1.1. Son una pluralidad de actos intencionales dirigidos hacia el descubrimiento de los valores. En esto consiste el hecho de que la persona sea un ser vulnerable a sus propios afectos, a los efectos de los demás.
1.2. Edith Stein distingue dos tipos de valores, los objetivos y subjetivos, los que manifiesta esa doble intencionalidad que los caracteriza.
1.3. La persona no es un ser pasivo respecto de la afectividad, sino que también frente a estas estas está dotada de libertad, puede entregarse a algún sentimiento, o abandonarse a él, y dejarse por él arrastrar, pero puede también cerrarse a él y no darle cabida dentro de sí.
1.4. Sin los valores no habría sentimientos.
2. Yo, Sí mismo, Persona
2.1. El yo humano es tal que su vida surge de la profunda oscuridad del alma.
2.2. entre el yo y el alma tampoco puede afirmarse que el yo se identifique con el alma. Es responsable porque es libre.
2.3. El comportamiento humano es teleológico, apunta siempre a un fin, a su vez tiene un poder configurador de la propia personalidad.
2.4. La estructura de la persona manifiesta que el hombre es responsable de sí mismo.
2.5. Se es más libre cuanto más responsable se es, la responsabilidad es lo que hace crecer a la libertad.
3. La dimensión Social
3.1. Lo primero es el origen generativo , el espacio y el tiempo en que se llegó a este mundo , la comunidad en que fue acogida.
3.2. el lenguaje está en relación con el ámbito social de la persona. Hay también un camino de regreso desde la persona al grupo social de pertenencia.
3.3. Cada persona contribuye a la autoconfiguración de esa comunidad, en tanto que realiza acciones que son los hilos que configuran el tejido social, a la autoconservación de esa comunidad.
4. Estructura de la Persona
4.1. Edith Stein distingue entre la vida animal y la vida espiritual-personal.
4.2. La persona no experimenta las impresiones sensibles como puros estímulos sensoriales, sino que a través de la percepción alcanza una cierta verdad.
4.3. La percepción y la reacción de la persona no es un mero pasivo respecto de la percepción, como tampoco de la acción.
5. Identidad y Libertad
5.1. La libertad es un atributo de la persona que, aunque sea desvelada en su comportamiento, se residencia en ella.
5.2. No todas las personas son igualmente libres en función de muchos de los condicionamientos que en ellas operan, entre los que se incluyen también el uso de la propia libertad que haya hecho esa persona con anterioridad.
5.3. Es igualmente cierto que puede haber un crecimiento irrestricto de la libertad personal, en función de lo que cada persona haga con ella.