¿Cómo sistematizar experiencias? Una propuesta metodológica

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¿Cómo sistematizar experiencias? Una propuesta metodológica por Mind Map: ¿Cómo sistematizar experiencias?  Una propuesta metodológica

1. El punto de partida: la experiencia

1.1. Haber participado en la(s) experiencia(s):Sostenemos que solo pueden sistematizar una experiencia quienes han formado parte de ella, y que no es posible que una persona totalmente ajena al proceso pretenda sistematizarla en nombre de quienes fueron sus principales protagonistas. En resumen, creemos que quienes han sido las personas que han vivido la experiencia son quienes deben ser las principales personas protagonistas de su sistematización

1.1.1. Contar con registros de la(s) experiencia(s):Toda experiencia que se vaya a sistematizar, es un proceso que ha transcurrido en el tiempo. A lo largo de su trayecto, se habrán realizado muchas y diferentes acciones, se habrán producido diversas situaciones, se habrán sentido y pensado múltiples cosas.

2. Formular un plan de sistematización

2.1. ¿Para qué queremos sistematizar? (Definir el objetivo): El objetivo de esta debe siempre responder a una necesidad y debe perseguir un fin útil. Si no tenemos claro el para qué nos va a ser útil hacer esta sistematización, lo más probable es que la dejemos de lado a medio camino.

2.1.1. ¿Qué experiencia(s) queremos sistematizar? (Delimitar el objeto):Aquí no se trata tanto de definir, como en el objetivo, sino de delimitar el campo de la experiencia en torno al que vamos a realizar el ejercicio sistematizador. Consiste, entonces, en escoger la experiencia concreta a sistematizar, claramente ubicada en los límites del espacio y del tiempo (es decir: dónde se realizó y en qué periodo).

2.1.1.1. ¿Qué aspectos centrales nos interesan más? (Precisar un eje de sistematización): Toda experiencia es tan enormemente rica en múltiples y diversos elementos que, incluso teniendo un objetivo definido y un objeto delimitado en lugar y tiempo, aun así será necesario precisar más el enfoque que se le quiere dar a la sistematización, para no dispersarse. Ése es el papel del eje de sistematización: concentrar el foco de atención en torno al aspecto o aspectos centrales que, como un hilo conductor, cruzan el trayecto de la experiencia.

2.1.1.1.1. ¿Qué fuentes de información tenemos y cuáles necesitamos? Llegados a este punto y habiendo estructurado nuestro objetivo, objeto y eje de la sistematización, es importante proceder a identificar los registros con los que se cuenta, de tal manera que podamos saber si ellos nos permitirán o no acceder a la información que hará posible que arribemos a los resultados esperados

3. La recuperación del proceso vivido

3.1. Reconstruir la historia de la experiencia:Se trata de tener una visión detallada y global de los principales acontecimientos que se fueron sucediendo en el trayecto de la experiencia, por lo general expuestos de manera cronológica.

3.1.1. Ordenar y clasificar la información: A partir de esa visión general del proceso vivido, se trata ahora de avanzar hacia la organización y ubicación de los distintos aspectos o componentes del proceso. Aquí es donde la precisión del eje de sistematización nos va a ser de suma utilidad, pues nos dará la pauta de cuáles componentes debemos tomar en cuenta.

4. Las reflexiones de fondo

4.1. Procesos de análisis, síntesis e interrelaciones:Para realizar este proceso será necesario, por ejemplo, trabajar por separado los distintos componentes de la globalidad de la experiencia, es decir, hacer un esfuerzo analítico: analizar el comportamiento de cada aspecto por separado (ver sus coherencias e incoherencias internas; continuidades y discontinuidades; secuencias y rupturas; características asumidas a lo largo del tiempo; etc.).

4.1.1. Interpretación crítica:A partir de lo anterior, podremos ubicar las tensiones y contradicciones principales que marcaron los distintos componentes del proceso y su interrelación. Gracias a ello podemos ir vinculando las particularidades y el conjunto, los aspectos similares y los diferentes; podemos interrelacionar los componentes personales con aquellos que son colectivos, ver las interacciones entre los sujetos (sus intenciones, acciones, pensares y sentires) y comenzar a preguntarnos por las causas de lo sucedido o ir descubriendo el sentido de fondo que ha marcado la experiencia.

4.1.1.1. Identificación de aprendizajesLas conceptualizaciones que realicemos, por tanto, nos deben posibilitar entender o explicitar la lógica de la experiencia y también a construir su sentido, su significación. Por ello, estaremos luego en capacidad de confrontar la interpretación de nuestra particular experiencia con otras experiencias y con otras formulaciones teóricas. Habremos producido, en este ejercicio colectivo, nuevos conocimientos provenientes de la teorización sobre nuestras experiencias y desde nuestras experiencias, pero también habremos generado sensibilidades nuevas y otras formas de percepción que antes no teníamos. Por eso es que la sistematización de experiencias puede generar aprendizajes y capacidades transformadoras en las personas que la hacemos:

5. Los puntos de llegada

5.1. Formular conclusiones, recomendaciones y propuestas:Toda la reflexión realizada en los momentos anteriores, deberá dar por resultado la formulación –lo más clara y consistente posible– de conclusiones, tanto teóricas como prácticas, así como de los principales aprendizajes obtenidos gracias a la interpretación crítica.

5.1.1. Estrategia para comunicar los aprendizajes y las proyecciones:Por último, será indispensable compartir con otras personas estas conclusiones de tal forma que los principales aprendizajes no solo queden en quienes vivimos la experiencia y participamos del proceso de sistematización. Valdrá la pena dedicar un tiempo importante a esta tarea porque, de otro modo, la riqueza de todo el proceso de sistematización se limitaría al grupo que la realizó.