1. Se puede encontrar verdadero placer en Cristo
1.1. La comunión con Dios y el amor a él, la práctica de la santidad, la destrucción del pecado, todos son agradables. La lectura de la Palabra de Dios no fascinará la imaginación ni inflamará las pasiones como los ficticios libros de fantasía, sino que suaviza, ablanda, eleva y santifica el corazón. Cuando están en dificultades, cuando son asaltados por fieras tentaciones, tienen el privilegio de la oración.
2. Capítulo 70—Precauciones y consejos
2.1. Ha de instruirse a los ignorantes
2.1.1. No importa cuán elevada sea la profesión que haga una persona, los que están dispuestos a entrar en complacencias con la concupiscencia de la carne no pueden ser cristianos.
2.2. Una exhortación a una hija consentida
2.2.1. Se ha hecho daño leyendo relatos de amor y romances y su mente ha sido fascinada con pensamientos impuros. Su imaginación se ha corrompido hasta el punto de que parece no tener poder para dominar sus pensamientos. Satanás la lleva cautiva a su placer.
2.3. Satanás trabaja mientras los padres duermen
2.3.1. Los padres duermen y no saben que Satanás ha plantado su bandera infernal en su propio hogar. Los hijos están infatuados con un sentimentalismo enfermizo y la verdad no tiene poder para corregir lo equivocado.
3. Capítulo 71—La vigilancia y ayuda paternales
3.1. Los padres deben enseñar el dominio propio desde la infancia
3.1.1. Debiéramos mostrarles que no importa cuáles sean los argumentos que empleen las personas corruptas para aquietar sus justos temores e inducirlos a seguir complaciendo ese hábito pernicioso, cualquiera que sea su pretexto, son sus enemigos y son los agentes del Diablo.
3.2. Vigilad las compañías de los hijos
3.2.1. Resguardadlos, como deben hacerlo las madres fieles, para que no se contaminen asociándose con cualquier joven. Conservadlos, como joyas preciosas, de la influencia corruptora de este siglo.
3.3. Dios no dejará que perezcan los arrepentidos
3.3.1. Cuando Satanás vea que está perdiendo el dominio de la mente de vuestros hijos, los tentará fuertemente y procurará atarlos para que continúen con la práctica de este vicio seductor. Pero con un firme propósito deben resistir las tentaciones de Satanás de complacer las pasiones animales porque son pecado contra Dios.
4. Capítulo 72—La batalla por la reforma
4.1. Deben dominarse los pensamientos
4.1.1. Una vez que se ha establecido, es casi imposible romper con un hábito tal y dirigir los pensamientos a temas puros, santos y elevadores, tienen que convertirse en un fiel centinela que vigile sus ojos, oídos y todos sus sentidos si desea dominar su mente e impedir que vanos y corruptos pensamientos mancillen su alma.
4.2. Evitad la inactividad unida al estudio excesivo
4.2.1. “La soberbia, la hartura de pan, y el reposo próspero” son enemigos tan fatales del progreso humano en esta generación, como cuando causaron la destrucción de Sodoma. Los maestros deberían comprender estas cosas e instruir a los alumnos en estos ramos.
5. Se viola el 6to mandamiento
5.1. Quitarse instantáneamente la vida no es un pecado mayor a la vista del cielo que destruirla gradual y seguramente. Las personas que se acarrean un decaimiento seguro debido a su mal proceder, sufrirán el castigo aquí y si no se arrepienten plenamente, no serán admitidas en el cielo del más allá tan ciertamente como no lo será el que destruye su vida instantáneamente.
5.2. La práctica de hábitos secretos ciertamente destruye las fuerzas vitales del organismo. Toda acción innecesaria de algo vital será seguida por su correspondiente depresión.
6. Capítulo 68—Predominio de vicios corruptores
6.1. Muchos de los jóvenes buscan ansiosamente libros. Leen todo lo que pueden obtener. Los relatos de amor provocativos y las láminas impuras tienen una influencia corruptora.
6.2. Por cuanto abunda la iniquidad, el amor de muchos se enfría. Esto se refiere a los que profesan seguir a Cristo. Afectados, sin que ello sea necesario, por la iniquidad prevaleciente, se apartan de Dios.
6.3. La concupiscencia de los ojos y las pasiones corruptas se despiertan por lo que se contempla y por lo que se lee. El corazón se corrompe por la imaginación.
6.4. Tienen poco dominio propio y se excitan y enojan por el más pequeño motivo. Muchísimos, de todas las edades y circunstancias de la vida, no tienen principios ni conciencia, y con sus hábitos de haraganería y despilfarro se hunden en el vicio.
6.5. Los problemas de la masturbación
6.5.1. Jóvenes y niños de ambos sexos participan de la contaminación moral y practican el asqueroso vicio solitario destructor de cuerpo y alma.
6.5.2. La corrupción moral ha hecho más que cualquier otro mal para causar la degeneración de la raza humana. Su práctica se ha extendido alarmantemente y provoca enfermedades de casi cualquier descripción.
6.6. El conocimiento del vicio es difundido por sus víctimas
6.6.1. Los que se han entregado plenamente a este vicio destructor del alma y del cuerpo rara vez pueden descansar hasta que su carga del vicio secreto es pasada a aquellos con quienes se relacionan. I
7. Capítulo 69—Efectos de prácticas dañinas
7.1. La religión formal no es eficiente
7.1.1. Algunos que profesan ser seguidores de Cristo saben que están pecando contra Dios y arruinando su salud, y sin embargo están esclavizados en sus propias pasiones corruptas.
7.2. Se corta la comunicación con el Cielo
7.2.1. Los solemnes mensajes del cielo no pueden impresionar con fuerza el corazón que no está fortificado contra la práctica de este vicio degradante. Los nervios sensibles del cerebro han perdido su tonicidad por la excitación mórbida destinada a satisfacer un deseo antinatural de complacencia sensual. Los nervios del cerebro que relacionan todo el organismo entre sí son el único medio por el cual el cielo puede comunicarse con el hombre y afectan su vida más íntima.
7.3. La mente puede ser fortalecida contra la tentación
7.3.1. Si la mente estuviera acostumbrada a contemplar temas elevados, si la imaginación estuviera preparada para contemplar cosas puras y santas, estaría fortalecida contra la tentación