1. Aristóteles
1.1. Aristóteles expone sus reflexiones éticas en la "Ética a Nicómaco", fundamentalmente. Sus otras dos obras sobre el tema son la "Ética a Eudemo", que recoge elementos de la reflexión aristotélica de su período de juventud y, por lo tanto, anteriores a la teoría de la sustancia, por lo que contienen algunos vestigios de platonismo.
1.1.1. A diferencia de él, Aristóteles es un escéptico ante el politeísmo que piensa que el ser humano no tiene alma inmortal y que solo existen seres hile mórficos excepto el primer motor inmóvil.
1.1.2. Aristóteles cree en el mundo físico hile mórfico y en un ser metafísico de forma pura. Su conocimiento es racional, descubriendo la necesariedad de lo universal. Su ciencia más importante es la lógica, ciencias naturales y metafísica.
2. Santo Tomás
2.1. Tomás de Aquino, de acuerdo con las líneas generales de su pensamiento sobre el ser humano, el mundo y Dios, intenta conjugar los planteamientos filosóficos propios y de Aristóteles, con sus creencias religiosas y el contenido de la teología cristiana, para dar una visión de cómo debe ser la vida humana para alcanzar el bien y llevar una vida virtuosa.
2.1.1. Tomás de Aquino es monoteísta, un cristiano católico que cree en el alma inmortal que consigue la resurrección, en el juicio final, en el cielo celestial y en que solo el alma pura y salvada contemplará a Dios.
2.1.2. Tomás de Aquino piensa que el primer motor inmóvil es Dios y llega a esa deducción a través de las cinco vías. Dice que solo existen seres contingente y un ser absolutamente necesario. Su ciencia más importante es la ética y teología.