1. Antecedentes históricos.
1.1. El origen filosófico de la esta nueva tendencia se remonta a mediados del siglo XIX y tiene en Paris, con sus escépticos post-revolucionarios (Bichat, Magendie, etc.) su punto de partida. El nuevo paradigma que esta nueva corriente impone se sustenta en una concepción de la medicina teórica basada en la experimentación y una medicina práctica basada en la verificación o validación. Hasta llegar a este nuevo paradigma la ciencia médica tuvo que recorrer un largo camino. Para la medicina Aristotélica, el conocimiento en la práctica médica no puede ser nunca cierto sino sólo probable, entendiendo como probabilidad aquella opinión (doxa) que defienden las gentes más sabias y expertas (probabilidad subjetiva de hoy en día).
1.2. El origen tecnológico, un poderoso germen del ulterior desarrollo de la MBE fue la Escuela de Medicina de la Universidad McMaster en Hamilton, Ontario, Canadá. A finales de los años sesenta se comenzó a desarrollar en esta Universidad, un programa educativo interdisciplinario centrado en la resolución de problemas individuales. Este tipo de aprendizaje desarrolla, como después veremos, una metodología muy similar a la propia de la MBE: identificación del problema, búsqueda de información sobre el mismo, y resolución del problema en consonancia con la información recogida.
2. Límite y críticas a la Medicina basada en pruebas
2.1. Limite La revolución en la tecnología de acceso a la información ha sido la que ha permitido llevar hacia delante la implantación de la metodología de la MBE. Hoy tenemos un gran ejemplo en esta metodología y es el manejo de la pandemia del COVID-19, el cual se viene manejando los tratamientos basado en muchas partes sobre este método, ya que los médicos y científicos no tenían ninguna información acerca de este virus y por lo tanto ningún tipo de tratamiento el cual hoy ya se hablan de algunos como la trasfusión de plasma, el tratamiento que hoy en día un médico Colombiano barranquillero patento y el invima en los últimos días dio su aval para el uso, entre otros. Aunque aún no se ha demostrado de manera concreta que sus resultados sean efectivos en un gran porcentaje, otros profesionales manejan profilaxis con invermectina y otros medicamentos, no podemos desmentir o asegurar que sean los procesos indicados para tal manejo.
2.2. Criticas Se ha postulado por parte de algunos detractores, que la MBE genera un mayor gasto sanitario. Es difícil mantener esta afirmación hoy en día. La tecnología necesaria para su uso está prácticamente generalizada en los centros sanitarios (si bien con deficiencias y estrecheces, en muchos casos), y no cabe duda de que una mejor selección en los estudios complementarios y en la aplicación de los tratamientos, redundará en un mejor resultado para el paciente y para el sistema sanitario. Sólo es un problema de formación y no de economía. La MBE es en la actualidad un instrumento apropiado para hacer frente a esta última cuestión, y su implantación es ya una obligación para el profesional de la salud, que terminará viendo su ejercicio como algo natural, consustancial a su profesión. Las observaciones personales, tan frecuentemente expresadas «en mi experiencia» irán perdiendo peso por la información sistematizada obtenida de la comunidad científica.
3. ESTUDIANTE: MARCELA SILVA VEGA MATERIA: EPIDEMIOLOGIA Y MEDICINA LABORAL BIBLIOGRAFIA 1. Guyat G. Preface. En: Guyatt G, Rennie D (eds.) User's Guide to the Medical Literature. Essentials of Evidenced Medicine Clinical Practice. AMA Press, EE.UU. 2002. [ Links ] 2. Sackett DL, Rosenberg W, Muir JA, Haynes RB, Richardson WS. Evidence based medicine: what it is and what it isn't. BMJ 1996;312:71-2. [ Links ] 3. Ortiz Z, García Dieguez M, Laffaire M. Medicina Basada en la Evidencia. Boletín de Academia de Medicina de Buenos Aires. bvs.insp.mx/componen/mbevid/bibcoch/ doc/MBE. [ Links ] 4. Gracia D. Medicina basada en la evidencia: aspectos éticos. Bioética 2000;8:1. www.cfm.org.br/revista/bio1v8/simpo3.htm [ Links ] 5. Sackett DL, Rosenberg W, Muir JA, Haynes RB, Richardson WS. Evidence based medicine: what it is and what it isn't. BMJ 1996;312:71-2.
4. La Medicina basada en la Evidencia (MBE), término acuñado por Gordon Guyatt, se define como un proceso cuyo objetivo es el de obtener y aplicar la mejor evidencia científica en el ejercicio de la práctica médica cotidiana.
5. Metodología de la MBE
5.1. La mayor competencia se puede reflejar de muchas maneras, pero sobre todo en la realización de diagnósticos más efectivos y eficientes (evitando la multiplicación de estudios innecesarios, que vemos tan habitualmente), y en un trato humano que contemple los problemas, derechos y preferencias del paciente a la hora de tomar decisiones clínicas sobre su cuidado. La metodología a utilizar para el desarrollo de la MBE debe seguir al menos cuatro pasos:
5.1.1. 1. Formular de manera precisa una pregunta a partir del problema clínico del paciente Consiste en convertir los interrogantes que surgen durante la historia clínica y la exploración, y que percibimos como necesidades de información, en una pregunta, simple y claramente definida. Lógicamente estos interrogantes pueden afectar al diagnóstico, técnicas complementarias del mismo, tratamiento, pronóstico, etc.
5.1.2. 2. Localizar las pruebas disponibles en la literatura, siguiendo una estrategia La búsqueda de la literatura relevante a la pregunta se realiza en bases de datos bibliográficas, de las cuales la más utilizada y conocida es MEDLINE. Hoy en día se puede acceder fácilmente a esta base de datos a través de Internet (Pubmed). Con la ayuda de estrategias de búsqueda apropiadas se puede obtener información (parcial o completa) de manera rápida y sencilla.
5.1.3. 3. Evaluación crítica de la evidencia Tras la selección y lectura de un trabajo con el que se pretende dar respuesta al interrogante clínico planteado, deberemos plantearnos el grado de validez de los resultados obtenidos. Por un lado, deberemos tener en cuenta la validez interna del trabajo, es decir hasta qué punto los resultados del estudio reflejan la realidad de la población estudiada; de otra parte deberemos tener en consideración su validez externa, es decir, la posibilidad de extrapolar los resultados del estudio a poblaciones diferentes a la que se realizó.
5.1.4. 4. Aplicación de las conclusiones de esta evaluación a la práctica La información obtenida tras la consulta de revisiones sistemáticas, debe ser individualizada para el contexto personal del enfermo que generó el interrogante. Por ejemplo, si la mejor prueba de diagnóstico de imagen para un tumor de parótida es la resonancia magnética, pero por nuestra historia clínica sabemos que el enfermo padece claustrofobia, la solicitud por nuestra parte de este estudio complementario retardará un diagnóstico de manera imprudente. Vuelve a ponerse de manifiesto con este ejemplo, que la MBE también depende de forma importante de la experiencia y habilidad clínica del profesional que la desarrolla.