FELICIDAD Y BIENESTAR SUBJETIVO DE LA PSICOLOGÍA POSITIVA.

Comienza Ya. Es Gratis
ó regístrate con tu dirección de correo electrónico
FELICIDAD Y BIENESTAR SUBJETIVO DE LA PSICOLOGÍA POSITIVA. por Mind Map: FELICIDAD Y BIENESTAR SUBJETIVO DE LA PSICOLOGÍA POSITIVA.

1. FELICIDAD. La felicidad podemos entenderla como ese estado que conjuga el bienestar y los sentimientos positivos y que lleva a la persona a sentirse autorrealizada, y a posicionarse con una actitud diferente ante la vida.

1.1. De la Sienra, (2007) hace una clasificación de las personas según la manera en que estas interpretan su felicidad, según este autor las personas se dividirían en tres grupos según sus conceptualizaciones de lo que representa la felicidad en sus vidas.

1.1.1. En el primero encontramos el grupo de los llamados superficiales, que está integrado por la gran mayoría, los integrantes de este grupo buscan la felicidad en los bienes sensibles, en la belleza ajena, en lo que llega a la mente por medio del cuerpo sensible.

1.1.2. En el segundo los que buscan la felicidad en sí mismos, en valores como la bondad, la certeza, la seguridad, la tranquilidad de ánimo, el amor, en la esperanza, en una palabra, en su belleza en cualquiera de las formas.

1.1.3. En el tercer grupo están los pensadores, aquellos que se complacen en la verdad absoluta, se entregan a ella, y en ella son felices, dentro de este tercer grupo está la minoría de las personas, ya que son muy pocos los seres humanos que encuentran su felicidad en la verdad absoluta, con sus altos y bajos, en la aceptación de la realidad en la que se desarrollan

1.2. En esencia, la felicidad potencia estados de bienestar.

1.3. Es paradójico observar como muchas personas que “lo tienen todo” (bienestar) suelen ser a menudo extremadamente infelices y que gente humilde, o extremadamente pobre, que vive en condiciones infrahumanas, con privaciones y penurias, comente su “felicidad” con alegría.

2. BIENESTAR. Puede definirse de manera general como un “concepto ligado a la percepción subjetiva que tiene un individuo respecto a los logros conseguidos por él, y su grado de satisfacción personal con sus acciones pasadas, presentes y futuras.” (Velásquez C., Carlos, Montgomery U., William, Montero L. 2008, p 141).

2.1. María Jahoda (1958) plantea el bienestar como el reflejo de un funcionamiento psicológico óptimo.

2.2. Carol Ryff (1989). plantea seis dimensiones básicas que delimitarían el bienestar, definiendo además los dos extremos, por una parte, el funcionamiento óptimo, y por otra, el funcionamiento deficitario. Las dimensiones son: Autoaceptación, Relaciones positivas, Autonomía, Dominio del entorno, Propósito en la vida, y Crecimiento personal.

2.3. Corey Keyes ha propuesto un modelo de dimensiones del bienestar que incluye como principal novedad lo que denomina “bienestar social” (Keyes y Lopez, 2002). En su modelo distingue tres diferentes ámbitos para operativizar la salud mental positiva: a) Bienestar subjetivo (alto afecto positivo y bajo afecto negativo, así como una elevada satisfacción vital), b) Bienestar psicológico (que incorpora las seis dimensiones propuestas en el modelo de Carol Ryff) y c) Bienestar social.

3. FELICIDAD/BIENESTAR.

3.1. Se habla de felicidad o bienestar en un mismo apartado porque estos dos conceptos son intercambiables en el marco de la cotidianidad, son términos que hacen mención a un mismo eje de emociones positivas en el ser humano, ante determinada situación o ante determinada realidad en la que se encuentra (Fierro, 2006).

3.2. El ser feliz no es un estado de ánimo, es una actitud constante y creemos que éste es un aspecto que podemos considerar como fundamental. Lo que denominamos felicidad es un concepto que puede resultar abstracto, que incluye estados de bienestar, pero no podemos decir que tener momentos placenteros nos convierta en seres felices.

3.3. La felicidad no consiste en no tener problemas, tampoco en la ausencia de dificultades, la felicidad no es algo que esté necesariamente fuera de nosotros. Precisamente es ahí donde consideramos hay que comenzar la búsqueda y donde sería deseable encontrarla, en nuestro interior.

3.4. Es fácil confundir la felicidad con el bienestar o con “estar contento”, por eso muchas personas tienden a equivocar el sentido de los bienes materiales en sus vidas, creyendo que les dará una “felicidad” que nunca encuentran.

3.4.1. María Jahoda (1958) sugiere que el elemento hedónico –el balance entre las emociones positivas y negativas– puede ser independiente del bienestar. Es decir, una persona podría sentirse plena de bienestar psicológico y experimentar frecuentes emociones negativas y pocas emociones positivas debido a las circunstancias (por ejemplo, trabajo con grandes retos y dificultades).

3.5. La teoría evolutivo - cibernética de la felicidad (Heylighen, 1992) Desde este enfoque se define la “felicidad pasajera” como el sentimiento agradable o la experiencia subjetiva del bienestar. La “felicidad duradera” corresponde entonces, al predominio de sentimientos agradables en un período prolongado.