Intervenciones de estilo de vida para la prevención y tratamiento de la hipertensiónpor Ale M Rivera
1. Hábitos dietéticos saludables
1.1. Así mismo, se recomienda el aumento en la ingesta de potasio. Estudios demuestran que pacientes que recibieron potasio suplementario obtuvieron menores cifras tensionales que los pacientes que no recibieron suplemento de potasio.
1.2. La restricción o disminución en el consumo de sodio y sal ha sido una medida adoptada que ha mostrado reducciones significativas de la tensión arterial de los pacientes ( hasta 7.7mmHg sistólica).
1.3. Un metaanálisis concluyó que tanto las dietas bajas en grasas (como la dieta Ornish) y bajas en carbohidratos (como como las dietas Atkins, South Beach o Zone) y en menor medida los que consisten en una ingesta moderada de todos los macronutrientes (como el DASH o el Mediterráneo dietas) disminuyen la PAS (5,1, 5,1 y 3,5 mmHg, respectivamente) y la PAD (3,2, 2,9 y 1,9 mmHg, respectivamente) a medio plazo (6 meses).
1.4. Xenobióticos. Con una alta prevalencia de comida rápida comidas, las dietas occidentalizadas pueden aumentar la exposición a xenobióticos como el bisfenol A. La exposición al bisfenol A se asocia con un aumento de la tensión arterial.
2. Ciclo circadiano
2.1. La desalineación circadiana durante 3 días puede aumentar la tensión arterial de 24 h debido a un aumento en PA nocturna (5,6 mmHg para PAS y 1,9 mmHg para DBP)
2.2. Alinear las comidas con ritmos circadianos al restringir la alimentación a los primeros horas resulta en niveles más bajos de tensión arterial, junto con otros beneficios cardio metabólicos como una mejor sensibilidad a la insulina, perfil lipídico en individuos con síndrome metabólico o prediabetes
3. Sueño
3.1. Estudios han relacionado que una menor cantidad de horas de sueño (<5 hrs) o mayor (>9 hrs) está asociado con un aumento en las cifras tensionales y aumenta la probabilidad de padecer hipertensión arterial.
4. Se recomienda tratamiento no farmacológico en pacientes con presión arterial elevada intermedia en un lapso de 3-6 meses antes de pasar a tratamiento farmacológico.
4.1. No se ha encontrado diferencias significativas entre diferentes tipos de ejercicio en reducción de la tensión arterial.
4.2. A mayor cantidad o intensidad de ejercicio físico menor riesgo de HAS.
4.3. Parte de cambios en el estilo de vida se incluye el ejercicio físico, Un análisis demostró que los pacientes que realizan actividad física de poca intensidad tuvieron una reducción del 6% de presentar HAS.
5. Mecanismos asociados a HAS
5.1. Estructura vascular: se ha asociado la disminución del diámetro capilar y el engrosamiento de la pared de los capilares con aumento de la tensión arterial. El ejercicio se ha relacionado con una disminución en el engrosamiento y el aumento del diámetro capilar.
5.2. Resistencia a la insulina: La resistencia a la insulina y la hiperinsulinemia consecuente, se ha asociado al aumento de la tensión arterial. El riesgo de padecer HAS en presencia de hiperinsulinemia sin tener obesidad es significativamente menor a comparación de los pacientes con hiperinsulinemia y obesidad.
5.3. Sistema renina- angiotensina- aldosterona: Juega un papel importante en la HAS. Estudios han demostrado que el ejercicio moderado reducen la concentración plasmática de renina lo que reduce la tensión arterial.
5.4. Obesidad: Asociado con mayor riesgo de HAS por compresión renal secundario a exceso de tejido adiposo visceral y actividad simpática renal que desencadena la activación del eje renina-angiotensina- aldosterona.
6. Estrés
6.1. La meditación como alternativa no farmacológica en el tratamiento del estrés ha tenido disminución en las cifras tensionales.
6.2. El aumento del estrés, trastornos de ansiedad y el sx de la bata blanca han tenido relevancia en el aumento de la tensión arterial.