1. LA ESENCIA DEL CONOCIMIENTO
1.1. El conocimiento representa una relación entre un sujeto y un objeto.
1.1.1. El verdadero problema del conocimiento consiste, por tanto, en el problema de la relación entre el sujeto y el objeto.
1.2. Soluciones prometafíscas
1.2.1. El objetivismo
1.2.1.1. El objeto determina al sujeto. Este ha de regirse por aquél.
1.2.1.2. El reino objetivo de las Ideas o esencias es, por decirlo así, el fundamento sobre el que descansa el edificio del conocimiento.
1.2.2. El subjetivismo
1.2.2.1. Trata de fundar el conocimiento humano en el sujeto.
1.2.2.1.1. Este se presenta como el punto de que pende la verdad del conocimiento humano.
1.3. Soluciones metafísicas
1.3.1. El realismo
1.3.1.1. Es aquella posición epistemológica según la cual hay cosas reales, independientes de la conciencia.
1.3.1.2. Tipos de realismo
1.3.1.2.1. Realismo ingenuo
1.3.1.2.2. Realismo natural
1.3.1.2.3. Realismo crítico
1.3.1.3. Argumentos que respaldan la tesis
1.3.1.3.1. Interindividualidad de los objetos de la percepción
1.3.1.3.2. Independencia de las percepciones respecto de la voluntad
1.3.1.3.3. Independencia de los objetos de la percepción respecto de nuestras percepciones
1.3.2. El idealismo
1.3.2.1. Éste sustenta la tesis de que no hay cosas reales, independientes de la conciencia.
1.3.2.1.1. Suprimidas las cosas reales, sólo quedan dos clases de objetos:
1.3.2.2. Tipos de idealismo
1.3.2.2.1. El idealismo objetivo o lógico
1.3.2.2.2. El idealismo subjetivo o psicológico
1.3.3. El fenomenalismo
1.3.3.1. Es la teoría según la cual no conocemos las cosas como son en sí, sino como nos aparecen.
1.3.3.2. Para el fenomenalismo hay cosas reales, pero no podemos conocer su esencia. Sólo podemos saber "que" las cosas son, pero no "lo que" son.
1.3.3.2.1. Niega también a las cosas las cualidades primarias, como la forma, la extensión, el movimiento y, por ende, todas las propiedades espaciales y temporales, y las desplaza a la conciencia.
1.4. Soluciones teológicas
1.4.1. La solución monista y panteísta
1.4.1.1. El sujeto y el objeto, el pensamiento y el ser, la conciencia y las cosas, sólo aparentemente son una dualidad; en realidad son una unidad.
1.4.2. La solución dualista y teísta
1.4.2.1. La conexión y el orden del universo descansan en una armonía establecida originariamente por Dios. En ella descansa también la concordancia del pensamiento y el ser, del sujeto y el objeto.
2. LAS ESPECIES DEL CONOCIMIENTO
2.1. El problema de la intuición y su historia
2.1.1. El conocimiento intuitivo consiste, como dice su nombre, en conocer viendo. Su peculiar índole consiste en que en él se aprehende inmediatamente el objeto, como ocurre sobre todo en la visión. Nadie podrá negar que hay un conocimiento semejante.
2.1.1.1. Aprehendemos de un modo inmediato, intuitivo, tanto lo inmediatamente dado, de que parte nuestro conocimiento, como los últimos principios que constituyen las bases del mismo.
2.1.2. Tipos de intuición
2.1.2.1. Intuición espiritual
2.1.2.1.1. Cuando se habla de la intuición no se piensa en esta intuición sensible, sino en una intuición no sensible, espiritual.
2.1.2.1.2. El ser espiritual del hombre presenta tres fuerzas fundamentales: el pensamiento, el sentimiento y la voluntad. El órgano cognoscente es, en la primera, la razón; en la segunda, el sentimiento; en la tercera, la voluntad.
2.1.2.2. Intuición material
2.1.2.2.1. Se trata del conocimiento de una realidad "material", de un objeto o un hecho suprasensible. Esta intuición material es la que llamamos intuición en sentido propio y riguroso.
2.1.2.2.2. Su diversidad está fundada en lo más hondo de la estructura psíquica del hombre.
2.2. Razón y sin razón del intuicionismo
2.2.1. En la esfera teórica, la intuición no puede pretender ser un medio de conocimiento autónomo, con los mismos derechos que el conocimiento racional‐discursivo. La razón tiene en este terreno la última palabra. Toda intuición ha de legitimarse ante el tribunal de la razón. Cuando los adversarios del intuicionismo exigen esto, están en su perfecto derecho.
2.2.1.1. En la esfera práctica, la intuición tiene en ésta una significación autónoma. Como seres que sentimos y queremos, la intuición es para nosotros el verdadero órgano de conocimiento. En tanto el intuicionismo no enseña otra cosa que ésta, la razón está de su parte.
2.2.2. Esferas de valor
2.2.2.1. Esfera estética
2.2.2.1.1. Los valores estéticos no pueden percibirse intelectual ni discursivamente, sino sólo emocional e intuitivamente.
2.2.2.2. Esfera ética
2.2.2.2.1. Cuando valoramos las intenciones y las acciones humanas, adjudicando a un hecho el predicado de "bueno", a otro el predicado de "malo", este juicio de valor tiene lugar, según una concepción muy difundida, por aplicación de una unidad de medida, de una norma moral, a las acciones correspondientes, que son medidas en cierto modo con ella.
2.2.2.2.2. Nuestros juicios morales de valor descansan, según esto, en un conocimiento discursivo‐racional.
2.2.2.3. Esfera religiosa
2.2.2.3.1. También hay en ella una concepción muy difundida que sostiene que el valor objeto de la vida religiosa, el objeto de la religión, sólo puede conocerse por vía discursivo‐racional. Pero la historia y la psicología de la religión demuestran, por el contrario, que la vivencia y la intuición también representan un papel sobresaliente en la esfera religiosa.
3. EL CRITERIO DE LA VERDAD
3.1. El concepto de la verdad
3.1.1. Se trata detener la certeza de que nuestros juicios de valor son verdaderos.
3.1.1.1. La verdad es la concordancia del pensamiento consigo mismo. Un juicio es verdadero cuando está formado con arreglo a las leyes y a las normas del pensamiento. La verdad significa, según esto, algo puramente formal; coincide con la corrección lógica.
3.1.2. Ante la posición epistemológica que Eduard Von Hartmann llama el "idealismo inconsecuente", la verdad del conocimiento sólo puede consistir en la producción correcta (conforme a las leyes) del objeto, esto es, en que el pensamiento concuerde con sus propias leyes.
3.1.3. El idealismo representa el intento de suprimir el dualismo del sujeto y el objeto en el problema del conocimiento y de estatuir un monismo epistemológico. El idealismo hace este intento, porque cree poder suprimir de este modo todas las dificultades inherentes al problema del conocimiento. Pues éstas le parecen tener su causa más profunda en dicho dualismo.
3.1.3.1. Pero esta interpretación monista del fenómeno del conocimiento violenta la realidad. Se funda en hacer valer una sola de las tres esferas a que toca el fenómeno del conocimiento, la lógica. Suprimiendo así, los aspectos psicológico y ontológico del fenómeno del conocimiento.
3.2. El criterio de la verdad
3.2.1. La ausencia de contradicción es, en efecto, un criterio de la verdad; pero no un criterio general, válido para todo el conocimiento, sino un criterio válido solamente para una clase determinada de conocimiento, para una esfera determinada de éste.
3.2.2. El pensamiento no se encuentra con objetos reales, sino con objetos mentales, ideales; permanece en cierto modo dentro de su propia esfera.
3.2.2.1. Pero este criterio fracasa tan pronto como no se trata de objetos ideales sino de objetos reales o de objetos de conciencia. Para este caso necesitamos buscar otros criterios de a verdad
3.2.3. Otro criterio de la verdad consiste en la presencia o realidad inmediata de un objeto. Según esto, son verdaderos todos los juicios que descansan en una presencia o realidad inmediata del objeto pensado.
3.2.4. Hay principios del conocimiento que no pueden reducirse a las leyes lógicas del pensamiento. Tal es, por ejemplo, el principio de causalidad.
4. POSIBILIDAD DEL CONOCIMIENTO
4.1. El dogmatismo
4.1.1. Es una posición epistemológica y es la posición primera y más antigua, tanto psicológica como históricamente
4.1.1.1. Para la cual aún no existe el problema del conocimiento, sino que supone la posibilidad y realidad del contacto entre sujeto y objeto y no ve que el conocimiento es por esencia una relación entre ambos.
4.1.2. En la Crítica de la razón pura, este se refiere a que "El dogmatismo es el proceder dogmático de la razón pura, sin la crítica de su propio poder".
4.1.3. Tipos de dogmatismos
4.1.3.1. Teórico o lógico
4.1.3.2. Ético o moral
4.1.3.3. Religioso
4.2. El escepticismo
4.2.1. En la historia de la filosofía el escepticismo se presenta como el antípoda del dogmatismo, ya que enseña que no hay ninguna verdad, siendo esta afirmación una contradicción en sí.
4.2.1.1. Esto debido a que afirma que el sujeto no puede aprehender el objeto. Y no puede llevar a cabo ningún acto de pensamiento. Tan pronto como lo hace, supone la posibilidad del conocimiento y se enreda en esa contradicción consigo mismo.
4.2.2. Su atención se dirige íntegramente a los factores subjetivos del conocimiento humano. Observa cómo todo conocimiento está influido por la índole del sujeto y de sus órganos de conocimiento, así como por circunstancias exteriores (medio, círculo cultural).
4.2.3. Tipos de escepticismo
4.2.3.1. Según el conocimiento
4.2.3.1.1. Conocimiento general
4.2.3.1.2. Conocimiento determinado
4.2.3.1.3. Conocimiento metafísico
4.2.3.2. Escepticismo metódico (método).
4.2.3.3. Escepticismo sistemático (posición de principio).
4.3. El subjetivismo
4.3.1. Limita la validez de la verdad al sujeto que conoce y juzga. Éste puede ser tanto el sujeto individual o el individuo humano, como el sujeto general o el género humano.
4.3.1.1. Por tanto, se contradice a sí mismo al afirmar que "Toda verdad es subjetiva" y que hay verdades supraindividuales pero no verdades universalmente válidas y ningún juicio es válido más que para el género humano. Pues en ese sentido la verdad para uno difiere con la verdad de otro y viceversa.
4.3.2. Tipos de subjetivismo
4.3.2.1. Individual
4.3.2.1.1. Un juicio es válido únicamente para el sujeto individual que lo formula.
4.3.2.2. General
4.3.2.2.1. Hay verdades supraindividuales pero no verdades universalmente válidas. Ningún juicio es válido más que para el género humano.
4.4. El relativismo
4.4.1. Afirma que no hay tampoco ninguna verdad absoluta, ninguna verdad universalmente válida; toda verdad es relativa, tiene sólo una validez limitada.
4.4.1.1. Por lo cual, la única verdad es relativa, siendo esta afirmación una contradicción, pues al decir que toda verdad es relativa, está convencido de que esta tesis reproduce una situación objetiva y es, por ende, válida para todos los sujetos pensantes.
4.4.2. Considera que todo conocimiento humano tiene influencia del medio y del espíritu del tiempo, la pertenencia a un determinado círculo cultural y los factores determinantes contenidos en él.
4.5. El pragmatismo
4.5.1. Según este, el hombre es un ser práctico, un ser de voluntad y acción, y su intelecto está íntegramente al servicio de su voluntad y de su acción.
4.5.1.1. Su verdad consiste en la congruencia de los pensamientos con los fines prácticos del hombre, en que aquéllos resulten útiles y provechosos para la conducta práctica de éste.
4.5.2. Su error fundamental es no ver la esfera lógica, en desconocer el valor propio, la autonomía del pensamiento humano.
4.6. El criticismo
4.6.1. Es la única posición justa porque es capaz de reconocer la teoría del conocimiento como una disciplina filosófica, independiente y fundamental.
4.6.2. Es una posición intermedia entre el dogmatismo y el escepticismo.
4.6.3. Comparte con el dogmatismo la fundamental confianza en la razón humana.
4.6.4. Está convencido de que es posible el conocimiento, de que hay una verdad.
4.6.5. Examina todas las afirmaciones de la razón humana y no acepta nada despreocupada‐ mente.
4.6.6. Dondequiera pregunta por los motivos y pide cuentas a la razón humana.
4.6.7. Su conducta no es dogmática ni escéptica sino reflexiva y crítica.
4.6.8. Es un término medio entre la temeridad dogmática y la desesperación escéptica.
4.6.9. Se enfoca en examinar todos los componentes.
5. ORIGEN DEL CONOCIMIENTO
5.1. La cuestión del origen del conocimiento humano puede tener tanto un sentido psicológico como un sentido lógico.
5.2. El racionalismo
5.2.1. Ve en el pensamiento, en la razón, la fuente principal del conocimiento humano, según el cual todo verdadero conocimiento posee necesidad lógica y validez universal.
5.2.1.1. Este ideal es exclusivista, como sacado de una forma determinada del conocimiento, del conocimiento matemático. Porque
5.2.1.2. Además, cree poder penetrar en la esfera metafísica por el camino del pensamiento puramente conceptual.
5.3. El empirismo
5.3.1. La significación del empirismo para la historia del problema del conocimiento consiste en haber señalado con energía la importancia de la experiencia frente al desdén del racionalismo por este factor del conocimiento. Pero el empirismo remplaza un extremo por otro, haciendo de la experiencia la única fuente del conocimiento.
5.3.2. Refiere que la única fuente del conocimiento humano es la experiencia. Por lo que la conciencia cognoscente no saca sus contenidos de la razón, sino exclusivamente de la experiencia.
5.3.2.1. Parte de los hechos concretos. Para justificar su posición acude a la evolución del pensamiento y del conocimiento humanos.
5.3.3. Distingue dos tipos de experiencia
5.3.3.1. Experiencia interna (percepción de sí mismo).
5.3.3.2. Experiencia externa.
5.4. El intelectualismo
5.4.1. Sostiene con el racionalismo que hay juicios lógicamente necesarios y universalmente válidos, y no sólo sobre los objetos ideales, sino también sobre los objetos reales.
5.4.2. El intelectualismo deriva el factor racional del empírico: todos los conceptos proceden, según él, de la experiencia.
5.5. El apriorismo
5.5.1. Rechaza del modo más resuelto semejante derivación.
5.5.2. El factor a priori no procede, según él, de la experiencia, sino del pensamiento, de la razón.
5.5.2.1. Ésta imprime en cierto modo las formas a priori a la materia empírica y constituye de esta suerte los objetos del conocimiento.
5.5.3. En el apriorismo, el pensamiento no se conduce receptiva y pasivamente frente a la experiencia, como en el intelectualismo, sino espontánea y activamente.