1. La tutoría y la asesoría
1.1. El tutor coadyuva a desarrollar las potencialidades de los alumnos, motiva y orienta su aprendizaje y propicia la independencia.
1.1.1. Propone actividades para la reflexión, sugiere fuentes de información, explica, ayuda a comprender, guía al aprendizaje autónomo.
1.1.1.1. Busca establecer relaciones éticas, de confianza y cercanía que ayuden al desarrollo personal, académico y profesional del alumno.
1.2. El asesor guía y es reponsable de la enseñanza de los contenidos disciplinares.
1.2.1. Es un profesional que tiene conocimientos vastos sobre su disciplina y sobre la didáctica requerida para enseñarla.
1.3. Actualmente, se considera que ambas funciones pueden ser desempeñadas por un mismo profesional.
1.3.1. Los docentes son expertos en su campo y dan asesoría sobre este, a la vez que fungen como tutores.
1.3.1.1. Como asesor, designa tiempos específicos para la enseñanza académica; como tutor acompaña al alumno en todo momento, desde su ingreso hasta su egreso.
1.4. Sus funciones se extienden en la educación en línea.
1.4.1. Tanto para asesorar como para tutorizar, requiere habilidad en el uso de computadoras, herramientas de Internet, interactuar de manera virtual, ser un diseñador instruccional.
2. La interacción tutor-estudiante
2.1. Las relaciones entre tutores y estudiantes se han hecho más significativas gracias a la tecnología.
2.1.1. En la educación por correspondencia el tutor se limitaba a crear y distribuir guías, actividades y cuadernos de trabajo.
2.1.2. En la enseñanza multimedia sólo cambió la modalidad, de materiales escritos a videos y audios.
2.1.3. Con la incorporación de las TIC se hicieron posibles las teleconferencias y videollamadas; la relación se volvió más vertical, ágil e inmediata.
2.1.4. A través de Internet, con los chats, el correo electrónico y los foros de discusión, tutor y estudiante adoptan un rol más activo y relevante; se posibilita la retroalimentación, la evaluación y, por consiguiente, la guía y facilitación de los conocimientos.
2.2. El tutor se encuentra en condiciones de desempeñar un papel más completo.
2.2.1. Brinda comodidad y respeto a los alumnos, los acepta, proyecta autenticidad y honradez y empatía.
2.2.2. El Internet le permite al docente apoyar en la autonomía de los estudiantes e impulsar competencias tecnológicas.
2.2.3. Promueve relaciones humanas efectivas basadas en el respeto mutuo.
3. El rol en la era digital
3.1. Debido a lo expuesto previamente, el docente que se desempeña en la era digital ya no se puede permitir rechazar la tecnología, por el contrario, tiene que valerse de ella para diversificar su práctica y desarrollar competencias digitales.
3.1.1. La competencia digital tiene lugar cuando se localiza, identifica y selecciona información; se comunica a través de medios digitales, crea contenidos, se ocupa de la seguridad en línea y resuelve problemas.
3.1.2. El docente en línea cambia la transmisión unidireccional del conocimiento por el intercambio horizontal de información.
3.1.2.1. De manera particular, el docente en línea entrena, guía e instruye.
3.1.2.1.1. Entrena porque retroalimenta y motiva, evocando la participación activa de los alumnos.
3.1.2.1.2. Guía porque en lugar de motivar, ayuda al alumno ya motivado. Para ello, procura conocerlos y entenderlos, en sus capacidades y aspiraciones.
3.1.2.1.3. Instruye porque utiliza la imaginación y la creatividad para hacer el aprendizaje efectivo, atractivo y reflexivo.