El sintoísmo... Japón busca a Dios (1)

Comienza Ya. Es Gratis
ó regístrate con tu dirección de correo electrónico
El sintoísmo... Japón busca a Dios (1) por Mind Map: El sintoísmo... Japón busca a Dios (1)

1. Aunque el sintoísmo tenía sus registros, ritos y oraciones antiguas en la forma de los escritos Kojiki, Nihongi y Yengishiki, el sintoísmo estatal necesitaba un libro sagrado. En 1882 el emperador Meiji emitió un Rescripto Imperial a Soldados y Marineros. Puesto que este documento vino del emperador, los japoneses lo consideraron escrito sagrado, y llegó a ser la base para meditación diaria entre los hombres de las fuerzas armadas. El rescripto hacía hincapié en que el deber del individuo de pagar sus deudas y obligaciones al dios-emperador estaba por encima de todo deber para con otros. 23 El 30 de octubre de 1890 el emperador añadió el Rescripto Imperial sobre la Educación a la escritura sagrada del sintoísmo.

2. La designación japonesa “shinto” para el sintoísmo surgió en el siglo VI E.C. como medio de distinguir del budismo —que estaba infiltrándose en Japón— la religión local. “Por supuesto, ‘la religión de los japoneses’ [...] existía antes de que llegara el budismo —explica Sachiya Hiro, investigador de religiones japonesas—, pero era una religión del subconsciente, que consistía en costumbres y hábitos populares.

3. Cuando el budismo entró desde China y Corea, los japoneses llamaron shinto, o el “camino de los dioses”, a sus prácticas religiosas tradicionales. Sin embargo, con la llegada de una nueva religión Japón se dividió en cuanto a aceptar el budismo o no.

4. Sin embargo, no se tenía a estos dos libros de la mitología sintoísta como escrituras inspiradas. Es interesante que el sintoísmo no tiene fundador conocido ni Biblia. “El sintoísmo es una religión con una serie de ‘carencias’ —explica Shouichi Saeki, erudito sobre el sintoísmo—. Carece de doctrinas claras y carece de teología detallada. Pudiera decirse que carece de preceptos que deban observarse. Sin embargo, no se tenía a estos dos libros de la mitología sintoísta como escrituras inspiradas. Es interesante que el sintoísmo no tiene fundador conocido ni Biblia. “El sintoísmo es una religión con una serie de ‘carencias’ —explica Shouichi Saeki, erudito sobre el sintoísmo—. Carece de doctrinas claras y carece de teología detallada. Pudiera decirse que carece de preceptos que deban observarse.

5. Después de muchos años de transigir, los teólogos sintoístas decidieron que su religión había sido contaminada por el pensamiento religioso chino. Por eso, insistieron en regresar a las antiguas costumbres japonesas. Surgió una nueva escuela del sintoísmo, conocida como Sintoísmo de Restauración, y uno de sus principales teólogos fue Norinaga Motoori, erudito del siglo XVIII. En busca del origen de la cultura japonesa, Motoori estudió los clásicos, especialmente los escritos sintoístas llamados Kojiki. Enseñó la superioridad de la diosa-Sol Amaterasu Omikami, pero dejó la causa de los fenómenos naturales como algo que vagamente se podía atribuir a los dioses

6. Después de muchos años de transigir, los teólogos sintoístas decidieron que su religión había sido contaminada por el pensamiento religioso chino. Por eso, insistieron en regresar a las antiguas costumbres japonesas. Surgió una nueva escuela del sintoísmo, conocida como Sintoísmo de Restauración, y uno de sus principales teólogos fue Norinaga Motoori, erudito del siglo XVIII. En busca del origen de la cultura japonesa, Motoori estudió los clásicos, especialmente los escritos sintoístas llamados Kojiki. Enseñó la superioridad de la diosa-Sol Amaterasu Omikami, pero dejó la causa de los fenómenos naturales como algo que vagamente se podía atribuir a los dioses.

7. A medida que las ceremonias sintoístas fueron concentrándose en santuarios, cada clan veneró a su propia deidad guardiana. Sin embargo, en el siglo VII E.C., cuando la familia imperial unificó a la nación, elevó a su diosa-Sol, Amaterasu Omikami, a la posición de deidad nacional y la hizo la figura central de los dioses del sintoísmo. (Véase el recuadro de la página 191.) Con el tiempo se presentó el mito de que el emperador era descendiente directo de la diosa-Sol. Para fortalecer esa creencia, en el siglo VIII E.C.

8. “Porque mi padre era sacerdote sintoísta, se nos había dicho que cada mañana antes del desayuno ofreciéramos un vaso de agua y un tazón de arroz cocido sobre el kamidana [altar sintoísta de la familia]. Después de aquel acto de adoración retirábamos el tazón de arroz y comíamos de él. Yo confiaba en que el hacer esto haría que los dioses nos protegieran. Cuando compramos una casa nos aseguramos de que estuviera en el lugar propicio con relación a la casa anterior por medio de consultar sobre ello con un chamán o médium.