EDUCAR EN VALORES, EDUCAR POR LOS DERECHOS HUMANOS

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EDUCAR EN VALORES, EDUCAR POR LOS DERECHOS HUMANOS por Mind Map: EDUCAR EN VALORES, EDUCAR POR LOS DERECHOS HUMANOS

1. La sociedad nos ofrece la oportunidad de construir de manera inclusiva y más justa el mundo que nos rodea.

2. En una sociedad como la nuestra, donde los valores hegemónicos se imponen de manera

2.1. Unitaria

2.2. Dogmática

2.3. No está de más recuperar el discurso del NO

2.3.1. A todo acto que vaya contra los derechos humanos

2.3.2. Y la dignidad de las personas

3. Los valores se relacionan entre si y están en cada proceso de la vida

3.1. Que se presentan de distinta manera, nos demuestran como interpretamos el mundo y nuestra cultura.

3.1.1. De esta manera nos da a entender que nosotros nos definimos por lo que hacemos o por lo que decidimos.

3.1.1.1. Dependiendo de la moral

3.1.1.2. O lo ético que se puede ser

4. En nuestra sociedad las relaciones humanas se hacen instantáneamente que se revela mediante cada acto

4.1. De forma de los valores son por naturaleza cualitativas

4.2. Tales que no podemos vivir en un mundo sin valores

4.3. No se podría llegar a ningún acuerdo para el bien común de todas las personas.

5. La respuesta a todo esto pasa

5.1. por el desarrollo de una ética intercultural como referente para el diálogo entre las culturas

5.1.1. Desde el respeto de sus diferencias y

5.1.2. el consenso de sus mínimos para la convivencia

5.1.2.1. ya que lo que debemos llegar a comprender mediante la misma es que la presencia de los otros supone no un germen de conflictos

5.1.2.2. sino una posibilidad única para crecer y enriquecernos personal y socialmente

5.2. desde el respeto de sus diferencias y el consenso de sus mínimos para la convivencia

5.2.1. Ya que lo que debemos llegar a comprender mediante la misma es que la presencia de los otros supone no un germen de conflictos

5.2.1.1. sino una posibilidad única para crecer y enriquecernos personal y socialmente

5.3. Así, desde una perspectiva axiológica sería una ética de carácter discursivo la que se adentraría más y mejor en esta visión

5.3.1. inscribiéndose de forma dialógica en la búsqueda cooperativa de la verdad

5.3.2. y la justicia y partiendo de que una norma sólo puede ser justa si todas las personas implicadas con la misma pudieran llegar a ser capaces de aceptarla tras un diálogo democrático al respecto.

6. En el diálogo deben participar los afectados por la decisión final

6.1. Quien toma el diálogo en serio no ingresa en él convencido de que el interlocutor nada tiene que aportar, sino todo lo contrario

6.2. Eso significa que no cree tener ya toda la verdad clara y diáfana, y que el interlocutor es un sujeto al que convencer, no alguien con quien dialogar

6.3. Un diálogo es bilateral, no unilateral

7. Quien dialoga en serio está dispuesto a escuchar para mantener su posición si no le convencen los argumentos del interlocutor

7.1. o para modificarla si tales argumentos le convencen

7.2. Pero también está dispuesto a aducir sus propios argumentos y a dejarse «derrotar», si viene al caso

7.3. Quien dialoga en serio está preocupado por encontrar una solución justa y, por tanto, por entenderse con su interlocutor

7.4. Un diálogo serio exige, por tanto, que todos los interlocutores puedan expresar sus puntos de vista, aducir sus argumentos, replicar a otras intervenciones

7.5. Y para que se dé ese diálogo intersubjetivo imprescindible para llegar a consensos, es imprescindible partir del disenso

7.5.1. o sea, de la posibilidad de contraste y entendimiento de las distintas posturas, su valoración crítica y la exposición pública de argumentos que permita a los actores sociales llegar a acuerdos racionales, fuera de medidas represoras o de coacción

8. el objeto del discurso es la construcción social de significados sobre el mundo en que vivimos

8.1. por lo que las conversaciones que tengamos (con otros o con nosotros mismos) hacen que ese mundo esté cambiando

8.1.1. Unido a esto debe encontrarse el diálogo como instrumento pedagógico para la educación en valores, pues si importante es saber reflexionar y hacerlo con una actitud crítica, igualmente lo es el saber abrir y manejar espacios para el diálogo y el encuentro de esas reflexiones de manera que nos lleven a la práctica de los valores en situaciones reales, tanto desde la voluntad de entender al otro como desde la competencia para hacerlo

8.2. Mas este diálogo debe sustentarse, a la manera habermasiana en el consenso proveniente de la argumentación como criterio de validez, no desde opciones de poder y segregación

8.2.1. Hacer que las personas comprendan y acepten este hecho es fundamental desde la perspectiva de la educación en valores, puesto que en sí mismos «los argumentos son una forma de actuar

8.3. Los escolares, ¿participan como interlocutores, como compañeros pensantes de diálogo?

8.3.1. En otro caso, los argumentos con los que se enfrentan, ¿cómo pueden llegar a ser suyos, de manera que los muevan a ellos y puedan emplearlos ellos para mover el mundo?

9. Estas preguntas no se realizan para conseguir una receta que «mágicamente» nos dé respuestas

9.1. sino para interrogar nuestra práctica y nuestro contexto de manera que podamos introducir mejoras en ambos y se vivan realmente los valores y derechos humanos, más allá de la teorización vacía sobre los mismos, de manera compartida y colaborativa

9.2. Por lo tanto, es en el seno de estas formas de interacción colectivas donde se otorga al alumnado aquellas experiencias que necesitan para comprobar que pueden aprender unos de otros desde el diálogo

9.3. Otra cuestión que amplifica y dota de contenido al diálogo, además de ese principio de argumentación aludido, es el conversar, entendido a la manera turaniana como un entrelazar el lenguaje y la emoción