1. En el siglo XIV, comenzó una época de crisis que se originó con un cambio climático en el que las temperaturas bajaron considerablemente, comenzando así una pequeña “Edad de Hielo” que duró hasta mediados del siglo XIX.
2. Al mismo tiempo que se desarrollaban estas guerras, en Europa se propagaron una serie de epidemias que afectaron a una población muy debilitada debido a una alimentación deficiente. La más importante fue la Peste Negra, que se inició en 1348 y causó la muerte de un tercio de la población europea (más de 20 millones de personas).
2.1. Esta epidemia llegó a Europa a bordo de barcos italianos que comerciaban con pueblos de las estepas asiáticas, en los que los marineros morían sin saber la causa de tan terrible enfermedad.
3. Todas estas calamidades, ocasionaron un gran aumento de la mortalidad en la población europea, hicieron que las condiciones de vida de esta población se volvieran muy duras, y provocaron:
3.1. Un incremento espectacular del número de mendigos, bandoleros y asaltantes de caminos.
3.2. Constantes rebeliones de los grupos más desfavorecidos contra los nobles, tanto en el campo como en las ciudades.
4. Las condiciones climatológicas afectaron a la producción agrícola, generándose malas cosechas, lo que trajo como consecuencia el hambre y la disminución de la población (ocasionando una crisis de subsistencia).
4.1. Por otra parte, se paralizaron las roturaciones de tierras por falta de mano de obra y se detuvo el progreso tecnológico.
5. A estas circunstancias hay que añadir las guerras que enfrentaron a diversos países de Europa, como la Primera Guerra Civil Castellana y la Guerra de los Cien Años.
5.1. La Primera Guerra Civil Castellana (1351-1369), enfrentó a Pedro I de Castilla (apodado “el Justiciero” por el pueblo llano y “el Cruel” por la nobleza), y a su hermanastro Enrique de Trastámara por la sucesión al trono de Castilla (que en ese momento ostentaba Pedro I), tras la muerte del padre de ambos, Alfonso XI, en 1350.
5.1.1. En este conflicto, no solo se involucraron los reinos cristianos de la Península Ibérica, sino también los ingleses (que apoyaron a Pedro I), y los franceses (que apoyaron a Enrique de Trastámara); que finalizó con la victoria de Enrique de Trastámara en la Batalla de Montiel (1369), instaurándose la dinastía Trastámara en Castilla.
5.2. Por su parte, la Guerra de los Cien Años (1337-1453), enfrentó a los ingleses y a los franceses por la posesión de Francia. Al igual que en la Primera Guerra Civil Castellana, en este conflicto no intervinieron solamente los ingleses y los franceses, sino también los reinos cristianos de la Península Ibérica (Castilla y Aragón apoyarían a los franceses, mientras que Portugal y Navarra favorecerían a los ingleses), los reinos de Escocia y Bohemia (que apoyarían a los franceses), los Estados Pontificios (que apoyarían a los ingleses), etc. De este conflicto destacaron diversas batallas como:
5.2.1. La Batalla de Agincourt (1415), en la que los ingleses, liderados por el rey Enrique V, de forma inesperada, consiguieron derrotar a los franceses.
5.2.2. El Asedio de Orleans (1428-1429), en el que los franceses consiguieron derrotar a los ingleses, destacando además, una heroína francesa llamada Juana de Arco (apodada “la Doncella de Orleans”), quién decía haber sido enviada por Dios para liderar al pueblo francés contra los ingleses
5.2.3. La Batalla de Castillon (1453), en la que los franceses, al mando de Jean Bureau, derrotaron definitivamente a los ingleses, poniendo fin a la Guerra de los Cien Años.