1. Según las fuentes cristianas
1.1. Jesús aparece de pronto como un profeta itinerante que recorre los caminos de Galilea, después de haberse distanciado de Juan el Bautista
1.1.1. El evangelIo de Mateo como el de Lucas ofrecen en sus dos prImeros capítulos un conjunto de relatos en torno a la concepcIón, nacimiento e infancIa de Jesús
1.1.1.1. Muestra que más que relatos de carácter biografico son camposiciones Cristianas elaboradas a la luz de la fe en Cristo resuciItado
1.1.1.1.1. Describe el nacimiento de Jesús a la luz de hechos, personajes o textos del AntIguo Testamento No fueron redactados para informar sobre los hechos ocurridos
2. El pueblo de Jesús
2.1. Nazaret era un pequeño poblado en las montañas de la Baja Galilea.
2.1.1. El poblado quedaba retirado en medio de un bello paisaje rodeado de alturas
2.1.1.1. En las pendientes más soleadas, situadas al sur, se hallaban diseminadas las casas de la aldea y muy cerca terrazas construidas artificialmente
2.1.1.1.1. Se criaban vides de uva negra; en la parte más rocosa crecían olivos de los que se recogía aceituna
3. En el seno de una familia judía
3.1. La familia lo era todo: lugar de nacimiento, escuela de vida y garantía de trabajo
3.1.1. Fuera de la familia, el individuo queda sin protección ni seguridad
3.1.1.1. Solo en la familia encuentra su verdadera identidad
3.1.1.1.1. Esta familia no se reducía al pequeño hogar formado por los padres y sus hijos. Se extendía a todo el clan familiar, agrupado bajo una autoridad patriarcal y formado por todos los que se hallaban vinculados en algún grado por parentesco de sangre o por matrimonio
4. Entre gente del campo
4.1. En las ciudades llamaban a los habitantes de las aldeas rurales 'am ha-'arets, expresión que literalmente significa “gente del campo”, pero que se utilizaba en sentido peyorativo para calificar a gentes rudas e ignorantes
4.1.1. El hambre era una amenaza real en tiempos de sequía severa o después de una mala cosecha. Jesús no conoció dos períodos de hambruna que se dieron en Palestina, una en tiempos de Herodes el Grande y otra años después de su muerte
4.1.1.1. Jesús conoce bien este mundo de los campesinos. Sabe el cuidado que hay que tener para arar en línea recta sin mirar hacia atrás. Conoce el trabajo, a veces poco fructuoso, de los sembradores.
4.1.1.1.1. Jesús puso en peligro el honor de su familia cuando la abandonó. Su vida de vagabundo, lejos del hogar, sin oficio fijo, realizando exorcismos y curaciones extrañas, y anunciando sin autoridad alguna un mensaje desconcertante, era una vergüenza para toda la familia.
5. Vida de trabajador
5.1. Al parecer eran pocos los que sabían leer y escribir entre las capas humildes del Imperio romano.
5.1.1. La gente de pueblos tan pequeños como Nazaret no tenía medios para el aprendizaje ni libros en sus casas. Solo las clases dirigentes, la aristocracia de Jerusalén, los escribas profesionales o los “monjes” de Qumrán tenían medios para adquirir una cierta cultura escrita
5.2. Jesús aprendió a leer y escribir. Si lo hizo, tampoco pudo practicar mucho: en su casa no había libros para leer ni tinta o pergaminos para escribir. Sin embargo, la habilidad que muestra Jesús para discutir sobre textos de las Escrituras o sobre tradiciones religiosas hace pensar que poseía un talento natural que compensaba el bajo nivel de su formación cultural.
5.2.1. Ciertamente no asistió a ninguna escuela de escribas ni fue discípulo de ningún maestro de la ley. Fue sencillamente un vecino sabio e inteligente que escuchaba con atención y guardaba en su memoria las palabras sagradas, oraciones y salmos que más quería
5.2.1.1. Lo que ciertamente aprendió Jesús en Nazaret fue un oficio para ganarse la vida. No fue un campesino dedicado a las tareas del campo, aunque en más de una ocasión echaría una mano a los suyos, sobre todo en el tiempo de recoger las cosechas.
5.2.1.1.1. Con su modesto trabajo, Jesús era tan pobre como la mayoría de los galileos de su tiempo. No estaba en lo más bajo de la escala social y económica. Su vida no era tan dura como la de los esclavos, ni conocía la miseria de los mendigos que recorrían las aldeas pidiendo ayuda
6. Sin esposa ni hijos
6.1. La vida de Jesús fue discurriendo calladamente sin ningún acontecimiento relevante. El silencio de las fuentes se debe probablemente a una razón muy simple: en Nazaret no aconteció nada especial. Los relatos llenos de fantasía del Protoevangelio de Santiago, el Evangelio del PseudoMateo, La historia de José, el Carpintero y otros evangelios apócrifos escritos para satisfacer la curiosidad popular, dando detalles de la infancia o la juventud de Jesús, no ofrecen ningún dato histórico fiable.
6.1.1. Si Jesús no convive con una mujer no es porque desprecie el sexo o minusvalore la familia. Es porque no se casa con nada ni con nadie que pueda distraerlo de su misión al servicio del reino
6.1.1.1. Sin embargo, sí se consagró totalmente a algo que se fue apoderando de su corazón cada vez con más fuerza. Él lo llamaba el “reino de Dios”. Fue la pasión de su vida, la causa a la que se entregó en cuerpo y alma
6.1.1.1.1. La vida célibe de Jesús no se parece tampoco a la del Bautista, que abandonó a su padre Zacarías sin preocuparse de su obligación de asegurarle una descendencia para continuar la línea sacerdotal. La renuncia del Bautista a convivir con una esposa es bastante razonable.
7. Ambiente religioso
7.1. Galilea no era Judea. La ciudad santa de Jerusalén quedaba lejos. En aquella aldea perdida en las montañas, la vida religiosa no giraba en torno al templo y a sus sacrificios. A
7.1.1. Eran los mismos vecinos quienes se ocupaban de alimentar su fe en el seno del hogar y en las reuniones religiosas de los sábados. Una fe de carácter bastante conservador y elemental, probablemente poco sujeta a tradiciones más complicadas, pero hondamente arraigada en sus corazones
7.1.1.1. Desde Nazaret no podía Jesús conocer de cerca el pluralismo que se vivía en aquel momento entre los judíos. Solo de manera ocasional y vaga pudo oír hablar de los saduceos de Jerusalén, de los diversos grupos fariseos, de los “monjes” de Qumrán o de los terapeutas de Alejandría
7.1.1.1.1. La fe de Jesús fue creciendo en este clima religioso de su aldea, en las reuniones del sábado y en las grandes fiestas de Israel, pero sobre todo fue en el seno de su familia donde pudo alimentarse de la fe de sus padres, conocer el sentido profundo de las tradiciones y aprender a orar a Dios