1. Trastornos del Control de Esfínteres
1.1. El desarrollo del control de los esfínteres vesical y anal se adquiere durante la primera infancia. Requiere un período más o menos breve de entrenamiento. Estos trastornos se subdividen en:
1.1.1. Enuresis no Orgánica:
1.1.1.1. Se define como una descarga involuntaria y persistente de orina durante el día o la noche en la cama o en la ropa, después de haber alcanzado la edad de 5 años, período en el que se espera la continencia.
1.1.1.1.1. Hay varios tipos de Enuresis:
1.1.2. Encopresis No Organica:
1.1.2.1. Es la emisión repetida, involuntaria o no intencionada, de heces en lugares inadecuados (p. ej., en la ropa o el suelo), al menos 1 vez al mes durante 3 meses, en niños con una edad de 4 años o más.
1.1.2.1.1. Se diferencian dos tipos de encopresis no orgánica
2. Trastornos Somatomorfos
2.1. Los trastornos somatomorfos se caracterizan por la presencia de síntomas físicos sin una base orgánica demostrable, que se cree que tienen un origen psicológico
2.1.1. Clasificación
2.1.1.1. Trastorno por Conversión
2.1.1.1.1. La mayoría de estos trastornos son sensoriomotores y se asemejan a alteraciones neurológicas, como parálisis, anestesia, ceguera o convulsiones. Otros son de tipo nervioso autónomo, como los vómitos psicógenos. En los niños suelen manifestarse como una mezcla de los síntomas anteriores
2.1.1.2. Trastorno por Dolor
2.1.1.2.1. Dolor en ausencia de base orgánica que lo justifique, por ejemplo, cefaleas recurrentes, dolor abdominal, etc
2.1.1.3. Trastorno por Somatización
2.1.1.3.1. Quejas somáticas persistentes y recurrentes para las que no hay una explicación orgánica. Las quejas se presentan de forma dramática y exagerada.
2.1.1.4. Trastorno Dismórfico Corporal
2.1.1.4.1. Preocupación por un defecto imaginario en el aspecto físico en una persona de apariencia normal
2.1.1.5. Hipocondría
2.1.1.5.1. Preocupación y miedo a tener una enfermedad grave a pesar de los exámenes médicos que indican lo contrario. Se interpretan equivocadamente y de forma exagerada sensaciones corporales normales, como latidos cardíacos, movimientos peristálticos o tos.
3. Trastornos de Ansiedad
3.1. El 5-10% de los niños y aproximadamente la misma proporción de los adolescentes tienen un trastorno de ansiedad que causa un impedimento funcional en sus vidas
3.1.1. Se clasifican en:
3.1.1.1. Trastorno de ansiedad fóbica de la infancia
3.1.1.1.1. Consiste en un miedo persistente y acusado a objetos o animales específicos o a situaciones (p. ej., oscuridad) que se presenta en el niño.
3.1.1.2. Trastorno de Ansiedad de separación en la infancia
3.1.1.2.1. Se caracteriza por un miedo excesivo a salir de la casa o a separarse de las personas adultas a las que el niño está vinculado. Se produce una reacción emocional intensa (lloros, etc.) como reacción o anticipación ante la situación de separación, que provoca una interferencia en el funcionamiento normal.
3.1.1.3. Trastorno de Ansiedad Social en la Infancia
3.1.1.3.1. Se caracteriza por una ansiedad extrema cuando el niño es expuesto a situaciones sociales que no le son familiares por el temor a ser humillado, ridiculizado u observado. Puede ocurrir en determinadas situaciones, como las fiestas o hablar en público
3.1.1.4. Trastorno de ansiedad generalizada de la infancia
3.1.1.4.1. Se caracteriza por una preocupación excesiva e incontrolable con respecto a diferentes circunstancias y situaciones (trabajo escolar, apariencia, el futuro, dinero, etc.), que ocurre la mayoría de los días, al menos durante 6 meses y que causa una interferencia en el funcionamiento.
3.1.1.5. Trastorno de Pánico
3.1.1.5.1. Consiste en la experiencia de ataques de pánico súbitos, inesperados y no provocados, acompañados de síntomas somáticos (taquicardia, dificultad para respirar, mareos, sudación, etc.) y el miedo persistente a que se produzca otro ataque (los episodios son impredecibles).
3.1.1.6. Trastorno de Estrés Postraumático
3.1.1.6.1. Ocurre en respuesta a un acontecimiento de naturaleza catastrófica o amenazante que produce pensamientos intrusivos y repetitivos acerca del accidente, que los niños pueden expresar en su juego, en recuerdos, pesadillas o bien con flashbacks (infrecuentes en los niños) o con fuertes reacciones emocionales cuando son expuestos a situaciones que recuerdan el trauma y que intentan evitar.
4. Trastornos Depresivos
4.1. En general puede decirse que el trastorno depresivo es un trastorno episódico de diversa gravedad, que se caracteriza por sentimientos depresivos y pérdida de la capacidad de alegría y diversión, durante varias semanas. Además, debe haber otros síntomas, como pensamientos depresivos (pesimismo, culpabilidad) y síntomas biológicos (pérdida de apetito, pérdida de peso, despertar temprano)
4.1.1. Se clasifican en:
4.1.1.1. Trastorno Depresivo Mayor
4.1.1.1.1. A esta edad, debido a la reducida elaboración cognitiva y desarrollo del lenguaje, los niños tienen dificultades para expresar síntomas emocionales o cognitivos y, en períodos de alteración emocional, pueden aparecer síntomas leves, como quejas somáticas, disminución de actividades lúdicas como el juego, inquietud motora y síntomas de ansiedad de separación o fóbicos.
4.1.1.2. Distimia
4.1.1.2.1. Los requisitos para su diagnóstico (DSM-IV) en la población infantojuvenil y adulta son los mismos, salvo la duración, que es de 1 año en los niños frente a 2 en los adultos. En los niños también son frecuentes otros síntomas, como los sentimientos de no ser querido, la rabia, las quejas somáticas, la ansiedad y el oposicionismo o negativismo
5. Trastorno Bipolar
5.1. Se presenta como un cuadro clínico atípico, en el que síntomas maníacos (euforia, sentimientos de grandiosidad, taquipsiquia, fuga de ideas, reducción de las necesidades de sueño e hipersexualidad) se mezclan con síntomas depresivos y se acompaña de irritabilidad, hiperactividad, distraibilidad y habla acelerada.
5.1.1. Trastorno Bipolar en niños:
5.1.1.1. No se inicia de forma brusca ni tiene un curso episódico como ocurre en la adolescencia más tardía y en la edad adulta.
5.1.2. Trastorno Bipolar en Adolescentes
5.1.2.1. hay una alta prevalencia de síntomas psicóticos (delirios de grandiosidad y paranoides, incongruentes con el estado de ánimo, y alucinaciones), que se acompañan de trastornos conductuales graves, como enfrentamiento a la autoridad.
6. Esquizofrenia
6.1. Se diferencia entre:
6.1.1. Esquizofrenia de inicio muy precoz, antes de los 13 años
6.1.1.1. Los delirios bien estructurados son muy raros. Aparecen de manera insidiosa alucinaciones y desorganización del pensamiento, asociadas en algunos casos a retrasos y anormalidades en el lenguaje y alteraciones motoras que se consideran premórbidas
6.1.1.1.1. La esquizofrenia de inicio en la infancia evoluciona de manera continua y, en general, tórpida, con mal pronóstico
6.1.2. Esquizofrenia precoz, antes de los 16-17 años
6.1.2.1. aparece de manera más aguda, en menos de 1 año. Su prevalencia aumenta con la edad y los síntomas se igualan a los del adulto, asociando con frecuencia bajo CI.
6.1.2.1.1. La esquizofrenia de inicio en la adolescencia evoluciona por «episodios», con gran variabilidad individual
7. Trastornos debidos al Consumo de Alcohol y Sustancias Psicotropas
7.1. Los tóxicos más consumidos por la población adolescente de 14-18 años son el alcohol, el tabaco y el cannabis.
7.2. Entre los factores de riesgo más importantes se encuentran
7.2.1. Los antecedente familiares de consumo de tóxicos
7.2.2. Trastornos del estado de ánimo
7.2.3. El temperamento y los rasgos de personalidad (impulsividad, dificultades de adaptación, baja tolerancia a la frustración, etc.) son variables que condicionarian el inicio del consumo.
7.2.4. Una influencia genética en estos trastornos, no específica de tóxico, sobre todo relacionada con la posibilidad de desarrollar una dependencia.
7.3. A esta edad hay que destacar la mayor frecuencia de abuso que de dependencia (que dificulta la conciencia de trastorno), la etapa evolutiva de cambio y conflicto y la Importancia de la presión del grupo y de variables familiares como la supervisión parental.
8. Trastornos del Sueño
8.1. Muchos niños pasan épocas durante las cuales aparece algunas dificultades para conciliar el sueño. Alrededor del 20% de los niños de 1-3 años y el 10% de los niños de 4-5 años presentan problemas significativos para dormirse y despertarse. En general, las consultas disminuyen con la edad, pero su importancia se mantiene por las repercusiones sobre la salud, el comportamiento, el humor, la atención, la concentración y la vida familiar.
8.1.1. La CIE-10 propone una clasificación de los trastornos no orgánicos del sueño sin hacer diferencias entre etapa adulta e infantil, los cuales son:
8.1.1.1. Imsomnio No Orgánico
8.1.1.2. Hipersomnia no orgánica
8.1.1.3. Trastorno no orgánico del ciclo sueño-vigilia
8.1.1.4. Sonambulismo
8.1.1.5. Pesadillas
8.1.1.6. Otros trastornos no orgánicos del sueño
8.1.1.7. Trastornos no orgánicos del sueño sin especificación
8.1.2. Los principales problemas del sueño en la infancia son:
8.1.2.1. Resistencia del niño a acostarse.
8.1.2.2. Dificultad para conciliar el sueño.
8.1.2.3. Despertar nocturno
8.1.2.4. Pesadillas/sonambulismo, despertar temprano y terrores nocturnos.
9. Trastornos Generalizados del Desarrollo
9.1. Grupo de trastornos caracterizados por alteraciones cualitativas de las interacciones sociales recíprocas y modalidades de comunicación así como por un repertorio de intereses y de actividades restringido, estereotipado y repetitivo.
9.1.1. Se dividen en:
9.1.1.1. Autismo Infantil
9.1.1.1.1. Es un trastorno grave del desarrollo de la comunicación que se inicia antes de los 3 años de edad, con retraso en el comienzo de la producción de palabras o frases, y que cursa con alteración en la reciprocidad social y un patrón de intereses restringidos, con conductas repetitivas y estereotipadas
9.1.1.2. Otros Trastornos generalizados del desarrollo:
9.1.1.2.1. Sindrome de Rett
9.1.1.2.2. Sindrome de Asperger
9.1.1.2.3. Trastorno desintegrativo de la infancia
9.1.1.2.4. Autismo atípico
9.1.1.2.5. Trastorno generalizado del desarrollo no especificado
10. Trastornos de Conducta
10.1. son alteraciones del comportamiento en los que se violan los derechos de otras personas o las normas sociales de convivencia.
10.1.1. Incluyen dos grupos:
10.1.1.1. Trastorno Negativista Desafiante
10.1.1.1.1. se caracteriza por síntomas de menor intensidad, como discusiones y desobediencia hacia los adultos, mentiras, irritabilidad, etc.
10.1.1.2. Trastorno Disocial
10.1.1.2.1. existen graves violaciones de los derechos de otros, como uso de armas, crueldad con animales o personas, robos, inicio de fuegos, etc.
11. Trastornos Hipercinéticos
11.1. Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)
11.1.1. El TDAH es un trastorno del desarrollo en el que el individuo tiene interferida la capacidad individual de mantener la atención, el manejo efectivo de las emociones, el nivel de actividad y la actuación coherente en función de las consecuencias, además de la dificultad de inhibir la respuesta impulsiva.
11.1.1.1. Criterios Diagnósticos:
11.1.1.1.1. algunos de los síntomas han de haber estado presentes antes de los 7 años de edad
11.1.1.1.2. persistir más de 6 meses
11.1.1.1.3. estar presentes en dos situaciones como mínimo (la casa y la familia)
11.1.1.1.4. tener consecuencias graves en el individuo con respecto al rendimiento académico o laboral y la adaptación sociofamiliar.
12. Trastornos por Tics Motores
12.1. Los trastornos por tics cubren una amplia gama de afecciones, que comprenden desde los tics simples y estables hasta los tics multifocales que implican tics motores y fónicos
12.1.1. Según su presentación clínica se diferencian varios tipos de tics:
12.1.1.1. . Tics motores simples
12.1.1.1.1. afectan a un solo músculo; incluyen el parpadeo, la flexión del cuello, el encogerse de hombros y las sacudidas nasales.
12.1.1.2. . Tics motores complejos
12.1.1.2.1. afectan a múltiples grupos musculares; comprenden el tocar objetos o a uno mismo, agacharse o saltar.
12.1.1.3. . Tics vocales simples
12.1.1.3.1. sonidos aislados (aclararse la garganta, gruñir, toser).
12.1.1.4. . Tics vocales complejos
12.1.1.4.1. consisten en la emisión de sílabas, palabras o frases en forma de ecolalia, palilalia, coprolalia.
12.1.2. Trastorno de Guilles de la Tourette
12.1.2.1. Se trata de un trastorno de origen genético y aparición en la infancia. Se caracteriza por tics motores y vocales múltiples, además de otras manifestaciones neuroconductuales variables durante su curso natural
12.1.2.1.1. Suele iniciarse a los 6-7 años de edad con tics faciales, orales o mandibulares, que progresan en dirección caudal, con tics motores simples en las extremidades que pueden presentarse posteriomente como tics complejos.
13. Trastorno Obsesivo Compulsivo
13.1. El trastorno obsesivo-compulsivo se caracteriza por la presencia de obsesiones y/o compulsiones recurrentes que causan malestar y/o interferencia en la vida del sujeto
13.1.1. OBSESIONES
13.1.1.1. son ideas, imágenes o impulsos egodistónicos, repetidos e intrusivos, considerados normalmente absurdos por quien los presenta y que causan ansiedad o malestar significativo.
13.1.2. COMPULSIONES
13.1.2.1. son comportamientos, motores o mentales, repetitivos, finalistas e intencionales, que el paciente se ve impelido a realizar deforma estereotipada o de acuerdo con ciertas reglas.
13.2. Al igual que los adultos, los menores llevan a cabo las compulsiones para tratar de ignorar, suprimir o neutralizar los pensamientos obsesivos, reduciendo así el malestar que padecen
13.3. La edad media de inicio del trastorno es de aproximadamente 10 años, lo que implica la existencia de un grupo de pacientes con inicio precoz del trastorno.
14. Trastorno de la Conducta Alimentaria
14.1. son problemas relacionados con la forma en que comen las personas. Pueden ser muy perjudiciales para la salud, sus emociones y sus relaciones personales.
14.1.1. Los principales trastornos de la conducta alimentaria descritos en la CIE-10 son:
14.1.1.1. Anorexia Nerviosa
14.1.1.1.1. presentan reducción de la ingesta de alimentos, conductas compensatorias y preocupación por la imagen corporal y por el peso.
14.1.1.2. Bulimia Nerviosa
14.1.1.2.1. se caracteriza por repetidos atracones de comida, seguidos de medidas para controlar el incremento de peso que aquéllos provocarían, además de excesiva preocupación por la imagen corporal.
14.1.2. Otros trastornos de la ingestión de alimentos en niños:
14.1.2.1. Trastorno de evitación emocional de la comida
14.1.2.1.1. Se trata de un trastorno emocional que se manifiesta principalmente con una reducción de la ingesta pero que no cumple los criterios de la anorexia nerviosa.
14.1.2.2. Alimentación Selectiva
14.1.2.2.1. Se presenta en niños que durante muchos años han recibido escasa variedad de alimentos. Sólo comen tres o cuatro tipos de alimentos, generalmente hidratos de carbono como galletas, patatas o pan.
14.1.2.3. Disfagia Funcional
14.1.2.3.1. Se presenta en niños que tienen miedo acusado a tragar, a atragantarse o a vomitar, lo que hace imposible una alimentación normal, ya que restringen su ingesta a algunos tipos o texturas de alimentos como líquidos o papillas.
14.1.2.4. Trastorno de Rechazo Generalizado
14.1.2.4.1. Es un trastorno descrito típicamente en niñas de 8 a 14 años, que presentan no sólo rechazo a comer, sino también a beber, caminar, hablar o conductas de autocuidado; además de muchas respuestas de miedo ante el entorno.
14.1.2.5. Pica en la infancia
14.1.2.5.1. Es la ingestión de sustancias no nutritivas, que no se explica por el nivel de desarrollo del niño.
14.1.2.6. Trastorno por Rumiación
14.1.2.6.1. Es la regurgitación del alimento ingerido y nueva masticación y deglución. Se debemrealizar un control de las consecuencias físicas del trastorno, psicoeducación y terapia conductual.