1. Los dos modelos epistemológicos del siglo XVII
1.1. Pensamiento protestante
1.1.1. 1. Protesta ante la autoridad del papado, el dogma eclesiástico y el sentido de la trascendencia
1.1.2. 2. Abandono de la catolicidad universal ligada a Roma
1.1.3. 3. Concepción de la ciencia, menos abstracta y más aplicada
1.1.4. 4. De las percepciones sensibles se extrae el conocimiento gracias al cogito
1.1.5. 5. Plano individual: sujeto es libre, basado en su propia consciencia y libre examen (lo conceptual y lo empírico de Descartes)
1.1.6. 6. Predestinación entendida por protección y designios divinos
1.2. Pensamiento contrarreformista
1.2.1. 1. Retorno a los modelos más cerrados del escolasticismo aristotélico, basado en la racionalidad abstracta, que lleva a interpretar todo desde una base metafísica
1.2.1.1. a. Las percepciones sensibles solo son estímulos claves y alegóricos para la construcción y captación de universales eternos.
1.2.1.1.1. i. Huida del mundo material
1.2.1.1.2. ii. Liber mundi: El mundo es un libro escrito por la mano de Dios.
1.2.1.1.3. iii. Meta es transmundana.
1.2.1.2. b. Libre albedrío: conlleva un sentimiento de pecado y culpa cristiana, basado en la responsabilidad adquirida por el margen que concede la providencia divina.
1.2.1.2.1. Nacimiento
1.2.1.3. c. La memoria se opone al entendimiento y la voluntad, porque está ligada a la contemplación y al autoanálisis como un acto penitencial y trascedente. Además, la memoria adquiere un estatuto privilegiado al centrarse en el pasado, la más fuerte, real y positiva de las dimensiones temporales.
1.2.1.3.1. i. La memoria se consolida en el discurso autobiográfico, con un valor de autoanálisis y enseñanza: aprender que el sujeto barroco vive dramáticamente una conciencia de alienación ligada a
1.2.1.3.2. ii. La memoria se vincula con el memento mori (contemplación de la muerte) cristiano, pues mueve a la meditatio y a la praeparatio mortis.
1.2.1.3.3. iii. La memoria como tecné en el espacio simbólico
1.2.2. 2. Auténtica cultura de la muerte
1.2.2.1. a. Dimensión pre-existencialista: el humano es un ser para la muerte.
1.2.2.2. b. Lección moral: valor dominante: un recordatorio de la fugacidad de la vida como medio para destacar la necesidad de proyectarla en una dimensión de trascendencia.
1.2.2.3. c. Claroscuro + ruinas + vanitas = elegía (modalidad discursiva imperante)
1.2.3. 3. Obediencia al orden jerárquico y a la moralidad católica
1.2.3.1. Plano individual
1.2.3.1.1. Lealtad y fidelidad al rey (III, vv. 69-73, 433-434 y 1101-1104)
1.2.3.1.2. Organización estamental
1.2.3.1.3. Honor
1.2.3.1.4. Valor de las buenas costumbres (III, vv. 989-997)
1.2.3.2. Moralidad y gobernabilidad del rey
1.2.3.2.1. Exaltación del rey y la libertad (III, vv. 855-858)
1.2.3.2.2. Legitimidad del príncipe, ante aspirantes extranjeros, sin virtud, ambiciosos y soberbios (III, vv. 89-118)
1.2.3.2.3. La única ley es la del rey (III, vv. 265-272)
1.2.3.2.4. Crítica contra la tiranía y destrucción de la patria por caprichos personales (III, vv. 265-272)
1.2.3.2.5. El rey ha de ser virtuoso y sabio.