1. Tiroides
2. Suprarrenales
3. Gónadas
4. Regulación positiva y negativa
5. Hipotalamo
5.1. El hipotálamo (literalmente, “debajo del tálamo”) constituye el suelo del diencéfalo. Es un centro importante del sistema nervioso autónomo porque interviene en la regulación de la temperatura, el equilibrio hídrico y el metabolismo del organismo. El hipotálamo también es el centro de muchos instintos y emociones, y como tal es una parte importante del llamado sistema límbico o “cerebro emocional-visceral”. Por ejemplo, los centros de la sed, el apetito, el sexo, el dolor y el placer están en el hipotálamo. Además, el hipotálamo regula la hipófisis (un órgano endocrino) y produce dos hormonas propias.
6. Hipofisis
6.1. La hipófisis tiene aproximadamente el tamaño de un guisante. Cuelga de un tallo desde la superficie interior del hipotálamo del cerebro, donde está cómodamente rodeada por “la silla turca” del hueso esfenoide. Tiene dos lóbulos funcionales: la hipófisis anterior (tejido glandular) y la hipófisis posterior (tejido nervioso).
6.1.1. Hipofisis anterior
6.1.1.1. Hipófisis posterior
6.1.2. La hormona del crecimiento (GH) es una hormona metabólica general. Sin embargo, sus principales efectos están dirigidos al crecimiento de los músculos esqueléticos y los huesos largos del organismo y, por tanto, desempeña un papel importante a la hora de determinar el tamaño corporal final. La GH es una hormona anabólica y que ahorra proteínas que hace que los aminoácidos se construyan en las proteínas y estimula la mayor parte de las células blanco para que crezcan en tamaño y se dividan. Al mismo tiempo, permite que las grasas se descompongan y se utilicen para producir energía mientras ahorra glucosa, lo que ayuda a mantener la homeostasis del azúcar en sangre.
6.1.2.1. La oxitocina se libera en cantidades importantes sólo durante el nacimiento y en las mujeres que acaban de dar a luz. Estimula las poderosas contracciones del músculo uterino durante el parto, durante las relaciones sexuales y durante el amamantamiento. Asimismo, provoca la expulsión de la leche en las mujeres que amamantan. Tanto las sustancias oxitócicas naturales como las sintéticas (pitocina y otras) se utilizan para inducir el parto o acelerarlo en los casos en los que el ritmo es lento. De forma menos frecuente se utilizan para detener el sangrado posparto (al provocar la constricción de los vasos sanguíneos rotos en la placenta) y para estimular el reflejo de expulsión de leche.
6.1.3. La prolactina (PRL) es una hormona proteica de características similares a la hormona del crecimiento. Su único blanco conocido en seres humanos es el pecho (pro = para; lact = leche). Tras el nacimiento del niño, estimula y mantiene la producción de leche del pecho de la madre. No se le conoce una función en los varones. La hormona adrenocorticotrópica (ACTH) regula la actividad endocrina de la corteza de la glándula suprarrenal. La hormona que estimula la tiroides (TSH), también llamada hormona tirotrópica (TH), influye en el crecimiento y la actividad de la glándula tiroidea.
6.1.3.1. La segunda hormona liberada por la pituitaria posterior es la hormona antidiurética (ADH). La diuresis es la producción de orina. Por tanto, un antidiurético es una sustancia química que impide o previene la producción de orina. La ADH hace que los riñones reabsorban más agua de la orina formada; como resultado de ello, el volumen de orina disminuye y el de sangre aumenta. En grandes cantidades, la ADH también incrementa la presión sanguínea al provocar la constricción de las arteriolas
6.1.4. Las hormonas gonadotrópicas regulan la actividad hormonal de las gónadas (ovarios y testículos). En las mujeres, la hormona que estimula los folículos de gonadotropina (FSH) estimula el desarrollo de folículos en los ovarios. A medida que maduran los folículos, producen estrógenos y los huevos se preparan para la ovulación. En los varones, la FSH estimula el desarrollo de esperma por parte de los testículos. La hormona luteinizadora (LH) desencadena la ovulación de un huevo desde el ovario y provoca que el folículo roto produzca progesterona y algunos estrógenos. En los varones, la LH estimula la producción de testosterona por parte de las células intersticiales de los testículos.