1. La baja atención se relaciona en los tres países con políticas educativas que priorizaron la aten- ción de niños y jóvenes en los términos de la Conferencia Educación para Todos en 1990, que de- fendía con firmeza la inclusión de niños en la escuela. El tema de la alfabetización y la educación de jóvenes y adultos aparecieron en los compromisos firmados entre los países, a insistencia de la UNESCO, ante la urgente necesidad de reducir el número de analfabetos (cerca de 900 millones en 1990).
2. Desde los años ochenta, cuando fue creado el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos en México (INEA), tomó fuerza en el país un sistema de certificación por medio de exámenes na- cionales que en 2014 atendía a cerca de dos millones de personas y realizó 6.3 millones de exámenes.
3. a política de certificación por medio de exámenes nacionales adquirió aún mayor fuerza en México a partir de los años 2000 cuando se creó el Modelo de Educación para la Vida y el Traba- jo (MEVyT)
4. La organización de esa gigantesca tarea recae en el Sistema Automatizado de Seguimiento y Acreditación (SASA), que controla el flujo escolar de modo automatizado. En 2014, conforme a datos del INEA, organizó la información de los educandos de 2,496 plazas comunitarias y de 507 coor- dinaciones de zona esparcidas por el país.
5. Nuevo TemaLos jóvenes y adultos que desean retomar los estudios en Chile pueden cursar, principalmente, las modalidades regular y flexible. La modalidad regular ya existía desde los años ochenta y la mo- dalidad flexible fue creada en 1996. Fueron implementados también programas destinados a pobla- ciones específicas, como la modalidad flexible con apoyo de la radio, creada para las zonas rurales, para poblaciones indígenas y personas en situación de encierro.
6. Nuevo Temada. En México, entre 2013 y 2014, el Instituto Nacional para la Educación de Adultos (INEA), responsable desde 1981 de la política de educación de jóvenes y adultos del país, atendió a cerca de dos millones de jóvenes y adultos, ante una demanda potencial que superaba los 30 millones de mexicanos, o sea, se atendió a 6.7% de la demanda potencial. Lo mismo ocurrió en Brasil, donde 65 millones de personas de 15 años o más no habían concluido la enseñanza funda- mental en 2010 y solo 1.4 millones de personas estaban matriculadas en una escuela de EJA, lo cual representaba 2.1% de la demanda potencial para ese grupo.