1.1. Con los viajes de Cristóbal Colón entre 1492 y 1594, los navegantes europeos llegaron, conquistaron y colonizaron los extensos territorios del Nuevo Mundo. A finales del siglo XVI habían ocupado prácticamente la totalidad de Sudamérica y Centroamérica, así como el sur de Norteamérica. Los portugueses se asentaron en las costas del actual Brasil. Los colonizadores impusieron un sistema colonial e impuestos a través del idioma, la religión, la cultura y las instituciones de los españoles y los portugueses sobre los nativos. El principal elemento unificador de toda esta amalgama colonizadora fue la Iglesia católica: el clero desempeñó un importante papel en la conversión de la población indígena a la cultura hispánica y fue el agente encargado de diseñar todo el sistema educativo en las colonias, además de construir hospitales y otras instituciones caritativas. La Iglesia fue también el principal agente económico y, con la única excepción del gobierno real, la más grande propietaria de tierras en las colonias.
2. ORIGEN DE LA POBLACION LATINOAMERICANA
2.1. Antes de la conquista, América tenía aproximadamente unos 80 millones de habitantes, mientras que la población europea era de 60 millones; los españoles y portugueses que llegaron al continente eran pocos, pero superiores militarmente. Por otra parte, la población de las grandes civilizaciones precolombinas como la azteca, Maya e Inca pronto fueron disminuyéndose por enfermedades traídas por los conquistadores. Los que sobrevivieron, fueron puestos al servicio de los colonizadores para trabajar en las plantaciones y minas. Cuando los indígenas empezaron a disminuir, fueron remplazados por esclavos de África que fueron enviados a Brasil, al Caribe y también a otros países de América. A pesar de la dominación ejercida por sus propietarios, los amerindios y los afroamericanos lograron conservar aspectos significativos de los idiomas, costumbres, religiones, artesanías y estilos de vida que han hecho de la moderna Latinoamérica una combinación de culturas de tres continentes.
3. EL FIN DEL SISTEMA COLONIAL
3.1. En el siglo XVIII, tras un siglo de decadencia de España y Portugal, se dio impulso a las reformas, manifestada sobre todo en el desarrollo de las exportaciones agrícolas y mineras, la eficiencia administrativa, la defensa y la expansión de las fronteras. Estas reformas, aplicadas en la América española y portuguesa, aumentaron la producción y los ingresos, pero también contribuyeron al descontento de los criollos y ejercieron una gran presión sobre la población oprimida a causa de sus lamentables condiciones socioeconómicas. La filosofía de la Ilustración y la difusión de las ideas liberales tuvieron gran influencia sobre las clases altas de las colonias, pero fue la invasión napoleónica (1808-1814) de la península Ibérica la que actualizó las ideas de emancipación de Latinoamérica. Hacia 1825, toda la América española, excepto Cuba y Puerto Rico, se había independizado de la metrópoli, dando lugar a la proclamación de repúblicas criollas.
4. REPUBLICAS LIBERALES Y DICTADURAS
4.1. La clase criolla que había heredado el poder tras la independencia abolió muchas de las instituciones, impuestos y derechos de aduana en concordancia con el liberalismo del siglo XIX; pero sus grandes esperanzas se desvanecieron con la crisis política y la decadencia económica que caracterizaron los primeros años de la mayoría de las nuevas naciones. A mediados del siglo XIX, los caudillos tomaron las riendas del poder político, económico y social en casi toda la región. El hecho de compartir un mismo idioma, una religión mayoritaria y una misma cultura, además de su situación de dependencia económica, es el principal factor de unión de la región, y ha significado un importante incentivo para que los países latinoamericanos establezcan estrechos vínculos culturales y comerciales. A mediados de la década de 1990, después de muchos años de recesión económica, se empezó a vislumbrar una notable mejoría en las condiciones y niveles de vida de la población. Al mismo tiempo, las juntas militares que habían gobernado en gran parte de los países latinoamericanos en las décadas de 1970 y 1980, fueron depuestas y reemplazadas por regímenes en proceso de democratización decididos a crear un futuro más próspero, a pesar de las graves carencias estructurales en toda la región.
5. LATIN
5.1. El latín es una lengua de la rama itálica de la familia lingüística del indoeuropea que fue hablada en principalmente en el Imperio Romano y durante la Edad Media y la Edad Moderna, llegando a la Edad Contemporánea pues se mantuvo como lengua científica hasta el siglo XIX. Su nombre viene de una región de la península itálica llamada Lacio, en la cual Roma empezó a desarrollarse.