1. La motivación, del latín motivus (relativo al movimiento), es aquello que mueve o tiene eficacia o virtud para mover; en este sentido, es el motor de la conducta humana.
1.1. El interés por una actividad es “despertado” por una necesidad, la misma que es un mecanismo que incita a la persona a la acción, y que puede ser de origen fisiológico o psicológico.
1.1.1. La motivación determina el nivel con qué energía y en qué dirección actuamos. Una de las teorías más conocidas sobre la motivación es la que se grafica en la Jerarquía de Necesidades Humanas de Maslow (1956). Ésta coloca a las necesidades básicas o simples en la base de la pirámide y la relevantes o fundamentales en la cima; en este sentido, los cuatro primeros niveles son considerados como “necesidades de supervivencia”; al nivel superior lo denominó “motivación de crecimiento”, o “necesidad de ser”
1.2. El marco explicativo de cómo se produce la motivación, cuáles son las variables determinantes, cómo se puede mejorar desde la práctica docente, etcétera, son cuestiones no resueltas, y en parte las respuestas dependerá del enfoque psicológico que se adopte.
1.2.1. Tanto las motivaciones negativas que tratan de evitar un castigo, perjuicio o daño; cuanto las motivaciones estimuladas desde el exterior que obedecen a recompensas, no persisten. Únicamente la motivación intrínseca, que obedece a motivos internos es sostenible.
1.2.2. Las diversas escuelas de la psicología se han ocupado del estudio de la motivación como uno de los principales procesos básicos de la conducta con indudables componentes fisiológicos subyacentes.
1.2.3. Con el tiempo, las tendencias de la psicología disminuyeron el rol de la voluntad en la motivación, ya que, con frecuencia, la gente no hace las cosas porque quiere hacerlas solamente, sino porque tiene que hacerlas.
1.3. CORRIENTES
1.3.1. Los psicólogos conductistas, que sostienen que no están interesados en lo que ocurre dentro del sujeto, consideran que el estímulo inicial esta asociado a un refuerzo positivo que surge en el ambiente como consecuencia de una conducta.
1.3.1.1. Brunner (1966) identificó tres formas de motivación intrínseca: • De curiosidad, que satisface el deseo de novedad. Surge así el interés por los juegos y las actividades constructivas y de exploración. • De competencia, se refiere a la necesidad de controlar el ambiente. Si eso sucede, aparecerá el interés por el trabajo y el rendimiento. • De reciprocidad: alude a la necesidad de comportarse de acuerdo con las demandas de la situación.
1.3.2. Los psicólogos cognitivos consideran e identifican una serie de procesos entre el estímulo y la respuesta tales como pensamientos, atribuciones donde el enfoque cognitivo estímulo activo una variedad de sucesos internos que provocan un comportamiento.
1.3.2.1. Hay cuatro fuentes principales de motivación: • Nosotros mismos (equilibrio emocional, pensamiento positivo, aplicación de buenas estrategias, seguimiento de rutinas razonables, etcétera). • Los amigos, la familia y los colegas, en realidad, nuestros soportes más relevantes. • Un mentor emocional (real o ficticio). • El propio entorno (aire, luz, sonido, objetos motivacionales).