1. Al fin y al cabo, casi todo lo que nos rodea es carbono y otros elementos orgánicos, de una forma u otra. Desde el tubérculo de una planta hasta el hígado de un ser humano hay miles de años de evolución de por medio, pero también una funcionalidad similar y una composición química parecida a nivel elemental.
2. -Permiten la formación de enlaces covalentes entre ellos (comparten electrones). Estos enlaces son muy estables y posibilitan la formación de biomoléculas. -Los átomos de carbono pueden formar esqueletos tridimensionales, lo que permite a los seres vivos presentar compuestos muy diferentes en base a su esqueleto de carbono. -Los bioelementos permiten la formación de enlaces dobles y triples entre ellos, así como la síntesis de diversas estructuras (ramificadas, cíclicas, etc.) -Con pocos bioelementos unidos, se pueden sintetizar una gran cantidad de grupos funcionales, con propiedades químicas y físicas diferentes.
3. Los bioelementos son elementos químicos que están presentes en todos los seres vivos, bien en forma atómica o como integrantes de las biomoléculas. Aunque más de 60 elementos de toda la tabla periódica se puedan encontrar en los tejidos de los seres vivos, solamente 25 son universales e inalienables.
4. Aquí entra en juego el principio de la navaja de Ockham, que plantea lo siguiente: de dos teorías con igualdad de condiciones, la más sencilla seguramente explicará el problema planteado. Así pues, la existencia de las biomoléculas de forma homogénea en todos los taxones confirma, de la forma más racional posible, que todos los seres vivos hemos irradiado del mismo antecesor.
5. Las biomoléculas son los compuestos químicos que forman la materia viva de todos los seres que habitan la Tierra. Resultan de la unión de bioelementos por enlaces químicos, entre los que destacan los de tipo covalente. Estas biomoléculas universales son los aminoácidos, glúcidos, lípidos, proteínas, vitaminas y ácidos nucleicos.
6. ¿Qué son?
7. Los Bioelementos
8. Resumen
9. Como has podido comprobar, definir el término “vida” se hace un poco más sencillo cuando entendemos que, al fin y al cabo, todos somos un conglomerado de 25 compuestos orgánicos, especialmente de 6 bioelementos: carbono (C), hidrógeno (H), oxígeno (O), nitrógeno (N), fósforo (P) y azufre (S). Cuando reducimos la complejidad morfológica a sus mínimos, descubrimos que una bacteria y una célula humana tienen casi más parecidos que diferencias.
10. Biomoléculas inorgánicas Como su propio nombre indica, no son de naturaleza orgánica, pero siguen jugando un papel clave en la formación y mantenimiento de los organismos. Un ejemplo claro de biomolécula inorgánica es el agua (H20), que supone el 70% del peso celular total.
11. Ácidos nucleicos Los ácidos nucleicos no requieren presentación: estamos hablando del ADN y el ARN. El primero es la biblioteca de la vida, pues engloba toda la información genética necesaria para el metabolismo celular y, por ende, la supervivencia de todas nuestras células, órganos y tejidos.
12. Vitaminas Las vitaminas son compuestos muy diferentes entre ellos esenciales para la vida. Estas sustancias se conocen generalmente como “micronutrientes”, pues, a pesar de ser necesarias en cantidades ínfimas, realizan una serie de labores sobre nuestro organismo que no pueden ser sustituidas por otros compuestos. La vitamina A, la vitamina C y la vitamina E son claros ejemplos dentro de este grupo.
13. Lípidos Los lípidos se conocen generalmente como grasas, constituidas principalmente por carbono, hidrógeno y, en menor medida, oxígeno. Este grupo heterogéneo engloba a las grasas o aceites, fosfolípidos y ácidos grasos (saturados, monoinsaturados y poliinsaturados).
14. Glúcidos Los glúcidos (también conocidos como carbohidratos) son biomoléculas muy conocidas por su importancia en nutrición, ya que entre ellos se encuentran los azúcares libres, el almidón, glucógeno y otras muchas sustancias más. Están siempre asociados a un alto contenido energético (1 gramo proporciona 4,5 kcal), así que se vinculan al almacenaje y quema de energía en la mayoría de seres vivos. Sin ir más lejos, en el ser humano la mayor reserva energética a corto plazo no es el tejido graso: en realidad, se trata del glucógeno.
15. Aminoácidos y proteínas Los aminoácidos son moléculas orgánicas con un grupo amino (-NH2) en uno de los extremos y un grupo carboxilo (-COOH) en el otro. Son la base de las proteínas, aunque también pueden realizar otras funciones en el cuerpo humano. Un ejemplo de ello es el GABA (ácido γ-aminobutírico), pues se trata de un aminoácido que no está presente en nuestras proteínas y que, además, actúa como neurotransmisor del sistema nervioso.
16. Estas moléculas se repiten constantemente en todos los seres vivos presentes en el planeta, algo con unas implicaciones muy claras. Ante este escenario, hay 2 opciones posibles: o todo ente viviente proviene de un mismo antecesor común o, en su defecto, han aparecido de forma independiente diferentes tipos de seres vivos con la misma composición química a lo largo de la historia, algo altamente improbable.