Propósitos del desarrollo y aprendizaje que está llamada a promover la educación inicial y preesc...

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Propósitos del desarrollo y aprendizaje que está llamada a promover la educación inicial y preescolar por Mind Map: Propósitos del desarrollo y aprendizaje que está llamada a promover la educación inicial y preescolar

1. Entre nacer y caminar. En los Brazos del Adulto

1.1. Momento que va del nacimiento a los dos años de vida de los niños y las niñas es vital para la construcción del vínculo afectivo como base social y emocional, y como la fuente de seguridad con la que cuentan para fortalecer la confianza en sí mismos.

1.1.1. El vínculo afectivo potencia la construcción de la sensación de seguridad, siendo la base para el establecimiento de nuevas relaciones, y les brinda herramientas para interpretar asertivamente las situaciones sociales a lo largo de la vida.

1.1.1.1. Con la seguridad ganada en el vínculo afectivo, será más tranquilo para los niños y las niñas explorar el espacio, los objetos y acercarse a otras personas.

1.1.1.1.1. Los bebés experimentan diversas maneras de movimiento.

1.1.1.1.2. Los bebés participan en situaciones comunicativas.

1.1.1.1.3. Los bebés descubren nuevas formas de explorar.

2. Los niños y las niñas conocen nuevas personas, espacios y lugares sintiéndose seguros.

2.1. En los primeros meses de vida los bebés se han apropiado de las costumbres, rutinas y rituales familiares, sintiéndose más cómodos y seguros con la compañía de las personas conocidas, con quienes han construido un vínculo afectivo estable, lo que incluye la organización del ambiente: saben en dónde encontrar lo que buscan, en qué lugares descansar o en cuáles comer. Por ello, si los pierden de vista los buscan, lloran o los llaman.

2.1.1. Es muy importante decirles por su nombre, esto reafirma su identidad y refuerza su confianza en su cuidador, que así les demuestra que les conoce y que hacen parte de un grupo o una familia, desde su individualidad. Para plantear las estrategias pedagógicas, válgase de la tradición oral de las comunidades ya que su riqueza posibilita el desarrollo de la identidad de los niños y las niñas y les conecta afectivamente con la propuesta.

3. Los niños y las niñas nombran el mundo e inventan otros nuevos a partir de las palabras y la literatura.

3.1. Entre el primer y segundo año los bebés pasan paulatinamente del balbuceo a la producción de sonidos cada vez más similares a los de su lengua materna ya que han tenido la oportunidad de estar rodeados por palabras cantadas, leídas o simbolizadas, y porque su sistema articulatorio ha madurado.

3.1.1. Con esas primeras palabras los niños y las niñas están en la capacidad de sostener conversaciones y de responder algunas preguntas. Para fortalecer este proceso las maestras y los adultos de la familia responden a sus expresiones, repiten sus producciones lingüísticas y las enriquecen con otras. Para ello es necesario darse el tiempo de hablar con ellos y ellos, contarles historias o narrarles lo que va sucediendo en el día.

4. Los niños y las niñas empiezan a comprender las intenciones de los demás.

4.1. Los niños y las niñas empiezan a percibir a las otras personas como seres intencionados, con quienes pueden interactuar para dirigir su atención hacia elementos del mundo exterior que son de su interés. También logran ir centrando su atención, de manera independiente, en objetos o situaciones particulares y concentrarse en alguna acción específica y cambiar a otra por voluntad propia.

4.1.1. La lectura individual, en la que comparten la experiencia el niño o niña y el adulto que lee, además de estrechar lazos afectivos se convierte en una oportunidad para potenciar la atención conjunta, ya que los dos están atentos a la historia y pueden compartir preguntas e impresiones. Jugar con el mismo objeto alternando turnos para usarlo, posibilitará que los niños y las niñas centren su atención en las experiencias a la vez que las comparten con otras niñas, niños y adultos.

5. Hablar y explorar

5.1. Desde que nacen los niños y las niñas viven entre palabras, signos, señas y múltiples formas de expresión. Las palabras que en un primer momento son enunciadas por sus madres, padres, hermanos o maestras, son apropiadas.

5.1.1. De este modo, entre los 2 y 3 años los niños y las niñas cuentan con posibilidades para apropiarse del mundo cultural y simbólico, al usar las palabras o las señas para nombrar las cosas y sus características, para contar lo que les ha ocurrido o lo que quieren hacer.

5.1.1.1. Esas primeras palabras, gestos y señas con los que se comunicaban los niños y las niñas se complejizan y concretan cuando hablan, porque a partir del lenguaje ponen en palabras sus pensamientos, emociones e ideas.

5.1.1.1.1. Los niños y las niñas juegan, exploran y crean con otros

5.1.1.1.2. Los niños y las niñas juegan y crean a partir de diferentes posibilidades expresivas.

5.1.1.1.3. Los niños y las niñas cuentan con espacios de exploración y juego haciendo que las cosas sucedan.

6. Compartir y crear con otros

6.1. As diferentes experiencias que los niños y las niñas han vivido les han llevado a hacerse preguntas y a pensar en el mundo y las personas más allá del momento presente, entonces se animan a hacer predicciones con mayor seguridad, a dar a conocer sus supuestos y sus propias explicaciones del mundo, y en medio de esa acción se interesan por compartir sus pensamientos, sentires y propuestas con otras niñas y niños.

6.1.1. Así es que, entre los cuatro años y medio y los seis años, los niños y las niñas juegan a ponerse en el lugar del otro y disfrutan de representar situaciones de la vida social como una manera grupal de comprenderla, apropiarla o interrogarla.

6.1.1.1. Los niños y las niñas identifican y valoran las características corporales y emocionales de sí mismos y de los demás.

6.1.1.1.1. Igualmente, se preocupan por el estado de ánimo de los demás, tanto de los adultos como de los niños y niñas. El reconocimiento de su cuerpo y sus posibilidades motrices, en medio del juego libre y el movimiento, les ayuda a enriquecer su expresión gráfica, porque hacen mayor conciencia de las partes de su cuerpo y esto se ve reflejado en sus dibujos.

6.1.1.2. Los niños y las niñas usan diferentes formas de comunicar que adaptan a los diferentes contextos.

6.1.1.2.1. Desde muy pequeños los niños y las niñas están construyendo su voz15 y su identidad, y requieren que sus opiniones sean escuchadas, valoradas y respetadas, ser reconocidos como interlocutores activos y reales.

6.1.1.3. Son aprendizajes que los niños y las niñas construyen como parte de las pautas necesarias para sostener conversaciones, retomando los comentarios que han hecho otros niños para conectarlos con sus propias experiencias e ideas.

6.1.1.3.1. Los niños y las niñas de transición ya reconocen el espacio más cercano de su entorno, saben que los objetos pueden estar cerca o lejos y arriba o abajo.

7. Los Campos de experiencia

7.1. Se configuran desde las interacciones entre ellos y ellas, y en relación con las propuestas pedagógicas y educativas que las maestras proyectan, y que permiten movilizar el desarrollo y el aprendizaje de los niños y las niñas de manera intencionada, es decir, desde la mediación de la maestra que tiene como base el saber pedagógico.

7.1.1. Mientras un niño o una niña vive una experiencia, lo hace con todo su ser, Los campos de experiencia tienen en cuenta la integralidad del desarrollo de los niños y las niñas y son una propuesta que da cuenta de la organización curricular a partir de tres aspectos centrales

7.1.1.1. Los referentes de desarrollo y aprendizaje de los niños y las niñas.

7.1.1.1.1. La lectura de los referentes de desarrollo y aprendizaje se hace a la luz de las características propias de los niños y las niñas que la maestra acompaña, complementada con lo que conoce de su realidad familiar y cultural.

7.1.1.2. El saber pedagógico

7.1.1.2.1. Entendido como el conocimiento reflexivo y práctico del cómo y para qué educar, con el que cuentan las maestras, y que involucra sus comprensiones acerca de quiénes son y cómo son los niños y las niñas de primera infancia, sus contextos familiares, sociales y culturales.

7.1.1.3. Las interacciones

7.1.1.3.1. Vistas como las relaciones que naturalmente establecen los niños y las niñas con los seres que les rodean y los ambientes físicos, sociales y culturales en los que ocurre su desarrollo, y que pueden enriquecerse para promover experiencias de aprendizaje en el marco de la apropiación cultural.

8. Referentes de desarrollo y aprendizaje de los niños y las niñas

8.1. Dada la importancia de los referentes de desarrollo y aprendizaje en relación con la configuración de los campos de experiencia, en las siguientes páginas se presenta una descripción detallada de algunos de ellos, que la investigación y los avances de la educación inicial han coincidido en señalar como esenciales al desarrollo de los niños y las niñas de la primera infancia.

8.1.1. Así mismo, parten de reconocer como marco de interpretación la existencia de saltos revolucionarios en el desarrollo de los niños y las niñas, que dan cuenta de transformaciones profundas en sus formas de ser y estar en el mundo.

8.1.1.1. Sumado a esto, con la intención de brindar herramientas prácticas para que cada maestra construya junto con las niñas, niños y familias los campos de experiencia, se comparten preguntas que invitan a la reflexión como una forma de movilizar el saber pedagógico.

9. La educación inicial y preescolar está llamada a promover tres propósitos esenciales al desarrollo y aprendizaje de los niños y las niñas.

9.1. Los niños y las niñas construyen su identidad en relación con los otros; se sienten queridos, y valoran positivamente pertenecer a una familia, cultura y mundo.

9.1.1. A este proceso de construcción de la identidad individual, se articula el desarrollo de la identidad colectiva.

9.1.1.1. En la educación inicial y preescolar, los niños y las niñas construyen su identidad a partir de las interacciones consigo mismos, con su familia, sus pares, maestras y maestros, en las que se crean oportunidades únicas e irrepetibles para encontrarse con diversos lenguajes, juegos e historias.

9.2. Los niños y las niñas son comunicadores activos de sus ideas, sentimientos y emociones; expresan, imaginan y representan su realidad.

9.2.1. La comunicación es el proceso que permite la interacción de los niños y las niñas con los pares y con los adultos, acude a los usos de las diferentes expresiones artísticas, de las palabras y los silencios, los gestos, las proximidades corporales, las miradas, la lectura, la escritura y todo aquello que permite y facilita compartir ideas, sentimientos y emociones sobre la realidad en la que los niños y las niñas crecen.

9.2.1.1. Además de esto, la oportunidad de expresar sus preguntas, necesidades, temores, sueños, alegrías, interpretaciones de los sucesos, tomar decisiones y construir colectivamente objetivos y acuerdos.

9.2.1.1.1. Los espacios de expresión artística son esenciales porque permiten a los niños y las niñas vivir, conocer y disfrutar diversas posibilidades estéticas, ampliar sus alternativas para crear, construir y conectarse con la cultura y su realidad.

9.3. Los niños y las niñas disfrutan aprender; exploran y se relacionan con el mundo para comprenderlo y construirlo.

9.3.1. En las experiencias cotidianas, los niños y las niñas exploran el mundo natural, de los objetos y social, y esto los lleva a plantear hipótesis y hacer inferencias acerca de ellos.

9.3.1.1. Al tocar, oler, probar, oír y mover los objetos, descubren sus propiedades físicas, crean e intentan nuevas exploraciones que se convierten en formas de leer su realidad y de apropiar las herramientas culturales de su grupo social.

9.3.1.1.1. Los niños y las niñas siempre están observando, indagando por lo que sucede a su alrededor y se preguntan el porqué de los sucesos familiares, así como de los fenómenos naturales.

10. Preguntar y representar el mundo

10.1. Empiezan a participar de las prácticas culturales de sus familias y comunidades que les conectan con diversas formas de simbolización a través de juegos "en los que se evocan acciones y personajes que no están presentes en el momento" y formas de expresión como el dibujo, las expresiones artísticas y las grafías a través de las cuales crean y re-crean sus interpretaciones del mundo.

10.1.1. Los niños y las niñas construyen su identidad en la relación con los otros: la familia y su cultura.

10.1.1.1. Los niños y las niñas se reconocen como parte de una familia, una comunidad y una etnia a partir de la identificación y reconocimiento de costumbres, valores, expresiones, lenguajes y maneras de relacionarse con las personas más cercanas. Además, los niños y las niñas empiezan a identificarse con las acciones, características y formas de actuar del género masculino o femenino.

10.1.1.1.1. Ello es frecuente ver a las niñas jugar con niñas y a los niños jugar con niños, ya que encuentran en ellos características, intereses, gustos, juegos, maneras de ser y sentir con las que se identifican y a la vez se diferencian. Así, construyen su identidad mediante el reconocimiento de sus características físicas y emocionales, en relación con los demás, donde la valoración que hacen los otros de él o ella repercute en su autoimagen y autoestima.

10.1.2. Los niños y las niñas comunican sus opiniones, sentimientos y deseos de manera verbal y no verbal.

10.1.2.1. Los niños y las niñas en este momento de su vida son grandes conversadores, expresan con palabras, gestos y señas sus sentires y vivencias, esto les permite ampliar su círculo social y relacionarse de diversas maneras con sus pares y adultos. La posibilidad que los niños y las niñas tengan para expresar con naturalidad sus sentires y pensamientos les ayudará a tener mayor confianza en sí mismos y a reconocer que su participación es importante.

10.1.3. Los niños y las niñas se relacionan con el espacio a través de su cuerpo en interacción con los objetos.

10.1.3.1. Es decir, el niño o la niña va descubriendo y conociendo su entorno gracias a la apropiación y relación con el espacio donde se mueve. Sin embargo, para que se construya la noción de espacio y la relatividad de las posiciones de los objetos, es necesario que los niños y las niñas vivan experiencias de movimiento.

10.1.3.1.1. El pensamiento espacial se construye en la medida que la niña descubre que una pelota puede estar cerca de ella, pero lejos de su compañero, un juguete puede estar al lado derecho de Mariana, pero al lado izquierdo de Pedro, pues su cuerpo se convierte en el punto de partida para determinar la ubicación de los objetos.