1. EVALUACION DE LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD
1.1. Concepto y Epidemiologia del Trastorno de la personalidad
1.1.1. Un TP es un patrón permanente de pensamientos, emociones y comportamientos que se presenta de manera generalizada. .
1.2. Clasificación de los trastornos de personalidad
1.2.1. Trastorno de la personalidad antisocial. Trastorno de la personalidad por evitación. Trastorno límite de la personalidad. Trastorno de la personalidad dependiente. Trastorno histriónico de la personalidad.
1.3. Evaluación genérica y estructurada de los trastornos de personalidad
1.3.1. Evaluación mediante instrumentos psicométricos generales
1.3.2. Entrevista clínica estructurada para los trastornos de la personalidad del DSM-IV
1.3.3. examen internacional para los trastornos de personalidad
1.4. Evaluación especifica según el trastorno de personalidad en estudio
2. Tal y como se refleja en el capítulo IV, la importancia de la per- sonalidad es notable en el contexto clínico-sanitario. Por extensión, y en consecuencia, cabe considerar que los trastornos de personalidad (en adelante, TP) requieren ese valor o incluso mayor atención, atendiendo a las graves consecuencias que pueden acarrear a las personas que los padecen. Generalmente, los TP van acompañados de otras psicopatologías o muestran alta comorbilidad (trastornos mentales u otros trastornos de personalidad); se consideran factores de riesgo para la aparición o el mantenimiento de enfermedades médicas, problemas interpersonales, desajustes laborales; y, especialmente, aumentan el riesgo de presentar ideación y tentativas de suicidio. Asimismo, suelen ser pocas las personas que acu- den a consulta refiriendo problemas de rigidez en sus conductas o pensamientos, desajuste social o malestar subjetivo a causa de su TP, por lo que la alianza terapéutica es un reto y un objetivo primordial para el profesional de la Psicología Clínico-Sanitaria .
2.1. La psicología persigue el conocimiento de los rasgos psicológicos y el estilo emocional que definen a un individuo, pretende explicar su comportamiento bajo un patrón de conducta observable y predecir su actuación y capacidad de interacción futura. Ello es posible bajo la premisa de que todas las personas poseen unas características psicológicas básicas con cierta continuidad temporal que permiten establecer diferencias individuales, es decir, se le presupone una personalidad. Dicho constructo psicológico tiene tres importantes implicaciones clínico-sanitarias. La primera es determinar si ciertos tipos o estilos de personalidad muestran una propensión a formas específicas de psicopatología, tanto de los síndromes clínicos como de los trastornos de personalidad. La segunda se centra en el presupuesto de que ciertas personalidades pueden ser factores de riesgo para promover o mantener el desarrollo de ciertas enfermedades médicas, tales como algunas cardiopatías o problemas digestivos. Una tercera implicación que considerar es el efecto que puede tener un estilo de personalidad en la adherencia terapéutica médica o psicológica, así como el riesgo de aumentar, mantener o disminuir posibles complicaciones médicas o psicopatológicas. Dichas implicaciones justifican la posible necesidad de evaluar las dimensiones de la personalidad desde su vertiente normal y en un contexto clínico-sanitario, sin tener el compromiso de establecer un diagnóstico de trastorno de personalidad.
3. Los cuestionarios basados en el paradigma factorial se caracterizan por analizar las intercorrelaciones existentes entre determi- nadas variables psicológicas. Dichas variables se pueden agrupar en factores subyacentes (dimensiones básicas de la personalidad) que ayuden a estructurar y comprender los componentes de la personalidad. Existen dos perspectivas tradicionales en el estudio de la personalidad: la léxica y la biológica. En el primer caso, la base es el lenguaje habitual utilizado para describir los rasgos de personalidad, en el segundo, se centran en la influencia de deter- minadas estructuras biológicas ejercida sobre el comportamiento y la personalidad.
3.1. CUESTIONARIO REVISADO DE PERSONALIDAD DE EYSENCK (EPQ-R)
3.2. CUESTIONARIO FACTORIAL DE PERSONALIDAD DE CATELL (16 PF-5)
3.3. INVENTARIO NEO DE PERSONALIDAD REVISADO (NEO-PI-R)
4. La creación de inventarios siguiendo criterios empíricos consta de diferentes fases: 1) selección de un amplio número de preguntas relacionadas con diversas esferas vitales; 2) selección de grupos de personas con diversas etiquetas diagnósticas con características salientes (trastorno depresivo, psicótico, etc.); 3) administración de las preguntas a los diferentes grupos; y, finalmente, 4) selección de las preguntas que diferencian un grupo del resto. El Inventario de personalidad de California (CPI), construido por Harrison G. Gough, se realizó con el objetivo de ser similar al MMPI, aunque dirigido a población no clínica, para evaluar la personalidad normal y poder predecir comportamientos.
5. EVALUACION DE LA PERSONALIDAD EN EL CONTEXTO CLINICO-SANITARIO
5.1. Concepto y Evaluación de la personalidad.
5.1.1. El constructo psicológico de personalidad proviene del latín clásico, del término persona, que se utilizaba para referirse a la máscara que llevaban los actores de teatro en la antigüedad. A pesar de que dicho constructo tiene muchos significados, en función de la teoría u orientación psicológica circunscrita, puede definirse como un conjunto estable (rasgos de temperamento) y dinámico (modificables y aprendidos) de características psíquicas, estilos o habilidades de una persona que le confieren un patrón individual de intereses, actitudes, pensamientos, sentimientos o emociones, y un repertorio de conducta que define unos estilos de afronta- miento para interactuar con su entorno.
5.2. Evaluación desde criterios empíricos : inventario de personalidad de california (CPI)
5.3. Evaluación de la personalidad desde el paradigma factorial o de los rasgos
5.4. Evaluación de la personalidad desde teorías psicobiológicas: Inventario de temperamento y carácter de Cloninger (TCI-R)
5.4.1. Creado en la década de los ochenta del siglo XX, actualmente el TCI-R es uno de los instrumentos para la evaluación de personalidad más utilizados del mundo. La teoría psicobiológica en que Theodor Cloninger se fundamenta considera que los mecanismos biológicos y el aprendizaje contribuyen al desarrollo de la persona en su contexto. Su modelo argumenta que las respuestas automáticas inconscientes de inicio, mantenimiento y finalización de una conducta están determinadas, en primera instancia, por el temperamento. Estas respuestas automáticas pueden ser modificadas por el contexto, experiencias y aprendizajes que realiza la persona, es decir, por su carácter. El temperamento es la parte heredable de la personalidad, tiene una clara relación con los niveles de concentración de ciertas mono aminas cerebrales y es independiente de la cultura y el aprendizaje social. De hecho, se relaciona con el aprendizaje asociativo y procedimental y con las respuestas emocionales automáticas. El carácter es la parte aprendida de la personalidad, de manera reflexiva y consciente, y se relaciona con el autoconcepto, los objetivos y valores individuales, la cultura y el aprendizaje familiar, social, académico y laboral.
5.4.1.1. Las dimensiones de Temperamento que define el TCI-R son cuatro:
5.4.1.1.1. (BN) Búsqueda de Novedad
5.4.1.1.2. (ED) Evitación de Daño
5.4.1.1.3. (DR) Dependencia de la Recompensa
5.4.1.1.4. (PS) Persistencia