1. Ejemplo:
1.1. l.DATOS PERSONALES
1.2. ll.REFERENCIAS Y DETERMINACIÓN DE LA QUEJA :(DETERMINACIÓN DEL PROBLEMA) ¿Qué problemas presenta que le hacen sentir que necesita ayuda?: (Especificar qué sucede lo más exactamente posible) y con qué frecuencia. ¿Quién está involucrado en cada queja y cómo difiere la queja según quien esté involucrado o no en algún punto en particular? EXCEPCIONES (QUÉ OCURRE CUANDO NO SUCEDE LA QUEJA)
1.3. III.-FORMULACIÓN DE METAS (DESDE UNA PERSPECTIVA REALISTA Y DEPENDIENDO DE LA PERSONA AFECTADA) UNA PREGUNTA ÚTIL PARA ESTO PUEDE SER: ¿CÓMO SABRÍAS QUE TU QUEJA HA SIDO RESUELTA?
1.4. IV.-SOLUCIONES SOLUCIONES INTENTADAS ¿CÓMO HA INTENTADO SOLUCIONAR EL PROBLEMA HASTA AHORA? NUEVAS SOLUCIONES (Imaginar una versión solucionada de la queja): En ocasiones y ante la resistencia del paciente puede resultar útil sugerirle que “juegue “a imaginar una solución o una situación en la que la queja no apareciese.
1.5. ANÁLISIS DE LA PAUTA En los cuatro apartados siguientes propondré un ejemplo de preguntas que podrían formularse para facilitar la tarea de reflexión y análisis del cliente y la búsqueda consecuente de respuestas con las que encontrar nuevas soluciones. Conviene subrayar que las preguntas no son prescripciones terapéuticas en sí, sino tan sólo exploraciones e indagaciones de cómo ciertas modificaciones podrían afectar al desenvolvimiento habitual de la queja.
1.6. En el caso que presento no hubo necesidad de recurrir a esta fase del cuestionario pues las metas comenzaron a lograrse con prescripciones obtenidas en la primera fase de la entrevista. No obstante, presento algunas posibles sugerencias de cómo podrían cumplimentarse las casillas restantes. B) Cambiar el lugar de la pauta C) Cambiar el personaje involucrado D)Añadiendo un nuevo paso o elemento a la pauta: En este caso se trata de incorporar alguna acción a la secuencia que interrumpa y modifique la manera habitual en la que se desarrolla el “problema”. Con el término “pauta” nos referimos a la secuencia de acciones o conductas que generan el problema y que nos permitiría trazar una distinción o notar una diferencia entre algunas de las fases de dicha secuencia.
2. ÁREAS DE APLICACIÓN Shazer y sus colaboradores la consideran aplicable en situaciones que van “desde dificultades normales de la vida, hasta fracasos reiterados en psicoterapia, incluido cualquier elemento de la gama entera de problemas psiquiátricos”. Personalmente considero que puede ser un recurso especialmente válido para las “dificultades normales de la vida” tales como consultas de situaciones clínicas sin una especial carga psiquiátrica. También puede convertirse en una herramienta más a la que poder recurrir en los procesos de orientación familiar y personal e incluso en el ámbito educativo.
3. El terapeuta, desde su primer encuentro con el cliente, en vez de centrarse en su pasado, dirige sus pesquisas:
3.1. a) qué sucede en el interior de los tres tipos de relaciones que el sujeto mantiene consigo mismo, con los demás y con su entorno.
3.1.1. b) cómo ha intentado solucionarlo hasta ese momento (soluciones intentadas).
3.1.1.1. c) qué alternativas podría encontrar para resolver el problema de la manera más eficiente y eficaz posible.
4. Ese primer encuentro adquiere una relevancia especial en el enfoque estratégico sistémico dado que sirve para establecer tanto las bases sobre las que se desenvolverá la terapia como el rapport que facilite la comunicación entre el profesional y el cliente. Y precisamente sobre las estrategias a seguir en el desarrollo de la entrevista en esos primeros encuentros entre el profesional y la persona o personas que demandan su ayuda, versa el contenido de este artículo con un doble objetivo:
4.1. • Destacar una propuesta de desarrollo de entrevista inicial en la que a la vez que se realiza el proceso de recogida de datos, elicitar procesos orientados a la generación de soluciones alternativas más exitosas
4.1.1. • Ilustrarlo con ejemplos sobre su aplicación en diversos casos que puedan aportar estrategias y recursos de intervención útiles para el lector interesado.
5. COMPONENTES BÁSICOS DE LA TÉCNICA
5.1. 1.-Determinar las necesidades de intervención del cliente: los Síntomas como “Quejas”. El método propuesto en este artículo aboga por denominar al síntoma como “queja” o dimensión funcional de un comportamiento que se desea mejorar o cambiar pero que el cliente no sabe muy bien cómo hacerlo. Centra por tanto más la atención en la dimensión dinámica y adaptativa de la respuesta del sujeto a los problemas con los que se enfrenta que en el carácter estático del diagnóstico.
5.1.1. 2.-Determinar en qué consiste el “Problema” en el que se desarrolla la “queja”. Los problemas presentan diferentes grados de dificultad según la experiencia y preparación del sujeto que se enfrenta a ellos. Cuando dicha dificultad no es superable por la persona y el problema se “empeña” en aparecer de una manera condenadamente persistente y en contextos relevantes y significativos para su sistema de creencias y de valores, entonces aparecen las “quejas”
5.1.1.1. 3.-Determinar el contexto problemático en el que se desarrolla la “queja”. La terapia Breve Focalizada en la Solución de Problemas implica una actitud ecológica en la que se tiene en cuenta y se procura comprender el sistema sociocultural y personal en el que aparecen las quejas y el modo en el que repercuten en el propio sistema de creencias, actitudes, valores y conductas del sujeto.
5.2. 4.-Determinar las “Soluciones intentadas” para la “queja” presentada. En estas situaciones el cliente queda “atrapado” en esos intentos pasados de solución, repitiéndolos de manera sistemática pero inútil para resolver el problema tal y como ahora se le presenta. Conviene al terapeuta por tanto saber qué ha intentado hacer previamente el cliente y qué resultados obtuvo, para evitar volver a repetir algo que ya ha demostrado su inutilidad o para determinar bajo qué circunstancias y contextos resultaba útil.
5.2.1. 5.-Propuesta de Nuevas soluciones. En numerosas ocasiones la tarea del terapeuta consiste “en ayudar a la abeja a que encuentre el camino de salida de la botella”; pues el cliente una vez atrapado en la situación problemática no hace sino chocar una y otra vez contra los mismos cristales sin acertar con la apertura de salida. Es decir, repetir infructuosamente “más de lo mismo”.
5.2.1.1. 6.-Generar expectativas de cambio. Un recurso valioso en estas situaciones puede consistir en recurrir a estrategias tales como la reestructuración de las propias cogniciones del cliente o el re encuadre del significado que dicha queja y la situación en la que se presenta tienen para la vida del sujeto. En este sentido es útil definir lo más claramente los objetivos que pretende lograr el cliente con la intervención y a qué otras metas el logro de estos objetivos podrían conducirle, ampliando de este modo el “horizonte” de las posibilidades que la intervención terapéutica le pueden ofrecer al cliente.
6. MÈTODO DE EVALUACIÓN
6.1. Si bien Shazer se centra en la presentación del modelo de entrevista en sí como técnica evaluadora, yo me permito sugerir que deben de considerarse tres fases claramente diferenciadas incluidas todas ellas en la etapa de Exploración Inicial:
6.1.1. • La primera que podríamos denominar: Primer Contacto e iniciación de la relación terapéutica, en la que se realiza una primera interacción con el cliente En esta primera fase considero muy conveniente atender a las recomendaciones que Nardone y Watzlawick plantean: “crear una relación personal que se caracterice por el contacto, la confianza y la sugestión positiva, dentro de la cual pueda llevarse a cabo tanto la investigación diagnóstica como las primeras maniobras de adquisición de capacidad de intervención. Por ello, la estrategia fundamental consiste en observar, aprender y hablar el lenguaje del paciente”3 Este paso en sí incluye una evaluación inicial del modelo comunicativo del cliente y del entorno en el que se desenvuelve.
6.1.1.1. • Una segunda que podríamos llamar: Investigación diagnóstica en la que realizar la anamnesis del sujeto, su historia vital y evolutiva, y las pertinentes entrevistas en las que explorar los indicadores clínicos que vayamos considerando oportunos; también se aplicarán los instrumentos y pruebas que nos ayuden a realizar un diagnóstico acertado. Conviene informar al cliente de los pasos que vamos dando y calmar en muchas ocasiones el deseo que pueda manifestar de comenzar una intervención directa e inmediata de su queja. Aclarándole que el protocolo seguido es una valiosa herramienta que nos aporta rigor y meticulosidad en la intervención terapéutica.
6.1.1.1.1. • La tercera la podríamos denominar: Determinación de objetivos terapéuticos y es en la que podríamos incluir la aplicación del modelo de entrevista objeto de este artículo. Con frecuencia tendemos a sobreseer este punto, dando por supuesto que cliente y terapeuta coincidimos en los objetivos que buscamos con la intervención. No obstante, es una exigencia pragmática fundamental en esta estrategia de intervención por seis motivos:
6.1.1.1.2. a) Por facilitar un acuerdo terapeuta cliente respecto a la demanda de este último b) Por dotar a la programación terapéutica de una orientación precisa que permita ir graduando la evaluación del logro de lo previamente acordado y definido, así como realizar su seguimiento. c) Para el paciente significa la creación de una sugestión positiva que facilitará la negociación y el acuerdo previo a la intervención en sí y aumentará la adscripción a las prescripciones terapéuticas, así como su carácter activo en su propia recuperación.
7. PROCEDIMIENTO DE EVALUACIÓN
7.1. En el sistema de trabajo del BFTV Shazer y sus colaboradores cuentan con varias salas de terapia dotadas todas ellas de cristal unidireccional y sistemas intercomunicados con los terapeutas situados al otro lado. Además, ellos realizan una interrupción de la sesión para analizar la información obtenida tras un comentario con los evaluadores situados tras el cristal y entrar de nuevo para dar luego las prescripciones terapéuticas oportunas.
7.1.1. Por este motivo le he dado un formato que permita al terapeuta un rápido y cómodo sistema de registro de información a la vez que pueda ir dirigiendo el desarrollo de la sesión y la he denominado Entrevista Orientada a la Solución de Problemas (EOSP) parafraseando en castellano el término BRIEF FOCUSED SOLVING PROBLEMS del equipo de Shazer.
7.1.1.1. El cuestionario que sirve de base a la entrevista consta de 4 apartados:
7.1.1.2. I.-Datos biográficos;
7.1.1.3. II.-Referencia y determinación de la queja;
7.1.1.4. III.-Formulación de metas y
7.1.1.5. IV.-Soluciones.