1. Establecer una comunicación abierta con los adolescentes "Sin comunicación, aparecen los problemas". Esta frase es clave en este aspecto: si no existe ninguna comunicación, aparecerán los problemas. Por tanto, es aconsejable que los adolescentes vean que estamos dispuestos a hablar, a resolverles cualquier duda, etc. De esta manera, cualquier problema que tengan en Internet, nosotros seremos su primera solución.
2. Supervisar el uso de las TIC A la hora de comunicarnos con los adolescentes, es interesante saber qué uso le están dando a las TIC: qué contenidos consumen, a qué páginas web entran, qué redes sociales usan, etc. Colocar los diferentes dispositivos electrónicos en sitios del hogar al alcance de toda la familia es buena idea: así podremos controlar el tiempo que los adolescentes utilizan las TIC. Otra manera de supervisar el uso de las TIC es asegurar el no acceso a contenidos negativos, a través del uso de filtros de páginas web, cortafuegos o bloqueadores de ventanas emergentes.
3. El trabajo en el uso responsable de las TIC es un proceso que se adelanta con la firme intención de que, sin ignorar las amenazas, las personas hagan suyo el sentido de fortalecer el criterio para hacer de la tecnología un medio maravilloso para que todos en nuestras sociedades podamos vivir mejor
3.1. Nuevo Tema
3.1.1. Priorizar las actividades a realizar de forma diaria. Tomar conciencia de los riesgos de Internet. Proteger tu identidad digital. Cuidar los contenidos que se crean y a los que se accede
3.1.1.1. Conocer las TIC e Internet Lo primero que se debe hacer es tener un dominio adecuado sobre las TIC, para así poder saber sobre qué estamos hablando. Una vez se tenga un conocimiento básico sobre las TIC que los adolescentes usan (tales como WhatsApp, Facebook o YouTube), se podrá empezar a concienciar a los adolescentes. Si quieres aprender sobre las TIC, apúntate a alguno de nuestros cursos siguiendo
3.1.2. Evitar la prohibición de las TIC Eliminar las TIC no es la solución, de ninguna manera. Estas tecnologías nos ofrecen mil capacidades que hace años no estaban al alcance de la mano: toda la información posible al alcance de un click, comunicación con cualquier persona del mundo, entretenimiento de cualquier tipo, etc. De la misma manera, las TIC son y serán el futuro de la generación de los adolescentes. Por tanto, tendrán que aprender y desarrollarse de la mano de estas tecnologías para poder, en un futuro, tener éxito laboral en un mundo más asociado todavía a estas tecnologías de la información y la comunicación. De esta manera, es mejor un uso adecuado y responsable de las TIC a la prohibición de acceso a las mismas; ya que esto podría ser contraproducente para los adolescentes. Establecer varias normas de uso Con relación al punto anterior, se deben establecer unas normas de uso: no utilizar las TIC de noche, a la hora de comer o cenar (establecer unos horarios),o restringir algunos contenidos no adecuados para su edad (contenidos violentos o sexuales). La clave es que los adolescentes puedan generar una relación entre el uso de las TIC y sus actividades ordinarias y diarias, estableciendo así una rutina